jueves, 10 de abril de 2014

El manual chino de la recámara

Es 1973, Mao Zedong está vivo aún y dirige la República Popular China; país amigo de México, que coqueteaba con el comunismo maoísta en aquellos años.......En otras palabras: México-ama-a-Mao y el que no ama-a-Mao no es mexicano.

En 1973, la colección Duda de la Editorial Posada saca a la luz el libro "El manual chino de la recámara", como parte de su serie "amor y paz"; se trata de un curioso bolsilibro hecho de remiendos de varias obras clásicas de la literatura china de entrepierna. Para una revista de corte izquierdozo sería inconcebible hacer una crítica a los amados chinos, así que el


El sexo, el cielo y la poesía en China.- La mejor parte del libro.
El libro de la almohada.- Una colección de poesía cuasi-erótica china
Ching Ping Mei o las seis flores del mandarín.- Un extracto muy resumido de los mejores capítulos de Loto Dorado (Jin Ping Mei)...no sé porqué demonios mete aquí un mandarin, pero bueno
Lien Hsiang Pan o amor para la compañera perfumada.- Un extracto magnífico de una obra erótica lésbica para representar en teatro.

Pero lo "más mejor" del libro, son las porras que el responsable de la selección hace de los chinos, nos los presenta como:





domingo, 16 de febrero de 2014

Anticonceptivos, condones


aNTICONCEPTIVOS, condones

Curiosamente el tratamiento del condón en el mundillo de la literatura de entrepierna no suele ser de anticonceptivo, sino de prevención de "enfermedades secretas"

Aunque la mención del uso de vejigas de



Our second text pays little attention to simples and potions. It  is taken from L’École des filles, a libertine work
of 1655 that combines eroticism and sex education. It
takes the form of a dialogue between a young girl and
an older woman who initiates her into the vocabulary,
the techniques and the pleasures of premarital sex. She
explains how to avoid becoming pregnant or, in the
or covering the male organ with a small piece of cloth.



La escuela de señoritas
Millot and l’Ange’s L’Escole des filles (1655)


[editar]Preservativos o condones
En Egipto, al menos desde 1000 a. C. se utilizaban fundas de tela sobre el pene.
La leyenda del rey Minos (1200 a. C.) hace referencia al empleo de vejigas natatorias de pescado o vejigas de cabra para retener el semen.22
El preservativo masculino también tiene antecedentes en Grecia y Roma donde se usaban membranas animales (de intestino y vejiga).
El médico anatomista y cirujano italiano Gabriel Falopio (1523-1562), recoge en su libro De morbo gallico un precursor del condón,
que consistía en una vaina hecha de tripa de animal y lino, que se fijaba al pene con una cinta. Su objetivo era prevenir las enfermedades de
transmisión sexual como la sífilis y lagonorrea.

 Es en el siglo XIX cuando aparece por primera vez la palabra "condón", en un libro dedicado a la sífilis, escrito por el Dr. Turner en 1760.





el propio Giacomo Casanova, el gran seductor italiano, en un pasaje de la Historia de mi vida, situado en 1760, hace elogio de "un paquete de finas capuchas inglesas"
En los años 1500, Gabriello Fallopio recomendó utilizar una funda de lino para protegerse de la sífilis.

Hay justamente en muchos de sus actos de conquista una liberación de la mujer seducida; gran paradoja del Libertinaje. En una sociedad donde la mujer no dista mucho de ser una mercancía familiar negociable, o una ponedora, propiciar la liberación de su libido gratuita, desconectada del matrimonio y la procreación, es un acto de subversión. Casanova rompe esquemas, revienta el yugo moral, desbarata la cadena familiar y social que mantiene presa a su designada hasta el momento en que llega la explosión libidinosa. Así el gran Giácomo logra combinar en un solo gesto de libertinaje el despertar de la vida sexual de la mujer seducida con la conquista de su libertad individual, a través de lo que él denomina amor -amor libre y desconectado del uso socioeconómico de la copulación productiva -ergo la importancia del condón. En Casanova el "sexo" es ese tipo de amor, fugaz ciertamente, pero libre de ataduras matrimoniales, donde la relación sexual se nutre de una aventura compartida, de una complicidad.

En los diarios de James Boswell, cuenta cómo en 1763 "...con armadura puesta, disfruté sobre la damisela..."




“... no esperes verme encerrado en una piel muerta para probarte que estoy vivo...”.
Aunque, hacia 1758, le dijo a una de sus acompañantes:
“... hace años hubiera considerado al condón como una invención del diablo, pero ahora reconozco que su inventor debe haber sido un hombre de bien...”.


lunes, 26 de agosto de 2013

La Isla de las Damas, de Pierre Louys (Fragmento)

Me disculpan, pero el dibujante es muy ingenuo
o está ten enfermo como un servidor.

Una disculpa por el olvido, pero a alguna alma caritativa se le ocurrió que era hora de embellecer mi biblioteca con un estilo más modernista; mandó hacer unas hermosas estanterías con cargo a mi cuenta bancaria y le dio en la madre a mi estante superior, que ahora está púdicamente oculto de miradas indiscretas con unas puertecillas.

Bueno, eso hace de mi estante superior, un "infierno", en el sentido de que ocultaron la pornografía, lo cual también tiene su encanto pero atenta contra la escritura desordenada de este blog.

Por lo pronto, mientras recupero el ritmo de escritura,  les dejo un fragmento de una de tantas obras inacabadas de Pierre Louys, un fragmento pornográfico de una obra de ficción sobre una isla maravillosa: Cuatro navíos franceses, gobernados por Hércules de …, encallaron fortuitamente hacia 1623 frente a lo que se conoce como L’Île aux dames, al oeste de las islas del Cabo Verde. Dos de las naves del extraviado convoy que se dirigía a la Guyana, transportaban familias de colonos acaudalados. Otra, artesanos y utensilios de toda índole. El último galeote, acaso el más generoso, transbordaba meretrices; “de doce a quince años, frescas, sanas” y libres de padecimientos venéreos.
Un millar de ciudadanos franceses desembarcaron en esta isla de vegetación admirable. Sin mosquitos, sin serpientes, la isla se encontraba habitada por “un pueblo de indígenas desnudos que acogieron a los recién llegados”.

Legislación
La Licencia para Follar (más o menos así, aunque queda pendiente de revisión):
Yo, Hércules 1, rey de la Isla, Concedo a mis súbditos licencia para follarse a todas las mujeres y muchachas que consientan en ello, sin discriminación de edad, estado civil o parentesco, en cualquier lugar público o privado, y como les dé la gana hacerlo.
Concedo, en justa correspondencia, a todas las mujeres y muchachas, licencia para hacerse follar por quien consienta en ello, en cualquier modalidad y posición de jodienda, y de entregarse al libertinaje donde les plazca, sin impedimentos de ningún tipo.
Prohíbo, bajo pena de muerte, secuestrar o violar a cualquier mujer o muchacha.
Ordeno, sin embargo, que ninguna muchacha permanezca virgen cuando comiencen a crecerle las tetas. y el vello; que si se descubre a alguna que todavía fuera núbil y virgen, se le concedan siete días para elegir a un follador y hacerse desvirgar; y que si, agotado este plazo, no encontrara ningún hombre o se negase a buscarlo, sea recluida en el burdel público hasta que su virgo haya sido roto y atravesado.
Además, declaro:
Que las pichas y los coños no son en modo alguno partes vergonzosas, sino partes nobles cuya visión nadie está obligado a ocultar.
Que los actos de impudicia, fornicación, adulterio, incesto y otras formas de libertinaje (excepto el crimen de I violación) son lícitos en todos los lugares y entre todas las personas.
Así me complazco en manifestarlo, para general conocimiento.
Promulgada en palacio, el 7 de mayo de 1623.

Hércules

Más tarde se aplican dos ligeras modificaciones a la licencia adjunta.
La primera, de uso: Dando por supuesto que las obreras casadas no admiten de buen grado el incesto entre sus hijas y maridos, se renuncia a perseguir a aquellas que pegan a sus hijas al sorprenderlas en flagrante delito.

La segunda, administrativa: Como consecuencia del accidente sufrido por una vieja institutriz de los reales hijos, que se dio de morros contra el suelo tras rebalar en un charco de semen, y se mató, todas las calles de la ciudad se siembran de carteles con la siguiente inscripción: «Prohibido derramar semen en la vía pública». Dicho con otras palabras, una muchacha está en su perfecto derecho de chupársela a quien quiera en la calle, pero no le está permitido escupir el semen.
La isla de las Damas, Pierre Louys





jueves, 18 de julio de 2013

La sociedad Juliette, de Sasha Grey

Sasha Grey ........ al menos el seudónimo no tiene nada que ver con el libro "cincuenta sombras de Grey", por si se lo preguntan. Sasha Grey es el nombre de combate de la bellísima y guapérrima Marina Ann Hantzis, retirada actriz porno que tiene en su filmografía películas tan inspiradoras como "Anal cavity search", que trata sobre .......... sobre ........... la búsqueda del ser trascendental, creo.

Bueno resulta que las actrices que están hasta el coño de tanto empujarse objetos por el ídem, ahora les da por hacer de cantantes, conductoras de TV o ............. ¿escritoras de erotismo?

Me van a disculpar, pero yo creo que la pornografía gráfica está bastante lejos de la pornografía escrita, lo suficiente para dudar que haya sido una buena idea de esta chica tan linda; pero en vista de que se podía colgar del accidente de su apellido artístico y en vista de que el erotismo cursi está de moda ..... bueno, no la podemos culpar.

Yo opino que si vas a meterte a escribir erotismo, lo mínimo que se puede esperar es que hayas leído un poco de erotismo.........no demasiado, pero al menos lo básico para saber que si le pones a tu libro un título como "La sociedad Juliette", los lectores malpensantes con facetas cripto-sádicas como yo van a esperar leer una reedición moderna de las orgías del libro de Juliette, con esas maravillosas decoraciones, cámaras de torturas y comidas tan exóticas que dan risa.

Para comenzar: las dos personajes femeninos principales son alter-egos de la escritora: Catherine la estudiante de cine y Marie, la degenerada amiga cochinota. Luego la mojigatería  y por último el plagio de escenas de películas, no de libros.

"Vivimos en una sociedad dominada por los ricos conservadores que mueven a las masas como quieren, los malvados medios de comunicación, los malvados políticos y la malvada iglesia católica, un grupo tan secreto que la prueba de su existencia es que no lo puedes buscar en Google" ..... por favor ¿qué es una novela libertina del siglo XVIII?

En pocas palabras, un libro mal escrito lleno de buenas fantasías sexuales, sin trama más allá de los plagios de películas como "eyes wide shut".

¿La historia? una chica que odia el capitalismo y que tiene una imaginación sexual muy activa tiene problemas porque su novio no le da suficiente candela, así que aprovecha una breve pausa en la relación para meterse a clubes que organizan orgías para desadaptados sociales.

Un día (ya hacia el final del libro) se pierde su amiga, y para encontrarla va a buscarla a una reunión de una sociedad secreta de ricos que cogen y se encuentra un ser tan malvado que ahorca a algunas de sus amantes .......... pregunto:

¿Los desadaptados que cogen son maravillosos, pero los ricos que cogen son malvados? (por ser ricos y coger) ..... me parece mucha mojigatería gratuita para una ex-actriz porno. ¿No podía alguien ser más malvado? .... no lo sé, desollar vivas a sus amantes mientras las viola por detrás y después beberse la sangre (no, también sería plagio, eso lo vi en "hostal", jejeje)

Bueno...........si no hay nada mejor que leer, está pasable por lo gráfico del sexo. Yo prefiero una buena película con ella como protagonista.


Llevo una mano atrás y tiro de su polla para ponérsela dura. Y en cuanto percibo que se está endureciendo, le unto el asta con un poco de manteca y muevo la mano adelante y atrás para que quede bien cubierta y los dos estemos bien pringados.
Él se coloca detrás de mí, con una mano sobre mi culo mientras juguetea entre mi coño con su polla empapada en Crisco. Y la mete sin más miramientos ni fricción. Se pone en marcha de inmediato, adopta un ritmo y se mueve adelante y atrás con la precisión de un émbolo. Tiene las manos alrededor de la parte alta de mi culo. Tira de mí hacia abajo mientras él sube, y nuestros sexos chocan en algún punto intermedio.
Bajo los brazos al suelo y empino el culo, y él me está follando tan hondo y duro que no puedo contener un gemido largo y quejumbroso; brota de mí con tal fuerza y tal volumen que resuena en toda la casa. Y hasta Sebastian lo oye, porque al instante se pone a aullar como un poseso en el garaje. El perro y yo gemimos juntos en sintonía.
Jack me acaricia el contorno del ojete con el pulgar mientras me folla, recogiendo el Crisco y metiéndomelo en el agujero, tanteándolo, ensanchándolo, y antes de que me dé cuenta está dentro de mí hasta el nudillo, y yo me cierro alrededor de él como una planta carnívora alrededor de su presa.
Jack tiene el pulgar en mi culo, y noto como lo gira adelante y atrás, como si girase una llave en una cerradura equivocada. Puedo sentirlo, girando, girando, girando. Y ahora solo gira en una dirección, en el sentido de las agujas del reloj, como alguien que estuviese dando cuerda al mecanismo y ese mecanismo fuera yo.
Estoy preparada para pasar al siguiente nivel, así que vuelvo la cabeza, lo miro a los ojos y le digo: Quiero que me folles por el culo, Jack. Fóllame duro por el culo.
Sale de mi coño y estampa su polla contra él, bañando su asta en mi flujo blanco y pegajoso, para lubricarla bien y facilitar su entrada por mi pequeño y tenso culo. Coloca una mano sobre mis nalgas para sujetarse mientras presiona la punta de su pene contra mi ano. Este se frunce en anticipación. La punta de su pene contra mi ano. La punta de su polla parece enorme mientras él la introduce en mi agujero. Dejo escapar un grito ahogado.
Su polla lubricada parece enorme y rígida en mi culo, y avanza despacio hacia dentro.
—¿Te gusta tener la polla en mi culo? —digo.
—Sí —gime él—. Tan prieto...
—Quiero que ensanches mi pequeño y prieto agujero —digo—. Quiero todo tu pollón dentro de mi culo.
Jack gruñe de placer mientras se desliza lenta y completamente dentro de mí, y empieza a bambolear y a girar las caderas. Jack está bailando en mi culo, y me gusta la sensación. No es un swing. Ni una lambada. En todo caso sería la danza del vientre en su versión más salvaje.
Sus manos se agarran con fuerza a mis hombros para poder embestirme con sus mazazos. Y sus pelotas húmedas chocan con fuerza contra mi coño.
Y me gusta tanto la sensación de notar mi culo ensanchado y sondado por su polla gruesa y carnosa que creo que voy a perder el sentido. Siento que estoy a punto de correrme. Siento que estoy a punto de estallar desde dentro.
Le digo: Jack, voy a correrme. Voy a correrme.
Y mientras lo hago mi cuerpo se sacude debajo de él y suelto un aullido de placer.
Digo: Ahora, quiero que te corras en mi culo, Jack. Quiero que me llenes con tu semen. Quiero sentir tu semen chorreando de mi culo.
Hablarle así, decirle marranadas, parece obrar el efecto deseado y lo lleva al límite. Le oigo gruñir en señal de que está a punto de correrse. Da una última embestida y su pistola se dispara en mi recámara, su semen explota en mi culo, y yo siento que me llena por dentro. Él saca la polla despacio, y yo noto su semen denso, blanco merengue chorreando de mi agujero y acumulándose en mi coño.
 
Nos acurrucamos delante del fuego sobre la suave alfombra, él detrás con los brazos alrededor de mí.
Y no se me ocurre cómo esto podría ser mejor. Jack, yo, un fuego encendido y real, sexo anal y pastel de nata.
Es el final perfecto para un fin de semana perfecto.




Perversógrafo: masturbación, sexo vaginal, anal, oral, lesbianismo, orgías, homosexualidad, dominación y sumisión, sadismo sexual, aunque no suficiente.







La sociedad Juliette
Sasha Grey
Editorial: Grijalbo
ISBN: 978-84-253-5047-4



viernes, 28 de junio de 2013

Kung Fu(ck)

Cuando yo era pequeño (y de allí sacarán fácilmente mi edad) solíamos ir a la matinée con mi padre; frecuentemente veíamos películas de karate y kung fu; género recuperado en años recientes con películas como "el tigre y el dragón". Era una delicia corretear por aquellas enormes salas de cine fingiendo ser karatekas durante el tiempo que duraba el intermedio en que mi padre nos dejaba para comprarnos unas palomitas y saciar su placer secreto del domingo: un chocolate con arroz tostado que le hubiera causado un regaño de mi madre, quien los domingos se quedaba en casa a descansar de nosotros.

Esta semana estaba invirtiendo uno de mis escasos ratos libres en leer una basura pornográfica tardeochentera, cuando tropecé con una magnífica escena de comicidad involuntaria........se las comparto:

Un cuerpo desnudo de mujer se precipitó a la charca. Su figura se reflejaba en el agua ofreciendo un color blanquecino, coronado de un rubio como el oro y Goemon no dio crédito a sus ojos. Como si respondiera a su llamada, la fláccida verga se le endureció de repente mientras el resto de su cuerpo seguía helado. La joven se inclinó sobre el agua, salpicándosela por el cuerpo mientras sus generosos pechos caían hacia adelante, balanceándose, acariciando con los rosados pezones la superficie de agua. Irguió la espalda y percibió la figura inmóvil de Goemon, al que reconoció al instante, lo que provocó que su mirada languideciera. Vio aquella verga erecta y se ruborizó de tal manera que sintió un calor en la cara que le fue descendiendo hasta los senos. Los pezones, encogidos por lo fresca que estaba el agua, adoptaron un color rosáceo oscuro y comenzaron a hincharse. Vio entonces la espada desenfundada, que él llevaba todavía en la mano y, lanzando un grito, se escapó corriendo.

Su actitud hizo que Goemon diera un salto.
—No te vayas —le gritó con desespero.
Debido a su estado de confusión, le gritó en japonés, persiguiéndola por un bosque de bambú en el que ella se había internado huyendo de él.
Okiku se había despertado perezosa cuando Rosamund la dejó para ir a bañarse. Contemplaba abstraídamente el cielo sin pensar en el futuro. Finalmente, se desnudó y se dispuso a unirse a Rosamund en el baño. La imagen de aquel hermoso cuerpo extranjero hizo que se le encendiera el vientre y se le humedeciera la entrepierna. Se retorció los dedos, ante la idea de lo que iban a hacer durante y después del baño, contemplando diferentes posibilidades.
De repente oyó el grito de un hombre y el pavoroso chillido de Rosamund. En un abrir y cerrar de ojos, desenvainó la espada que tenía en un lugar oculto y corrió apresuradamente en la dirección de donde procedían los gritos.
El hombre que perseguía a Rosamund estaba completamente desnudo y sus intenciones eran obvias, dada su desnudez. Sin pararse a considerar los ruegos del hombre que decía: «No por favor, espera...», Okiku cargó sobre él, tratando de propinarle un golpe certero y homicida que le rebanara la cabeza.
Goemon tuvo suerte de que, a pesar de estar concentrado en otras cosas, sus reflejos fueran buenos y gozara además de una excelente condición física. Rechazó el golpe de Okiku con su propia espada y, de repente, ella se le echó encima. Cayeron al suelo, cada uno sosteniendo la mano en la que el otro tenía la espada, Okiku tenía mucho nervio y había aprendido en una escuela de lucha que no era peor que la de Goemon. La lucha era equitativa. Okiku le agarró con una pierna alrededor de las caderas y rodaron por el suelo, buscando cada uno un momento de debilidad de su contrincante. Estaban apretados el uno contra el otro y la erección de Goemon no cedía sino que, por el contrario, comprobó sorprendido que aumentaba. De forma instintiva la embistió, y Okiku, cuyo sexo se había lubricado cuando pensaba en Rosamund, no opuso resistencia, succionando aquel pedazo de carne de Goemon que entraba en su gruta.
Mientras las partes superiores de ambos cuerpos luchaban enconadamente, las partes inferiores se enzarzaron en una batalla no menos virulenta. Goemon empujaba lujuriosamente con la esperanza de hacer llegar al clímax a su oponente antes de que él lo hiciera. Okiku oprimía su gruta cada vez que él se salía de su interior. Ambos sabían que el primero en correrse sería el perdedor y probaría la espada del oponente; ya fuera durante los estertores del orgasmo o en el posterior estado de extenuación en el que se sumergirían.
Ambos respiraban agitadamente, sin rendirse al otro, luchando con sus cuerpos. Estaban cara a cara, ceñidos entre dos gruesos troncos de bambú, sin olvidarse de sus mortíferas armas, aunque la batalla en la que estaban enzarzados no les daba margen de maniobra.
Oyeron confusamente los distantes sollozos de Rosamund al tiempo que aceleraban el movimiento de caderas, acaso estimulados por ese sonido que tanto significaba para ellos. Los embistes se hicieron más cortos y violentos y por entre los dientes emitían un silbido. Elevaron el pecho y de nuevo lo dejaron caer, y el sudoroso contacto de sus cuerpos desencadenó en ambos un clímax simultáneo.
Goemon, que sentía en la verga el inicio de los espasmos, sabía, como el hombre que se aclara la garganta antes de hablar, que iba a morir. Movió violentamente las caderas hacia fuera, sin ya importarle. Sucumbió a la intensidad de aquella sensación al tiempo que por el interior de la verga fluían corrientes intermitentes de caliente esperma.
Okiku no pudo soportar por más tiempo aquella presión y aunque sabía que podía correrse de nuevo una y otra vez, no ignoraba que el hombre que estaba en su interior era un luchador experimentado y que aprovecharía cualquier momento de debilidad como el que ahora..., comenzó a sentir. La humedad de su coño se desató, al correrse frenéticamente mientras gemía de placer y de pena por Rosamund y por su propia vida.
Extracto de Los placeres del samurai, de un tal Akahige Namban


No suelo incluir en los literotismos imágenes demasiado vulgares, pero creo que en esta ocasión está más que justificado. Miren esta maravilla del cine moderno:



Kung Fu Sex from Costas Pent Xelidonopsaro on Vimeo.








viernes, 21 de junio de 2013

Mi vida secreta, el gran anónimo victoriano


Este libro me intrigó mucho tiempo; es un libro tan extraño que no me ha sido sencillo hacer el literotismo. No es extraño en el sentido literario; sólo es pornografía; del tipo húmeda, gráfica y mayormente vaginal, jejeje. Victoriano, pues.

Lo intrigante va en el sentido de quién escribe una extravagancia pornográfica en 11 volúmenes cuando existe una prohibición y duras penas para quien imprimiera pornografía en Inglaterra. No sólo quién, sino ¿para qué?.

Se escribe literatura erótica como una forma poética, como manuales para los no iniciados, como propaganda política o para ganar dinero. Otras razones para escribir pornografía existen: la diversión del escritor y la excitación del mecenas, pero no suelen ser comunes ninguna de las dos.

Mi vida secreta es una autobiografía anónima de un tal Walter, radicado en Londres de 1880, que parece tener infinitos recursos económicos y una potencia sexual asombrosa. Walter, a lo largo de 11 tomos, describe un maratón sexual con apenas unas pinceladas de otra cosa que no sea sexo.

Impreso en Amsterdam (país con un vacío legal para la pornografía) entre 1888 y 1894, se hicieron (supuestamente) sólo 20 copias del libro, que se vendieron en la enorme suma de 60 libras esterlinas; que a costo actual equivaldrían a unos 6,000 dólares americanos, 4,700 euros, 82,000 pesos o 32 millones de kwachas......aún así no es negocio.

Se supone que el millonario Henry Spencer Ashbee pudo haber sido el escritor, o en su defecto, el mecenas del proyecto. Aún así, Walter no es mas que un personaje ficticio, ya que aunque pudiera haber sido viable su existencia, no hay pruebas documentales de que Henry haya llevado a cabo las proezas que se imputa él mismo. "Todo comenzó por diversión", diría en el prefacio de la obra.

Yo pienso que el buen Henry tenía amigos igual de cochinotes que él, yo creo que él era uno de quienes publicaba la revista "La Perla" y que conocía a un selecto grupo de erotómanos. Resulta que por la misma época se hizo otra obra monumental: "The romance of lust", traducida al Español como "La novela de la lujuria", que supuestamente fue escrita por un selecto grupo de erotómanos millonarios que la escribían por rondas hasta tener una gran obra monotemática. Henry Spencer Ashbee consideraba esta obra como inferior, y se supone que pudo haber querido demostar ser un mejor escritor con "Mi vida secreta"

Vírgenes, voyeurismo, lesbianismo, sadomasoquismo, puritanismo; todas fantasías sexuales escandalosas para la moralidad victoriana; en tan solo un millón de palabras. En el libro, se dejan ver las diferencias de clases sociales y la pobreza de las prostitutas que son orilladas al trabajo, aún cuando, de un modo machista se dice que ellas lo disfrutan.


No hay visión más exquisita y voluptuosamente incitante que la de una mujer bien formada, sentada o tumbada, desnuda con las piernas cerradas, oculto su coño por los muslos y sólo indicado por la sombra proveniente de los rizos de su toisón, que se espesa al acercarse a la parte superior del Templo de Venus, como si quisiera ocultarlo. Entonces, a medida que sus muslos se abren suavemente y la raja en el fondo de su vientre se abre ligeramente con ellos, aparece el crecimiento de los labios, surgen el delicado clítoris y las ninfas, se ve el incitante tinte rojo de toda la superficie y el conjunto queda enmarcado por cabello rizado, suave y brillante mientras que por los alrededores no hay sino la carne suave y marfileña del vientre y de los muslos, que le proporcionan el aspecto de una joya en su estuche. Los ojos del hombre nunca podrán descansar en un cuadro más dulce. [...] ¿Hay alguna otra cosa en este ancho mundo comparable con un coño? ¿Cómo puede un hombre dejar de sentir curiosidad, deseo y encanto en él?
En esos momentos mi cerebro gira con visiones de belleza y placer, pasadas, presentes y futuras. Mis ojos cubren todo el espectáculo desde el culo hasta el ombligo, el coño parece investido de una belleza seráfica y ser un ángel su poseedora. Por eso incluso ahora puedo contemplar los coños con todo el júbilo de mi juventud, y aunque haya visto mil cuatrocientos desearía ver mil cuatrocientos más.
Sobre la fisonomía de los coños y las capacidades para dar placer creo que sé tanto como la mayoría de los hombres. Fisionómicamente pueden dividirse en [seis] clases, pero un coño puede compartir las características de una, dos o más, especialmente por lo que respecta al desarrollo de clítoris y ninfas. Los clasifico del modo siguiente: 1) coños perfilados limpiamente; 2) perfilados con bandas; 3) labiados con volantes; labiados finamente; 5) de labios llenos, y 6) respingones



Esta es una novela picaresca y posmoderna; una muestra de que la tenacidad y la suerte pueden vencer los obstáculos creados por las clases sociales, la modestia y el dinero....en una versión muy a lo Charles Dickens..........pero pornográfico.


Perversógrafo: Sexo con 1400 mujeres en todas las maneras y combinaciones posibles, mas algunos cuantos hombres y muchachos. Sólo falta sexo anal porque nuestro héroe se desmaya cada vez que penetra a alguien por el ano.







Mi vida secreta
Anónimo
Tusquets Editores, La Sonrisa Vertical 129
Abril 2006
ISBN: 978-84-8310-462-0
656 pág.


domingo, 2 de junio de 2013

La obra maestra de Aristóteles, "el famoso filósofo"

¿De veras a Lepis "ya se le botó la canica" y nos va a hablar de filosofía?

Realmente no, yo suelo hablar de filosofía cuando estoy extremadamente etílico y tengo a mi alrededor gente igualmente intoxicada a quien le parece interesante (o cómica) mi plática. Mi estado filosófico es corto y precede por unos minutos al momento en que me subo a una silla a recitar poemas a los cenzontles y al menudo de Sonora y a los diputados.

Lo que yo tengo es un gusto por los libros extraños, así que cuando encontré este me dije: "este libro lo deben sufrir los inexistentes lectores de mi blog". ¿Qué es? no es mas que un manual higiénico sobre sexo y embarazo ¿Qué tiene de especial? que es antiguo y desconocido en la actualidad. ¿Quién lo escribió? Eso sí quién sabe, pero las primeras ediciones datan de 1680, y en 1735 fue cuando obtuvo su forma final.

Este libro contiene la descripción mas o menos fiel de los órganos sexuales masculino y femenino; explica la cópula, la virginidad y la manera de llevar a cabo un embarazo exitoso. Lo interesante aquí es que es un libro ilustrado con bastante acierto.

El libro circuló cientos de años, se trata de todo un best-seller; se supone que a pesar de que estuvo prohibido hasta los años 60 del siglo XX, las madres lo compraban para sus hijas casaderas y que los muchachos se masturbaban sobre él.......digamos que fue el youporn de la época.

El libro es muy informativo: dice que los bebés están en el útero unos once meses, que toser o estornudar puede evitar la concepción, que si tienes sexo con tu perro el niño se parecerá al de la imagen superior, que el sexo durante la menstruación produce nacimientos "monstruosos" o, genial idea, que el poder de la imaginación en el momento de la concepción es una fuerza tan poderosa que estampa una idea en la criatura que se está engendrando, por lo que los hijos de una adúltera se pueden parecer al esposo, o pueden salir etíopes aunque sean del marido.

El libro no tiene sexo; ni demasiado interés, pero parece ser que en su tiempo tuvo mucha más influencia de lo que su desconocimiento actual nos puede hacer suponer. Muy curioso que un libro tan conocido en su época cayera al olvido.........son muchos los libros (mayormente eróticos) que hacen referencia a este curioso manual ilustrado.

Bueno............ya les dije. ¿Qué mas?......nada. Si alguien le quiere echar un vistazo, lo encuentran acá.