Una de las obras maestras del arte Shunga. Se trata de un grabado a colores del artista Hokusai, creada en 1814.
La función del grabado es meramente decorativo, está basado superficialmente en el cuento de Taishokan, una mujer que recupera una valiosa joya del fondo del mar que había sido robada por un demonio. Muchos grabados de la época eran acompañados por textos al margen de las imágenes; textos que recreaban poemas clásicos o que hacían la función de los diálogos en las historietas de hoy en día.
Una mujer es acariciada, chupada oloquesea por un enorme pulpo y un pulpo mas pequeñito. Contra lo que pueda parecer, ella no está muerta o dormida, sus manos muestran que está en tensión y probablemente en éxtasis. Su cabello en desorden indica lujuria. El pulpo grande le hace un cunnilingus mientras el pequeño la besa y le acaricia un pezón. Me parece muy particular esto último, ya que ni la desnudez ni los pechos son erógenos en el arte Shunga.
A pesar de que los grabados eran hechos en serie, y eran piezas económicas por lo mismo, tenemos al margen esos pequeños garabatos escritos a mano que le dan sentido a la obra. En esta en particular dice (eliminando los ruidos de succión y onomatopeyas de éxtasis):
Pulpo grande:
Me preguntaba cuándo llegaría la hora del rapto, pero ese día ha llegado. Al menos ella ya ha caído en mis tentáculos. Y digan lo que digan, es un coño de lo más rellenito y apetecible. Aun más que una patata. Primero chupar hasta saciarse, y luego llevármela al palacio del rey Dragón, y hacerla prisionera.(montones de onomatopeyas de succión, besos y lamidas)
Mujer: (susurrando)
¡Ah!, este pulpo odioso, chupando la piel de la boca interior de mi útero hasta dejarme sin aliento, ¡que me corro! Con su boca prominente provoca mi vagina abierta. ¡A ver! ¿Qué diríais si ocho piernas os abrazaran? Oh, está hinchándose adentro, las secreciones rezuman como agua hirviendo. Siento cosquillas, una tras otra hasta perder la cuenta, límites y barreras desaparecen… Ya estoy… ¡Me corro! ¡Me corro! (montones de onomatopeyas de gozo, jadeos y respiración entrecortada)
Pulpo pequeño:
Cuando mi pariente(¿padre?) haya acabado, también yo usaré mi boca para restregársela desde su clítoris hasta su culo hasta hacer que se desmaye, y cuando vuelva en sí, volveré a hacérselo, je je.
¡Malvados pulpos!
En la historia original, la heroína logra rescatar la joya cortándose un pecho y escondiéndola debajo.......en la ilustración se puede ver una especie de cicatriz bajo el pecho de la chica, quien logrará huir de los monstruos.....muy a su pesar, según se deduce del texto.
PD.- Vuelvo al sillón
No he terminado de poner en orden las sinopsis de mi biblioteca erótica, pero lo que me queda por comentar no es suficiente para mantener el ritmo actual del blog.
Llega la hora de volver al sillón con la almohada y el libro, tomar un ritmo más mesurado y entregar literotismos mejor redactados.
Lejos de mí la temeraria idea de dejarlos sin su dosis de erotismo literario, sigo publicando ejemplos cortos y fragmentos escogidos de literatura erótica de todos los tiempos, pero como ven, en un formato que me toma menos esfuerzo y con el cual todos nos seguiremos divirtiendo.
Menos perversógrafo, menos cochinitos, pero aquí seguimos con ejemplos simpáticos o interesantes de erotismo literario.... y por supuesto libros de vez en cuando.