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sábado, 26 de enero de 2013

Vale madres por dónde

Tengo un amigo que tiene una filosofía muy particular acerca de la diversidad sexual: el suele decir "El chiste en esta vida es gozar, vale madres por dónde"

Las mil y una noches es un libro lleno de referencias sexuales que no se adaptan a la filosofía islámica tradicional. Hay una historia que me causa mucha gracia, donde una mujer, alejada de su marido y disfrazada de hombre, por azares del destino llega a ser rey de La Isla del Ebano. Un día descubre que su marido está preso por unos piratas, y manda traerlo con la excusa que era un violador de niños.

Los piratas lo presentan ante "el rey", quien comienza a tratar de seducirlo:

Y cuando miró al que el capitán traía, a la primera ojeada conoció a su adorado Kamaralzamán, y se quedó muy pálida y amarilla como el azafrán. Y todos atribuyeron su cambio de color a la ira por el recuerdo a la ensartadura del niño. Ella le miró mucho tiempo sin poder hablar, mientras Kamaralzamán, con su traje viejo de jardinero, había llegado al límite de la confusión y el temblor. 
...
Ella dijo:
"¡Coged a ese, joven y llevadle al hammam! ¡Después le vestiréis suntuosamente, y me lo volveréis a presentar mañana por la mañana, a la primera hora del diwán!" Y lo mandado se ejecutó al momento.
Sett Budur fué a buscar a su amiga Hayat-Alnefus, y le dijo: "¡Amiga mía, nuestro adorado está de vuelta! ¡Por Alah! he combinado un plan admirable para que nuestro encuentro no sea un golpe funesto para el que de jardinero se ve convertido en rey sin transición. Y es un plan que si se escribiera con una aguja en el ángulo interior del ojo, serviría de lección a los aficionados a instruirse. Y Hayat-Alnefus se puso tan contenta, que se echó en brazos de Sett Budur, y ambas aquella noche fueron muy formales, para prepararse a recibir con toda frescura al amado de su corazón.
Y por la mañana llevaron al diwán a Kamaralzamán, suntuosamente vestido. Y el hammam había devuelto a su rostro todo su resplandor, y el traje ligero y bien ceñido realzaba su cintura fina y sus nalgas montañosas. Y todos los emires, personajes y chambelanes no se sorprendieron al oír al rey decir al gran visir: "¡Darás a este joven cien esclavos para que le sirvan, y le proporcionarás por cuenta del Tesoro emolumentos que sean dignos del cargo que le voy a conferir ahora mismo!". Y le nombró visir entre los visires, y le dió tren de casa y caballos, y mulos y camellos, sin contar arcas llenas y armarios. Después se retiró.
Al día siguiente, Sett Budur -siempre bajo la apariencia de rey de la isla de Ébano- mandó comparecer al nuevo visir, y destituyó de su empleo al gran visir, y después nombró a Kamaralzamán gran visir en su lugar; y Kamaralzamán entró enseguida en el Consejo, y la asamblea fué dirigida por su autoridad.
Sin embargo, cuando se levantó la sesión del diwán, Kamaralzamán empezó a reflexionar profundamente, y dijo para sí: "¡Los honores que me otorga este joven monarca y la amistad con que me honra deben tener seguramente algún origen! Pero ¿cuál será? Los marineros me cogieron y trajeron aquí acusado de haber ensartado a un niño cuando suponían que fuese yo un ex cocinero del rey. Y éste, en vez de castigarme, me envía al hammam, y me da un alto cargo y todo lo demás. ¡Oh Kamaralzamán! ¿Cuál puede ser la causa de suceso tan extraño?”
Reflexionó otro rato, y después exclamó: "¡Por Alah! ¡He dado con la causa; pero sea confundido Eblis! Seguramente este rey, que es muy joven y hermoso, debe de creerme aficionado a muchachos, y sólo me demuestra tanta amabilidad por esto. Pero ¡por Alah! no puedo aceptar semejante función. Y es necesario poner en claro sus proyectos; y si efectivamente pretendiera eso de mí, le devolvería en el acto cuanto me ha dado, y abdicaría mi empleo de gran visir, y me volvería a mi jardín".
Y Kamaralzamán fué inmediatamente a ver al rey, y le dijo: "¡Oh rey afortunado! en verdad que colmaste a tu esclavo de honores y consideraciones que no suelen otorgarse más que a venerables ancianos encanecidos en la sabiduría; y yo no soy más que un joven entre los más jóvenes. ¡De modo que si todo esto no tuviera una causa desconocida, sería el prodigio más inmenso entre los prodigios!"
Oídas estas palabras, Sett Budur sonrió y miró a Kamaralzamán con ojos lánguidos, y le dijo: "Efectivamente, mi hermoso visir, todo eso tiene su causa, y es el cariño que tu belleza ha encendido súbitamente en mi hígado. Pues en verdad que me ha cautivado en extremo tu tez tan delicada y tranquila".
Pero Kamaralzamán dijo: "¡Prolongue Alah los días del rey! Pero tu esclavo tiene una esposa a quien ama, y por la cual llora todas las noches desde una aventura extraña que le alejó de ella. ¡Por eso, oh rey, tu esclavo te pide permiso para irse a viajar después de haber dejado en tus manos los cargos con que has tenido a bien honrarle!"
Pero Sett Budur cogió la mano al joven, y le dijo: "¡Oh mi hermoso visir, siéntate! ¿Por qué vienes a hablarme de viaje y partida? Quédate aquí, junto al que arde por tus ojos y está dispuesto, si quieres compartir su pasión, a hacerte reinar con él en este trono. Porque has de saber que yo también fui nombrado rey a consecuencia del afecto que el rey viejo me manifestó, y de lo amable que para él he sido. Ponte ya al corriente, ¡oh joven gentilísimo! de las costumbres de este siglo, en el cual la prioridad corresponde de derecho a los seres bellos, y no olvides las acertadas frases de uno de nuestros más exquisitos poetas...

¡Nuestro siglo recuerda aquellos tiempos delicados en que vivía el venerable Lot, pariente de Abraham, el amigo de Alah!
¡El anciano Lot tenía una barba cual la sal, que servía de marco a un rostro juvenil, en el cual respiraban las rosas!
¡En su ciudad ardiente, visitada por ángeles, hospedaba a los ángeles, y en cambio daba sus hijas a la muchedumbre!
¡El cielo mismo le libró de su antipática mujer, inmovilizándola al cuajarla en sal fría y sin vida!
¡En verdad os digo que este siglo encantador pertenece a los jóvenes!

Cuando Kamaralzamán oyó estos versos y comprendió su significado, quedose turbadísimo y se sonrojaron como una ascua sus mejillas; después dijo: "¡Oh rey! tu esclavo te confiesa su falta de afición a esas cosas a las cuales no pudo acostumbrarse. ¡Además, soy harto joven para soportar pesos y medidas que no podría tolerar la espalda de un ganapán viejo!”.
Al oír estas palabras, Sett Budur se echó a reír a carcajadas, y luego dijo a Kamaralzamán: "¡Verdaderamente, oh joven delicioso, no sé por qué te asustas! Oye lo que tengo que decirte respecto al particular: o eres un adolescente o una persona mayor. Si eres lo primero, o no has llegado a la edad de la responsabilidad, nada te podrán echar en cara; pues no deben censurarse ni considerarse con mirada dura y violenta los actos sin importancia de los menores; si tienes una edad responsable, y así me lo parece al oírte discutir con tanto raciocinio, ¿por qué has de vacilar o asustarte ya que eres dueño de tu cuerpo y puedes dedicarlo al uso que prefieras, y lo que está escrito sucede?
Sobre todo, piensa que yo soy el que debería asustarse, puesto que soy más pequeño que tú; pero yo me aplico estos versos tan perfectos del poeta:
Estando mirándome el niño, mi zib se movió. Entonces exclamó él: "¡Es enorme!" Y yo le dije: "¡Así es fama!"
El replicó: "¡Apresúrate a demostrarme su heroísmo y resistencia!" Pero yo le dije: "¡Eso no es lícito!" El me replicó: "¡Para mi es muy lícito! ¡Apresúrate a manejarlo!" ¡Entonces lo hice pero sólo por obediencia y cortesía!
Cuando Kamaralzamán oyó tales palabras y versos, vió que la luz se convertía en tinieblas delante de sus ojos, y bajó la cabeza, y dijo a Sett Budur: "¡Oh rey lleno de gloria! ¡Tienes en tu palacio muchas jóvenes y esclavas, y vírgenes muy bellas y tales como ningún rey de este tiempo las posee! ¿Por qué has de abandonar todo eso sólo por mí? ¿No sabes que te es lícito hacer con las mujeres cuanto pueda atraer tus deseos o alentar tu curiosidad y provocar tus ensayos?”
Pero Sett Budur sonrió, cerrando a medias los párpados y mirándole de reojo, y después contestó: "¡Nada más cierto que lo que dices, oh mi prudente visir tan hermoso! Pero ¿qué hacer, cuando nuestra afición varía de deseo, cuando nuestros sentidos se afinan o transforman, y cuando cambia la naturaleza de nuestro humor? Pero dejémonos de una discusión que no conduce a nada, y oigamos lo que dicen respecto a eso nuestros poetas más estimados. Escucha algunos de sus versos:
"Uno ha dicho:
¡He aquí los puestos apetitosos en el zoco de los fruteros! ¡Encuentras a un lado, en la bandeja de palma, los higos gordos, de trasero oscuro y simpático! ¡Oh! ¡Pero mira la bandeja grande en el sitio de preferencia! ¡He aquí los frutos del sicomoro, los frutos pequeños, de trasero sonrosado, del sicomoro!
"El segundo ha dicho:
¡Pregunta a la joven por qué, cuando los pechos se le endurecen y el fruto le madura, prefiere el sabor ácido de los limones a las sandías dulces y a las granadas!
"Otro ha dicho:
¡Oh mi única beldad! ¡Oh muchachito! ¡Tu amor es mi fe! ¡Es para mí la religión preferida entre todas las creencias!
¡Por ti he dejado a las mujeres, hasta el punto de que mis amigos han observado esta abstinencia, y han supuesto ¡ignorantes! que me había hecho monje y religioso!
"Otro ha dicho:
¡Oh Zeinab, de pechos morenos, y tú, Hind, de trenzas teñidas con arte! ¿No sabéis por qué hace tanto tiempo que desaparecí?
He encontrado las rosas -las que suelen verse en las mejillas de las jóvenes-, he encontrado esas rosas, no en las mejillas de una joven, ¡oh Zeinab! sino en las posaderas fundamentales y aterciopeladas de mi amigo. ¡He aquí por qué, ¡oh Hind! ya no podrá atraerme nunca tu cabellera teñida, ni tampoco, oh Zeinab, tu jardín arrasado, al cual le falta el vello, ni siquiera tus posaderas, demasiado lisas, que carecen de granulación!
"Otro ha dicho:
Cuida de no hablar mal de ese gamo joven, comparándole sencillamente, porque es imberbe, con una mujer. Es preciso ser un malvado para decir o pensar semejante cosa. ¡Hay diferencia!
En efecto, cuando te acercas a una mujer, es por delante; y por eso te besa en la cara. Pero el gamo joven, cuando te acercas a él, tiene que encorvarse, y de esa manera ¡figúrate! besa la tierra: ¡Hay diferencia!
"Otro ha dicho:
¡Oh hermoso niño, eras mi esclavo, y te liberté para utilizarte en ataques infecundos! Porque tú, siquiera, no puedes criar huevos en tu seno.
En efecto, ¡qué espantoso sería para mí aproximarme a una mujer virtuosa de anchas caderas! ¡En cuanto la cabalgase, me daría tantos hijos, que no podría contenerlos toda la comarca!
"Otro ha dicho:
Mi esposa me dirigió tantas miradas picarescas y se puso a mover las caderas con tanta elasticidad, que me dejé arrastrar a nuestro lecho; largo tiempo evitado. ¡Pero no pudo lograr que se despertase el querido niño a quien solicitaba!
Entonces me gritó, furiosa: "¡Si no le obligas inmediatamente a endurecerse para cumplir sus deberes y penetrar, no te asombres si mañana, al despertarte, eres cornudo!"
"Otro ha dicho
Generalmente se piden a Alah, mercedes y beneficios levantando los brazos. ¡Pero las mujeres son de otro molde! ¡Para solicitar los favores de su amante levantan las piernas y los muslos! El ademán es seguramente más meritorio, pues se dirige a sus profundidades.
Por último, otro ha dicho:
¡Que ingenuas son a veces las mujeres! ¡Como tienen trasero se figuran que nos lo pueden ofrecer en caso necesario, por analogía! ¡He demostrado a una de ellas, cuánto se equivocaba!
Esta joven había venido a buscarme con una vulva en verdad lo más excelente posible. Pero yo le dije: “¡No hago esas cosas de tal manera!”
Ella me contestó: “¡Si, ya lo sé, este siglo abandona la moda antigua! ¡Pero no importa! ¡Estoy al corriente!” ¡Y se volvió y presentó a mis miradas un orificio tan vasto como el abismo del mar!
Pero yo dije: “¡Te doy las gracias de veras señora mía, te doy mil gracias! ¡Veo que tu hospitalidad es muy amplia! ¡Y temo perderme en un camino cuya brecha resulta mayor que la de una ciudad tomada por asalto!”
Cuando Kamaralzamán oyó todos aquellos versos, comprendió que no había medio de equivocarse acerca de las intenciones de Sett Budur, a quien seguía tomando por el rey, y vió que no le serviría de nada resistirse más; y por otra parte, también sentía curiosidad de saber a qué atenerse sobre la moda nueva de que hablaba el poeta. De modo que repuso: "¡Oh rey del siglo! ¡Ya que tienes tanto empeño, prométeme que no haremos eso juntos más que una vez! ¡Y si consiento, sabe que es para tratar de demostrarte en seguida que es preferible volver a la moda antigua! De todos modos, por mi parte, deseo que me prometas formalmente que nunca me pedirás la repetición de este acto, cuyo perdón pido por anticipado a Alah el Clemente sin limites".
Y Sett Budur exclamó: "¡Te lo prometo formalmente! ¡Y yo también quiero pedir remisión a Alah misericordioso, cuya bondad carece de límites, para que nos haga salir de las tinieblas del error a la luz de la verdadera sabiduría!"
Después añadió:
"Pero en verdad, hay que hacerlo sin remedio, aunque no sea más que una vez, para dar la razón al poeta que dice:
¡La gente, oh amigo mío, nos acusa de cosas que nos son desconocidas, y dice de nosotros todo lo malo que piensa!
¡Ven amigo! ¡Seamos lo bastante generosos para dar la razón a nuestros enemigos, y ya que sospechan una cosa, hagámosla siquiera una vez! ¡Después nos arrepentiremos, si te parece! ¡Ven amigo dócil, a trabajar conmigo para dejar en paz la conciencia de nuestros acusadores!
Y Sett Budur se levantó velozmente, y lo arrastró hacia los anchos colchones tendidos en la alfombra, mientras él trataba de defenderse algo y meneaba la cabeza con aspecto resignado, suspirando: "¡No hay recurso más que en Alah! ¡Todo ocurre por orden suya!" Y como Sett Budur le hostigaba impacientemente para que se diera prisa, se quitó los anchos calzones bombachas, después el calzón de hilo; y se vió derribado de pronto encima de los colchones por el rey, que se tendió junto a él y le cogió en brazos".
Y le echó las dos piernas alrededor de los muslos, y le dijo: "¡Oh, dame la mano, pónmela entre los muslos para despertar a este niño y obligarlo a levantarse, porque lleva mucho tiempo dormido!" Y Kamaralzamán, algo cortado, le dijo: "¡No me atrevo!" El rey le dijo: "¡Voy a ayudarte!" Y le cogió la mano y se la paseó por entre los muslos.
Entonces Kamaralzamán notó que el contacto con los muslos del rey era muy delicioso, y más dulce que el tocar manteca, y más suave que el tocar seda. Y aquello le agradó mucho, y le incitó a explorar solo lo de arriba y lo de abajo, hasta que su mano llegó a una cúpula que encontró muy movediza y verdaderamente llena de bendición. Pero por más que buscó por todas partes, no pudo encontrar el alminar. Y dijo para sí: "¡Oh Alah, qué misteriosas son tus obras! ¿Cómo podrá haber una cúpula sin alminar? Después pensó: "Es probable que este rey encantador no sea hombre ni mujer, sino un eunuco blanco. ¡Eso resultaría mucho menos interesante!" Y le dijo al rey: "¡Oh, rey, no sé, pero no encuentro al niño!"
Al oír estas palabras, a Sett Budur le dió tal acceso de risa, que le faltó poco para desmayarse. Después se puso seria de repente, y recobró su antigua voz, dulce y tan cantora, y dijo a Kamaralzamán: "¡Oh esposo amadísimo qué pronto has olvidado nuestras hermosas noches pasadas!" Y se levantó rápidamente, y tirando a lo lejos el traje y el turbante con que estaba disfrazada, apareció completamente desnuda, suelta la cabellera lo largo de la espalda.
Al ver aquello, Kamaralzamán conoció a su esposa Budur, hija rey Ghayur, señor de El-Budur y de El-Kussur. Y la besó, y ella le besó, y la estrechó, y ella le estrechó, y después, ambos llorando de alegría, se confundieron en besos encima del diván.
Y ella, entre otros mil, le recitó estos versos:
¡He aquí a mi amado! ¡Es el bailarín de cuerpo armonioso! ¡Miradle cuando avanza con pie flexible y ligero!
¡Hele aquí! ¡No creáis que sus piernas se quejen del peso enorme que las precede, y que constituiría una buena carga para un camello!
¡He aquí a mi amado! ¡Como alfombra tendí por su camino las flores de mis mejillas!, ¡oh dicha mía! ¡Y el polvo de sus suelas fue un bálsamo bienhechor para mis ojos!
¡En el rostro de mi amado, ¡oh hijas de Arabia! vi bailar a la aurora! ¿Cómo olvidar sus encantos y su dulzura...?
Después de lo cual, la reina Budur contó a Kamaralzamán cuanto le había ocurrido desde el principio hasta el fin. Lo mismo hizo él, y después la reconvino, y le dijo: "¡Es realmente una enormidad lo que has hecho conmigo esta noche!" Ella contestó: "¡Por Alah! ¡No era más que una broma!" Enseguida siguieron sus retozos entre muslos y brazos hasta que amaneció.
Las mil y una noches



Todo suena muy bien, pero..........¿No sería importante que la esposa le hubiera preguntado cómo lo convencieron tan rápido?

Digo.

lunes, 11 de julio de 2011

Y cuando llegó la siguiente noche...

OJO: Viene de aquí
"¿Puedes decirme, ¡oh sabio! qué cosa hay redonda como la tierra y que se aloja en un ojo, ausentándose de este ojo unas veces y penetrando otras en él, que copula sin órgano masculino, que se separa de su compañero durante la noche para enlazarse a él durante el día y que elige su domicilio habitual en las extremidades?"

El libro tiene un origen muy lejano, parece que hace casi tres mil años en la ruta de la seda, los viajeros chinos, hindúes y persas platicaban las protohistorias al calor de la hoguera.

Epoca Antigua:

En el nosecuantos nosesiantesdeCristo, se originan las historias en la India, Persia, Siria, China, Egipto, Afganistán, Tajikistán y Uzbekistán. Incluso hay historias que aparecen en "La Odisea" Como si fueran tradiciones orales de los viajeros de la ruta de la seda amalgamados en un imaginario común.

En algún momento de los primeros siglos de nuestra era, nace una compilación persa (que llegó de la India) llamada Hazar Afsanah, de la cual tenemos referencias, pero está perdida para fines prácticos.

Allá por el año de 850 se compila la primera versión de Alf Layla (Las mil noches) que es una mera traducción de la obra persa.

Alf Layla tiene tres grupos de relatos principales, aparentemente de sus tradiciones persa, árabe e india respectivamente. Los manuscritos más antiguos que se tienen están escritos en cuatro lenguas árabes muertas: el llano, el elevado, el bajo y el mediano, según Cansinos Assens.

De un manuscrito del siglo XIII viene la técnica del relato enmarcado y la historia de Sherezada como hilo narrativo de todo el libro. El compilador y traductor de estas historias al árabe es, supuestamente, el cuentista Abu abd-Allah Muhammed el-Gahshigar, que vivió en el siglo IX.

El nombre árabe actual Alf Layla wa-Layla, "Las mil noches y una noche" parece ser otro agregado medieval de los manuscritos árabes. El 1000 representa el infinito, así 1001 vendría a ser un número transfinito (El infinito, y más allá). Aunque no hay consenso al respecto, en la antigüedad el número de cuentos que contenía el libro era de apenas unas decenas, divididos en 282 noches.

Epoca Clásica:

A principios del siglo XVIII, el arqueólogo francés Jean Antoine Galland llega a Europa con unos manuscritos de relatos increíbles. En 1704 se publica la primera versión europea (la primera impresa), y es un éxito inmediato, tanto que el orientalismo se hace una moda. Es tanto el éxito que pronto se comienzan a agregar cuentos para prolongar el libro. En 1710 Galland agrega cuentos que escucha de un juglar sirio, Hanna Diab; se agregan así la historia de Aladino, Simbad y Alí Babá.

El problema con la traducción de Galland es que se apartó del original para hacerlo más digerible al público francés de la época, así que quitó toda referencia erótica, vistió a las princesas de europeas y les puso pelucas. Sin adulterio, sexo ni sangre, el texto apenas se reconoce.

Es hasta 1835 que se compila la primer colección arábiga seria en el Cairo a partir de manuscritos egipcios. De esa compilación original saldrán las traducciones de los siguientes 150 años. En 1837 Gustav Weil trata de hacer una traducción fililógicamente correcta, sin embargo el impresor se toma una licencia indebida y corrige el texto escondiendo el sexo para que apenas se reconozca.

De la traducción de Gustav Weil vienen todavía gran parte de las traducciones que se conocen en español; la de 1855 que seguimos padeciendo, la de Bergnes de Barcelona en 1841 y la infantil (sombrero) de Saturnino Calleja de 1938

En inglés, la versión mas famosa sigue siendo la de Richard Francis Burton de 1885; edición sin expurgar y muy cachonda a pesar se haber sido impresa en plena Inglaterra victoriana.

La versión "erótica" más conocida en español es la del francés J. C. Mardrus, traducida al español por Vicente Blasco Ibáñez  en 1889. En 1954 Rafael Cansinos Asséns traduce directo del árabe la obra, lo que será una novedad por no pasar por otro idioma antes del español. En 1964 Juan Vernet hace nuevamente una traducción filologicamente mas correcta.


La joven, después de varios movimientos, se sentó sobre mi vientre, y empezó a frotarme furiosamente con la mano. Y tanto friccionó, y tanto tiempo, y de manera tan extraordinaria, que perdí el sentido y cerré los ojos como un idiota. Entonces la joven se puso de pie, me ayudó a levantarme, me cogió de la mano, y seguida de su madre me hizo atravesar siete corredores y siete galerías, llevándome a su aposento. Y yo la seguía como un hombre borracho, a consecuencia del efecto que me habían producido sus dedos terriblemente expertos
...
En efecto, una vez que hicimos primeramente eso, me dijo: "¡Obra como quieras! ¡Soy tu esclava sumisa! ¡Anda! ¡Ven! ¡Tómalo! ¡Por mi vida sobre ti! ¡Dámelo mejor, para que con mi mano lo haga penetrar en mí, y me calme las entrañas!" Y no cesó en sus suspiros ni en sus gemidos, entre besos, transportes, movimientos y copulaciones, hasta que nuestros gritos se extendieron por toda la casa y alborotaron toda la calle. Después de lo cual nos dormimos hasta por la mañana.
En esta época, el numero de cuentos pasó de 60 a casi 270 (varía según las traducciones) y el número de noches varió de 567 a 1001, pasando por las versiones de antología que no tenían división por noches.


Epoca Moderna:

Ya en nuestro siglo, ha habido varias traducciones, cada una tratando de apegarse a fuentes mas antiguas. Se ha eliminado a Sherezade, se ha quitado la separación por noches , se han quitado largos cuentos que no estaban en las fuentes originales, las mujeres son mas cachondas, los sultanes mas malvados y se bebe en abundancia.

Parece que desde 1950 hay una tendencia a eliminar el Islam de los cuentos e irnos a sus fuentes más cercanas a las persas e indias, menos cuentos, más sangre.

La pregunta que se me ocurre es: ¿Cuáles son las mil y una noches originales? ¿Es LMUN un producto europeo? ¿Qué queda si quitas a Scherezade? ¿Es LMUN mejor por estar más cerca a su fuente oral? ¿Es mejor una colección filológicamente correcta o una con un lenguaje entretenido?

Yo no lo sé, pero Allah es más sabio.

Por cierto.........le respuesta es: el ojal y el botón.

sábado, 9 de julio de 2011

Las mil noches y una noche

Una mujer le pone los cuernos al monarca Shahriar (¡y de qué manera!) y éste queda tan herido con todo el gremio femenino que la mata y urde una gran venganza: cada día se casaría con una nueva fémina y la ejecutaría a la siguiente mañana. De ese modo se aseguraría de no tener cornamenta y podría vengarse de la traición de quien se burló de él (¡y de qué manera!).

La hija del gran visir tiene una idea genial para casarse con él y sobrevivir en el intento: relataría una historia maravillosa que sólo contaría hasta el alba, dejando siempre inconcluso un nuevo cuento y al monarca con la duda del desenlace; así Sherezade va sobreviviendo noche tras noche con la ayuda de su hermanita Donazaida. 

Mas o menos así comienza uno de los más grandes libros que se hayan escrito; uno tan grande que la leyenda dice que quien lo lee íntegro pierde la cordura. El libro describe historias fantasiosas y leyendas distorsionadas; cuentos, amoríos, tragedias, obras cómicas, poemas, parodias, tradiciones, etc.

Todo hasta completar (forzadamente, ahora lo sabemos) mil y un noches, momento cuando el monarca se da cuenta que ha tenido tres hijos con ella y la perdona para siempre (sólo que se la cogiera "de ladito" o le ayudara su hermana, no me explico que nunca supiera de los embarazos).

Cuando pensamos en "Las mil y una noches" pensamos en esos fantásticos cuentos infantiles. En las mañanas del domingo con sus matinés o en el bello libro editado por Calleja con sus grabados inocentes. En cambio, cuando pensamos en "El decamerón", pensamos en gente arriba (o detrás) de otra gente empujando para hacer más gente.

Casi me atrevo a decir que la realidad es exactamente la contraria a lo que la sabiduría popular dicta: Al lado de "Las mil y una noches", "el decamerón" viene a ser clasificación PG-13

Y es que si bien el libro está lleno de genios, alfombras voladoras, princesas disfrazadas de cortinas, castillos que parecen cebollas increiblemente grandes cubiertas de mármol y oro, rellenos de grasosos sultanes en el suelo; también contiene hombres teniendo sexo con efebos, seductoras mujeres (con anguilas en la vagina) siendo violadas por gorilas, jovenes desnudos corriendo por el zoco con una erección y orgías junto a la piscina con negros embarrándose sobre sus amas.

De una historia nace otra, y de ésta nueva historia nace una más, en una trama muy interesante pero que llega a confundir y desesperar. Los cuentos están llenos de picardía, de sangre y de erotismo.


"Apliqué un ojo a una ranura por la que pasaba un rayo de luz, y vi enlazados sobre un diván a la joven y un mono enorme, de rostro completamente humano, haciendo contorsiones y movimientos. Al cabo de algunos instantes se desenlazó de él la joven, se puso en pie y se despojó de toda su ropa para tenderse de nuevo en el diván, pero enteramente desnuda. Y enseguida saltó sobre ella el mono, y la cubrió, cogiéndola en sus brazos.
Y cuando acabó su cosa con ella, se levantó, descansó un instante, y luego la poseyó otra vez, cubriéndola. Se levantó después, y descansó otra vez, pero para caer de nuevo sobre ella y poseerla, y así lo hizo diez veces seguidas de la misma manera, mientras ella, por su parte, le otorgaba cuanto de más fino y delicado otorga la mujer al hombre. Tras de lo cual, cayeron ambos desvanecidos en un aniquilamiento. Y ya no se movieron.


Ahora ¿Cómo se lee una obra tan extensa, confusa y peligrosa?

Me permito recomendar: En primer lugar es necesario buscar una traducción con tres características:

  • Íntegra
  • Con un lenguaje comprensible
  • Abiertamente erótica. 

Las compilaciones de cuentos no suelen funcionar muy bien, el hilo narrativo se pierde. Hay bastantes ejemplos de traducciones censuradas:

Versión de Weil traducida en 1855 
El monstruo la hace sentar a su lado y mirándola enamoradamente le dice: "Dama, la mas perfecta de todas las damas encarecidas por su hermosura, mujer encantadora a quien robé el día de su boda y que siempre he amado entrañablemente, permíteme que duerma un rato a tu lado; el sueño que me acosa me ha hecho venir a este sitio para tomar algún reposo". Dicho esto, deja caer su descomunal cabeza sobre el regazo de la dama, y habiendo alargado las piernas cuyos pies llegaban al mar, no tarda en quedarse dormido, roncando luego de modo que retumbaba el eco por toda la playa.
Entonces la dama alza la cabeza por casualidad, y descubriendo a los príncipes en la copa del árbol, les hace señas con la mano para que bajen calladamente. Sumo es su sobresalto al verse descubiertos, y suplican con otras señas a la dama que los dispense de obedecerla; pero ella, poniendo la cabeza del genio en el suelo, se levanta y les dice muy quedito, aunque con afán: "Bajad, hay presición absoluta de que bajeis". En vano quieren darle a entender otra vez con ademanes que están temiendo al genio, pues les replica con el mismo acento "Bajad pronto, si no os dais prisa en obedecerme voy a despertarle, y yo misma pediré vuestra muerte"
Estas palabras atemorizan a los príncipes en tantísimo grado, que se descuelgan con todo el tiento posible para no despertar al genio. En estando abajo, la dama les coje la mano, y habiéndose alejado con ellos debajo de los árboles les hace desahogadamente una viva proposición, que desechan de pronto pero que luego han de aceptar en vista de nuevas amenazas. Después de haber logrado con ellos lo que apetecía....
Versión de Mardrus traducida por Vicente Blanco Ibañez
Después que el efrit hubo contemplado a la hermosa joven, le dijo: "¡Oh soberana de las sederías! ¡Oh tú, a quien rapté el mismo día de tu boda! Quisiera dormir un poco". Y el efrit colocó la cabeza en las rodillas de la joven y se durmió. 
Entonces la joven levantó la cabeza hacia la copa del árbol y vió ocultos en las ramas a los dos reyes. En seguida apartó de sus rodillas la cabeza del efrit, la puso en el suelo, y les dijo por señas: "Bajad, y no tengáis miedo de este efrit". Por señas, le respondieron: "¡Por Alah sobre ti! ¡Dispénsanos de lance tan peligroso!"
Ella les dijo: "¡Por Alah sobre vosotros! Bajad en seguida si no queréis que avise al efrit, que os dará la peor muerte". Entonces, asustados, bajaron hasta donde estaba ella, que se levantó para decirles: "Traspasadme con vuestra lanza de un golpe duro y violento; si no, avisaré al efrit".
Schahriar, movido del espanto, dijo a Schahzaman: "Hermano, sé el primero en hacer lo que ésta manda". El otro repuso: "No lo haré sin que antes me des el ejemplo tú, que eres mayor". Y ambos empezaron a invitarse mutuamente, haciéndose con los ojos señas de copulación.
Pero ella les dijo: "¿Para qué tanto guiñar los ojos? Si no venís y me obedecéis, llamo inmediatamente al efrit". Entonces, por miedo al efrit hicieron con ella lo que les había pedido. Cuando los hubo agotado, les dijo: "¡Qué expertos sois los dos!"

En segundo lugar, si van a leer extensamente, les recomiendo saltarse las citas del Corán y los poemas, que no aportan nada extra. Si van a leer un par de cuentos no llegan a abrumar.

Por último, no es necesario leer la obra en su conjunto, puede usarse como un refresco para la mente; se toma un par de días, te diviertes y lo dejas para después. Un libro tan bueno no debe ser agobiante.

Ahora, hay algunos datos interesantes del libro......


En este momento del Literotismo, veo aparecer la mañana, y me callo discretamente.

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Perversógrafo: Sexo vaginal, homosexualidad, zoofilia, infidelidad, tríos, orgías, la verdad no sé.