Mostrando entradas con la etiqueta Victorianos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Victorianos. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de junio de 2013

Mi vida secreta, el gran anónimo victoriano


Este libro me intrigó mucho tiempo; es un libro tan extraño que no me ha sido sencillo hacer el literotismo. No es extraño en el sentido literario; sólo es pornografía; del tipo húmeda, gráfica y mayormente vaginal, jejeje. Victoriano, pues.

Lo intrigante va en el sentido de quién escribe una extravagancia pornográfica en 11 volúmenes cuando existe una prohibición y duras penas para quien imprimiera pornografía en Inglaterra. No sólo quién, sino ¿para qué?.

Se escribe literatura erótica como una forma poética, como manuales para los no iniciados, como propaganda política o para ganar dinero. Otras razones para escribir pornografía existen: la diversión del escritor y la excitación del mecenas, pero no suelen ser comunes ninguna de las dos.

Mi vida secreta es una autobiografía anónima de un tal Walter, radicado en Londres de 1880, que parece tener infinitos recursos económicos y una potencia sexual asombrosa. Walter, a lo largo de 11 tomos, describe un maratón sexual con apenas unas pinceladas de otra cosa que no sea sexo.

Impreso en Amsterdam (país con un vacío legal para la pornografía) entre 1888 y 1894, se hicieron (supuestamente) sólo 20 copias del libro, que se vendieron en la enorme suma de 60 libras esterlinas; que a costo actual equivaldrían a unos 6,000 dólares americanos, 4,700 euros, 82,000 pesos o 32 millones de kwachas......aún así no es negocio.

Se supone que el millonario Henry Spencer Ashbee pudo haber sido el escritor, o en su defecto, el mecenas del proyecto. Aún así, Walter no es mas que un personaje ficticio, ya que aunque pudiera haber sido viable su existencia, no hay pruebas documentales de que Henry haya llevado a cabo las proezas que se imputa él mismo. "Todo comenzó por diversión", diría en el prefacio de la obra.

Yo pienso que el buen Henry tenía amigos igual de cochinotes que él, yo creo que él era uno de quienes publicaba la revista "La Perla" y que conocía a un selecto grupo de erotómanos. Resulta que por la misma época se hizo otra obra monumental: "The romance of lust", traducida al Español como "La novela de la lujuria", que supuestamente fue escrita por un selecto grupo de erotómanos millonarios que la escribían por rondas hasta tener una gran obra monotemática. Henry Spencer Ashbee consideraba esta obra como inferior, y se supone que pudo haber querido demostar ser un mejor escritor con "Mi vida secreta"

Vírgenes, voyeurismo, lesbianismo, sadomasoquismo, puritanismo; todas fantasías sexuales escandalosas para la moralidad victoriana; en tan solo un millón de palabras. En el libro, se dejan ver las diferencias de clases sociales y la pobreza de las prostitutas que son orilladas al trabajo, aún cuando, de un modo machista se dice que ellas lo disfrutan.


No hay visión más exquisita y voluptuosamente incitante que la de una mujer bien formada, sentada o tumbada, desnuda con las piernas cerradas, oculto su coño por los muslos y sólo indicado por la sombra proveniente de los rizos de su toisón, que se espesa al acercarse a la parte superior del Templo de Venus, como si quisiera ocultarlo. Entonces, a medida que sus muslos se abren suavemente y la raja en el fondo de su vientre se abre ligeramente con ellos, aparece el crecimiento de los labios, surgen el delicado clítoris y las ninfas, se ve el incitante tinte rojo de toda la superficie y el conjunto queda enmarcado por cabello rizado, suave y brillante mientras que por los alrededores no hay sino la carne suave y marfileña del vientre y de los muslos, que le proporcionan el aspecto de una joya en su estuche. Los ojos del hombre nunca podrán descansar en un cuadro más dulce. [...] ¿Hay alguna otra cosa en este ancho mundo comparable con un coño? ¿Cómo puede un hombre dejar de sentir curiosidad, deseo y encanto en él?
En esos momentos mi cerebro gira con visiones de belleza y placer, pasadas, presentes y futuras. Mis ojos cubren todo el espectáculo desde el culo hasta el ombligo, el coño parece investido de una belleza seráfica y ser un ángel su poseedora. Por eso incluso ahora puedo contemplar los coños con todo el júbilo de mi juventud, y aunque haya visto mil cuatrocientos desearía ver mil cuatrocientos más.
Sobre la fisonomía de los coños y las capacidades para dar placer creo que sé tanto como la mayoría de los hombres. Fisionómicamente pueden dividirse en [seis] clases, pero un coño puede compartir las características de una, dos o más, especialmente por lo que respecta al desarrollo de clítoris y ninfas. Los clasifico del modo siguiente: 1) coños perfilados limpiamente; 2) perfilados con bandas; 3) labiados con volantes; labiados finamente; 5) de labios llenos, y 6) respingones



Esta es una novela picaresca y posmoderna; una muestra de que la tenacidad y la suerte pueden vencer los obstáculos creados por las clases sociales, la modestia y el dinero....en una versión muy a lo Charles Dickens..........pero pornográfico.


Perversógrafo: Sexo con 1400 mujeres en todas las maneras y combinaciones posibles, mas algunos cuantos hombres y muchachos. Sólo falta sexo anal porque nuestro héroe se desmaya cada vez que penetra a alguien por el ano.







Mi vida secreta
Anónimo
Tusquets Editores, La Sonrisa Vertical 129
Abril 2006
ISBN: 978-84-8310-462-0
656 pág.


domingo, 2 de junio de 2013

La obra maestra de Aristóteles, "el famoso filósofo"

¿De veras a Lepis "ya se le botó la canica" y nos va a hablar de filosofía?

Realmente no, yo suelo hablar de filosofía cuando estoy extremadamente etílico y tengo a mi alrededor gente igualmente intoxicada a quien le parece interesante (o cómica) mi plática. Mi estado filosófico es corto y precede por unos minutos al momento en que me subo a una silla a recitar poemas a los cenzontles y al menudo de Sonora y a los diputados.

Lo que yo tengo es un gusto por los libros extraños, así que cuando encontré este me dije: "este libro lo deben sufrir los inexistentes lectores de mi blog". ¿Qué es? no es mas que un manual higiénico sobre sexo y embarazo ¿Qué tiene de especial? que es antiguo y desconocido en la actualidad. ¿Quién lo escribió? Eso sí quién sabe, pero las primeras ediciones datan de 1680, y en 1735 fue cuando obtuvo su forma final.

Este libro contiene la descripción mas o menos fiel de los órganos sexuales masculino y femenino; explica la cópula, la virginidad y la manera de llevar a cabo un embarazo exitoso. Lo interesante aquí es que es un libro ilustrado con bastante acierto.

El libro circuló cientos de años, se trata de todo un best-seller; se supone que a pesar de que estuvo prohibido hasta los años 60 del siglo XX, las madres lo compraban para sus hijas casaderas y que los muchachos se masturbaban sobre él.......digamos que fue el youporn de la época.

El libro es muy informativo: dice que los bebés están en el útero unos once meses, que toser o estornudar puede evitar la concepción, que si tienes sexo con tu perro el niño se parecerá al de la imagen superior, que el sexo durante la menstruación produce nacimientos "monstruosos" o, genial idea, que el poder de la imaginación en el momento de la concepción es una fuerza tan poderosa que estampa una idea en la criatura que se está engendrando, por lo que los hijos de una adúltera se pueden parecer al esposo, o pueden salir etíopes aunque sean del marido.

El libro no tiene sexo; ni demasiado interés, pero parece ser que en su tiempo tuvo mucha más influencia de lo que su desconocimiento actual nos puede hacer suponer. Muy curioso que un libro tan conocido en su época cayera al olvido.........son muchos los libros (mayormente eróticos) que hacen referencia a este curioso manual ilustrado.

Bueno............ya les dije. ¿Qué mas?......nada. Si alguien le quiere echar un vistazo, lo encuentran acá.







viernes, 7 de diciembre de 2012

Duraznos contra el estreñimiento

Me encuentro una coincidencia muy curiosa. En 1879, en plena represión Victoriana, se editaba clandestinamente una revista llena de groserías y pornografía desde el mismo Londres: La famosa revista "La perla"

Pierre Louÿs nace en 1870, así que no puede ser autor del siguiente texto en la revista:

NEW INVENTION
A new patent shoe-horn, for the insertions of big pricks into tight bum-holes, is reported to have been invented by a lady member of the Comedie Francaise, who is said to place the half skin of a peach, turned inside out, upon the tip of a lover's penis, before he is allowed to enculer his chere amie, who prefers bum-fucking to the old orthodox plan of coition.


EL ÚLTIMO INVENTO
Informan que existe una nueva patente de calzador para poder meter grandes pollas en apretados ojos de culo; la misma ha sido inventada por una dama que pertenece a la Comedie Française. También nos dicen que el tal invento consiste, según lo practica su inventora, en colocar media piel de un melocotón, vuelta para arriba, sobre el capullo de la picha de su amante, antes de permitirle que le dé por culo a su querida amie, quien prefiere un buen polvo por detrás, que no la ortodoxa y antigua jodienda por delante.
La Perla no. 4, Londres, Oct 1879

Lo que me parece extraño es que uno de los apuntes posteriores de Pierre Louys, en el inconcluso libro  "Manuel de Gomorrhe" es tan similar que supongo que "casi" es una referencia. Cabe suponer que aunque hoy sea relativamente fácil encontrar un ejemplar de la revista, en los tempranos  1900 no debe haber sido tan sencillo. ¿Casualidad?, ¿Leyenda urbana como aquella del coño de las orientales?
No tengo idea.

Le procédé le plus parfait semble être de coiffer le gland avec une peau de pêche retournée, qui favorise le passage du membre dans le sphincter sans laisser après lui aux parois l'enduit trop glissant de la vaseline.

El procedimiento perfecto, parece ser el de encapotar el glande con una piel de durazno vuelta hacia dentro, esto favorece el pasaje del miembro por el esfínter sin ser tan resbaladizo como la vaselina.
Pierre Louÿs ,  Manuel de Gomorrhe



lunes, 3 de diciembre de 2012

El mono y el consolador


¿Quién dice que la literatura erótica no puede ser educativa?

Existen fábulas que pueden ser de gran valor, profunda filosofía y fuente de reflexión (in)moral:

EL MONO Y EL CONSOLADOR
Un cachorro de mono que había visto cómo su dueña llenaba el consolador con crema, esperó hasta que ella hubo acabado de usarlo, pues había recibido una llamada de fuera.
—Bien —dijo el mono—, ahora me despacharé la crema.
Y empezó a chupar el consolador. 
Pero la dama había contraído sífilis y el mono terminó muriendo entre convulsiones.
La moraleja de esta fábula es que habiendo pollas tan hermosas para qué gastar el tiempo chupando consoladores tan apestosos.

De la Revista la Perla VI, anónimo de diciembre 1879.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Historia BDSM - Cuarta parte

Viene de acá

¿Cómo se entendía en el siglo 19 lo que hoy es el BDSM? ¿Cómo lo reflejaba la literatura de entonces?
Durante la segunda mitad del siglo 19, Loepold Von Sacher Masoch publica un libro insólito: La venus de las pieles.
En dicho libro, el autor despliega sus más intimas fantasías: se humillado por una mujer y convertirse en su esclavo. ¿Ropa de cuero negro?, No, aún no, aquí se trata de elegantes vestidos y abrigos de pieles. ¿Dolor?, sí pero más psicológico que otra cosa.


—Sin duda, y así es como me explico el simbolismo que atribuye la piel al poder y a labelleza. Por esto, desde las primeras edades del mundo las adoptaron los reyes, y así también una tiránica nobleza tuvo la pretensión, mediante las leyes suntuarias, de reservárselas como un privilegio exclusivo, mientras a su vez los grandes pintores las destinaban a las bellezas grandes. Rafael y el Tiziano no encontraron fondo mejor que una piel oscura: aquél, para las divinas formas de la Fornarina; éste, para el cuerpo rosado de su bien amada.
—Le doy a usted gracias por esta disertación erótica —contestó Wanda—, pero no me loha dicho usted todo; usted añade aún otro sentido particular a las pieles.
—Ya le he dicho a usted y la he repetido que el dolor posee para mí un encanto raro, y que nada enciende más mi pasión que la tiranía, la crueldad y, sobre todo, la infidelidad de una mujer hermosa. Esta mujer, este extraño ideal de aborrecible estética, me loimagino como el alma de Nerón en el cuerpo de Friné.
—Comprendo; eso da a la mujer algo de imperioso, de imponente.
.....
—De suerte que una piel despierta siempre en usted extrañas visiones —interrumpióWanda, envolviéndose, llena de coquetería, en su soberbio manto de piel, de tal modo, que la pelliza de cebellina de sombríos reflejos dibujaba maravillosamente su busto y susbrazos—. Y ahora, ¿cómo se encuentra usted? ¿Está usted ya medio atacado? 
Y sus ojos verdes, penetrantes, se posaron sobre mí con una extraña y dulce complacencia, mientras que, transportado de pasión, yo caía prosternado ante ella con losbrazos tendidos.
—Sí, usted ha vuelto a despertar en mí mis fantasías favoritas, dormidas hacía tanto tiempo.
—¿Cuáles? Y posó la mano en mi nuca. Bajo el calor de aquel contacto, bajo la mirada que me escrutaba con ternura a través delos párpados entornados, se apoderó de mí una embriaguez dulce.
—Ser el esclavo de una mujer hermosa; tal es lo que amo, lo que adoro.
—¡Y por lo mismo os maltrata ella! —interrumpió Wanda, riendo.—Me ata y me flagela, y me ofende con el pie, mientras pertenece a otro. 
La venus de las pieles de Leopold Von Sacher Masoch, 1870

De este individuo nos llega el término "masoquismo".

Unos años después, la literatura de la época Victoriana hace su aparición. Aquí ya hay elementos comunes en los libros: una señorita virgen es llevada a un cuarto de castigos y dejada en camisa para ser azotada en las nalgas por una mujer mayor a las órdenes de un viejo. Esta escena y una posterior desfloración se repiten hasta el cansancio en la abundante literatura erótica de la época.


De nuevo la odiada vara silbó en el aire y me cortó la carne magullada, tanto en el culo como en las caderas, escociéndome y llevándome a la agonía, pero él parecía tener cuidado para no derramar sangre; sin embargo, no tenía escapatoria, sólo era su deliberado plan de ataque, como para no agotar demasiado pronto a su víctima.
—Muerde, araña y lucha contra mis órdenes de nuevo; vamos, a que no te atreves. Miss Rosie, ya sabes lo que he de esperar de ti la próxima vez. No mereces misericordia, tu haraganería era bastante mala, pero tu conducta tan necia es aún peor; creo que hubieras sido capaz de matar a alguien con tu furia. Venga, muerde, araña, lucha, ¡eh! Muerde, ¿por qué no lo haces?
Así hablaba el viejo, calentándose cada vez más en su ataque, mientras mi sangre corría por mis pobres caderas.
Cada nuevo azote era una agonía espantosa, y debí de haberme desmayado, pero su forma de hablar actuaba en mí como si fuese cordial, además del dolor que sentía, una calidez y excitación muy agradable, imposible de describir, me fue llenando, cosa que sin duda tú, querida amiga, debes de haber sentido cuando estabas bajo mi disciplina.
Pero toda mi fortaleza no pudo suprimir más tiempo mis suspiros y gritos, y por fin creí morir bajo la tortura, a pesar de la exquisita sensación que con ella se mezclaba, y a pesar de mis ayes y gritos tensos, no volví a pedir misericordia. Mis solos pensamientos se ocupaban del deseo de vengarme, de cómo me gustaría latigar y cortar en pedazos a todos, especialmente al general y a Jemima, y hasta a la pobre y llorosa Jane. Sir Eyre parecía olvidar su edad y seguía su labor tremendamente excitado.
—¡Condenada! ¿No vas a pedir misericordia? ¿No te excusarás tú, putita de barrios? —silbaba entre los dientes—: Eres más fuerte y obstinada que toda la familia junta, una verdadera astilla de tal palo. Pero no soportaría que esta diabla me pegase, Mrs. Mansell, eso sí que no podría aguantarlo.
—¡Vaya! ¡Vaya! ¡Vaya! —gritó, y por fin el viejo asqueroso dejó caer la vara de su mano, mientras se hundía exhausto en la silla.
—Mrs. Mansell —resolló—, dele una buena azotaina, una media docena más, con una vara nueva, para ver si acabamos con ella, y que sepa de una vez que aunque ella puede agotar a un viejo, siempre habrá otros brazos fuertes que le administren justicia a culo tan atrevido.
La gobernanta, obedeciendo a su mandado, tomó una vara nueva de abedul y me golpeó deliberadamente, contando uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis (sus golpes eran fuertes, pero parecíame que no escocían tanto como los del viejo).
—Ya está —y me dijo—: Miss Rosa, podía haber puesto más empeño en esta labor, pero le tengo lástima, pues es la primera vez.
Casi muerta, y terriblemente herida, pero también victoriosa, tuvieron que llevarme a mi habitación. Pero ¿qué victoria? Toda destrozada y sangrante como estaba, y además con la certeza do que el viejo general renovaría su ataque tan pronto como tuviera la más rápida oportunidad.
La pobre Jane sonrió y lloró sobre mis nalgas laceradas, mientras me lavaba con árnica y agua fría; parecía estar acostumbrada a estos asuntos, pues cuando iba a retirarse a descansar conmigo (pues hice que durmiéramos juntas) le pregunté si a menudo había atendido y curado culos sangrantes anteriormente.
—Sí, Miss Rosie, pero debe guardarme el secreto y hacer como si nada supiera. Hasta a mí misma me han fatigado, pero no de tal forma como a usted, aunque siempre es cruel. A todas nos gusta después de la primera o segunda vez, en especial si no nos hacen sangrar mucho.
La confesión de Miss Coote, anónimo aparecido en la Revista La Perla (1879)

En esta época no sólo se repetían las escenas, y los personajes, sino que las chicas solían tener nombre comunes, como "Lady Pockingham" o Rose. Pero esta literatura no trascendió el siglo. La verdadera parafernalia del BDSM es del siglo 20, de la posguerra.

Ya termino.



jueves, 26 de julio de 2012

Bajo las Sombras, Anónimo Victoriano (Revista la Perla)

Ya en una ocasión les hablé de que quería una colección de revistas victorianas reeditadas en los años 70s en español por la Editorial Polen.

Las revistas fueron publicadas a finales del siglo XIX en el Londres Victoriano; yo supongo que había alguien muy influyente detrás porque se alcanzaron a publicar casi 20 números y nunca hubo un solo sospechoso.

Bueno, me entero que alguien ha digitalizado una parte de los números  en español.

La literatura pornográfica Victoriana no difiere mucho de la actual. Jovencitas vírgenes que pueden romper sus complejos cinco minutos después de ser violadas y acceden a toda clase de prácticas; hombres potentísimos que parece que portan ametralladoras:

Después de almorzar Frank vino a mi alcoba a fumar un cigarrillo.
Los sucesos de la mañana nos habían dejado intranquilos y excitados.
— ¡Por Jove, viejo!— exclamó— me resulta completamente imposible esperar hasta mañana para gozar de la encantadora Rosa.
—Además, cuando estamos tantos juntos cabe en lo posible chasquearse.
—No, no, tiene que ser esta misma noche.
—Me muero de deseo.
—Su habitación está ahí, junto a la de mis hermanas.
Traté de disuadirlo para que no cometiera cualquiera imprudencia, ya que, aun cuando la habíamos visto tan excitada y accesible, no podíamos en modo alguno tener la seguridad de que estuviera dispuesta a rendir su virginidad tan fácilmente. Argumentaciones y razonamientos fueron, empero, vanos:
— Ve, cómo sólo el pensar en ella, inflama mi verga— exclamó abriendo su bragueta para extraer un hermoso miembro de cabeza colorada, gloriosamente erecto, henchido y duro como el mármol, cuya ardiente sangre parecía que iba a reventar las turgentes venas.
El espectáculo era demasiado tentador para poder resistirlo.
Se me cayó el cigarrillo que tenía en los labios, y arrodillándome frente a él, besé, succioné y froté aquella deliciosa verga hasta que se vino en mi boca con una exclamación de arrobo, mientras yo bebía con avidez hasta la última gota de su copiosa emisión.
Una vez que hubimos recobrado un tanto nuestra serenidad, discutimos cuál sería el mejor plan para la noche, ya que yo estaba dispuesto a tomar parte en la diversión.
Frank se avino gustoso a esta participación mía, a condición de que él fuera primero al cuarto de Rosa para convencerla de que accediera a sus deseos.
Luego, cuando todo estuviera en regla, les sorprendería yo en pleno juego y me sumaria a la fiesta erótica.
.................................................
Me desvestí lo más rápidamente que pude, y me uní a él para escoltarlo hasta la recámara de su amada, la que, en efecto, estaba abierta, y en cuyo oscuro interior penetró sin hacer ruido.
Era evidente que ella estaba despierta y que esperaba su visita, pues pude oír sus apasionados besos, y las exclamaciones de deleite cuando él acariciaba el lindo cuerpo de la muchacha.
— Amor mío, es preciso que encienda las luces para que mis ojos puedan solazarse con tu belleza. ¿Por qué las apagaste?
Ella opuso una débil resistencia, pero pronto estuvo la habitación iluminada por media docena de candelas.
Yo observaba al través del ojo de la cerradura, escuchando con ansia cada palabra que decían.
— Sentémonos uno junto al otro, amorcito, y disfrutemos del contacto de nuestros cuerpos desnudos antes de dedicarnos a besarlos.
Pude ver cómo las camisas de noche de él y de ella estaban levantadas lo más arriba posible, así como la forma en que palpitaba la verga de él apuntando hacia el vientre de ella. El hizo que Rosa lo asiera, y pasando una de sus piernas por encima de los muslos de la joven trató de colocar la cabeza de su verga entre las piernas de la muchacha.
— ¡Ah! ¡No, no! ¡Nunca! ¡Me lo prometió usted por su honor, caballero! — casi gritó ella alarmada, mientras luchaba por desprenderse del estrecho abrazo en que él la tenía sujeta —.¡No! ¡No! ¡No se lo permitiré nunca!
Sus buenos modales parecieron trocarse en furia desenfrenada.
Pero él; de repente, la colocó de espaldas, con las piernas de él embutidas entre sus muslos.
— ¡Honor! ¡Honor! — decía riendo —¿Cómo es posible que lo tenga cuando me estás tentando así, Rosa? Me has puesto al borde de la locura con las libertades que me permitiste. Es inútil que te resistas. Antes moriré que dejar de poseerte ahora, queridita.
Ella luchó desesperadamente, en silencio, durante unos momentos, pero la desigualdad de fuerzas era patente.
Poco a poco se colocó él en posición, y luego, rápida y despiadadamente, se aprovechó de que estaba exhausta para violarla.
En un principio ella parecía insensible, y me aproveché del corto lapso en que permaneció inconsciente para entrar en la alcoba y arrodillarme al pie de la cama, desde donde pude contemplar a gusto cómo el arma ensangrentada de mi amigo entraba y salía en su despedazada virginidad.
Al cabo de un rato ella pareció empezar a gozar con aquellos movimientos, especialmente después que él le lubricó la vagina con su primera inyección de jugo de amor. Sus nalgas avanzaban al encuentro de sus acometidas, y sus brazos se abrazaban convulsivamente en torno a su cuerpo, aparentemente reacia a dejarlo ir, hasta que, ambos a una, se vinieron deliciosamente.
Mientras permanecían exhaustos tras de este asalto salí de mi escondite para besar a la muchacha.
Como ella abrió los ojos, puse mi mano sobre su boca para evitar cualquier grito de sorpresa inconveniente, y la felicité por haberse desprendido tan lindamente de su estorbosa virginidad.
Después reclamé mi derecho a participar en la versión, llamando la atención de ella sobre el rampante estado de mi verga, en contraste con el desmayado pene de Frank.
Pude darme cuenta de que en aquellos momentos ella ansiaba repetir el placer que acababa de experimentar.
Sus ojos estaban llenos de lánguido deseo cuando coloqué su mano sobre mi verga.
De acuerdo con lo que previamente habíamos convenido, la convencimos para que cabalgara sobre mí.
Al efecto, fui insertando mi verga con sumo cuidado en su todavía tierno cono para que se preparara lentamente a entrar en acción, pero mi excitación era tan grande, que con una exclamación de deleite descargué una corriente de esperma en sus mismas entrañas, lo cual enardeció a la muchacha, que comenzó a moverse despacio encima de mí, apresando mi arma con su palpitante coño del modo más delicioso.
Pronto estuvimos, pues, emprendiendo otra carrera frenética. Esto era demasiado para Frank, cuya verga estaba de nuevo endurecida como el acero. Ansioso de colocarlo donde fuera, se arrodilló detrás de ella y trató de insertar su pene en el coño de Rosa, al lado del mío, pero tuvo que abandonar la tentativa por resultar demasiado difícil la operación.
Entonces fijó su atención en el rugoso orificio que aparecía entre las nalgas, encantadoramente rosado. Como quiera que la punta de su pene estaba húmeda por el contacto con nuestras emisiones, no encontró gran dificultad, por medio de vigorosas embestidas, para conseguir adentrarse. En aquel momento yo la estaba jodiendo con ímpetu, y ella estaba demasiado excitada para oponerse a nada, de manera que sólo dejó escapar un grito sofocado cuando sintió que él se deslizaba en su interior por un conducto que ella siempre había creído que no tenía más que un solo objeto.
Les pedí que se detuvieran unos instantes para poder gozar la sensación resultante de las posiciones que habíamos alcanzado.
Nuestras vergas latían una contra otra de manera verdaderamente deliciosa, únicamente separadas por la membrana del recto.
Nos vinimos inmediatamente, con gran deleite de parte de Rosa, que a continuación nos apremió para que continuáramos...
Este fue el combate de amor más delicioso que jamás haya librado.
Ella nos lo hizo repetir una y otra vez, y cuando caíamos exhaustos, nos chupaba las vergas para revivirlas.
Duró hasta que el alba vino a advertirnos que era necesario tomar precauciones, y entonces nos retiramos a nuestras respectivas alcobas.

No cabe duda que los blog de relatos eróticos no son tan novedosos.

Yo siempre mantengo una posición contra la piratería; pero en este caso se trata de anónimos de 130 años de antigüedad, reeditados hace 40 años por editoriales que ya no existen..........si alguien las consigue, se agradecerá la aportación infinitamente.


miércoles, 18 de julio de 2012

Deliciosamente Libertinas de Georges Bernard

Maldita censura
Voy a celebrar que el día de hoy trabajé menos de 16 horas regalándole a mi blog, y a ustedes, queridos lectores (si alguno queda), un par de párrafos sobre un libro que si bien no es una maravillosa obra de arte, tiene un punto interesante.

Un par de muchachas en 1890, piden a su tutor que les permita participar en las fiestas de sociedad a las que él asiste. Ellas eran demasiado jóvenes para participar en una tertulia, pero él acepta llevarlas por un par de razones:

Por un lado, todo mundo sabe que esas fiestas eran de dos tipos solamente: las que terminan en un montón de parejas besándose y las que terminan en orgías increíbles. Las fiestas a las que asistía el viejo eran las segundas, y su esposa jamás lo acompañaba.

Por otro lado, el viejo era cochinón, y tenía una extraña fijación por la sodomización incestuosa de jovencitas, y como era tutor de su sobrina y su hija......Las chicas ya sospechaban que las fiestas no eran tan victorianas, así que como sentían extrañas picazones en sus entrepiernas, convencen al viejón.

Después de asistir a orgías cada vez "más órale", el tío decide que es hora de ponerles una institutriz, Perla, quien las inicia en el mundo del placer: las lleva a pasear a París, las enseña a vestir, a peinarse, a maquillarse y las lleva a un lugar donde se les enseña a las señoritas a dejarse sodomizar mientras las atan a extraños artefactos o las encadenan a columnas para que enormes sirvientes con enormes miembros las penetraran en los más insólitos recovecos corporales.

Con una especie de gruñido de satisfacción, mi tío se incorporó. Yo doblé las rodillas, giré sobre un costado y me recliné en una esquina del sofá. La gruesa polla de mi tío vertió la última gota de su rocío. Ambos volvimos un instante la mirada hacia Elaine, que ahora yacía con la cabeza y los hombros sobre una larga mesa, apoyada en un segundo semental cuyos testículos sobresalían bajo el trasero de ella. Con las piernas levantadas, los tobillos de Elaine abrazaban la cintura de él.
-Lo está cabalgando realmente muy bien-Murmuró Davina, sentándose al otro lado de mi tío, de modo que él quedara en medio de nosotras.
Tomó su pene entre las manos, con una exquisita delicadeza.Los ojos de él aparecían vidriosos. Arrodillado junto a Elaine se encontraba el joven que la había besado antes y que ahora introducía un rígido miembro en su trasero. Unos metros más lejos, alguien estaba follando a nuestra anfitriona.

Una vez que todos logran sus respectivos propósitos, habrá que ir por más para poder darle sustancia al libro: hacer que un padre encule a su hija, propiciar violaciones para que las amigas despierten al deseo sexual y toda clase de estupideces machistas que nos encantan a los lectores de cochinadas.

Hay despedidas de soltero y extrañas tradiciones familiares donde el padre de la novia desvirga y encula a todas las mujeres de la familia, con la ayuda de los hijos varones.

El caso es.........¿Se trata realmente de erótica victoriana?

Parece que no. El libro está organizado como si fuera una novela por entregas, el lenguaje y la vestimenta es consistente con la época victoriana, y el estilo es bastante de época. Sin embargo, en inglés está editada como "Arabella", y la referencia más antigua que encuentro es de los ochentas, aunque quizás haya pasado por alto alguna referencia de los setentas, época en la que cabe mejor. En casi todas las referencias aparece el autor como anónimo.

Simplemente, una novela pornográfica muy larga. Si te gustan las novelas pornográficas muy largas........especialmente si te gustan los autores que tienen fijación por la sodomía incestuosa.


Perversógrafo: Sexo vaginal, anal, oral, incesto, violaciones, persversión, prostitución, flagelación, bondage, lesbianismo, adulterio, voyeurismo, orgías, tríos, tíos, lluvia dorada, beso negro.




Deliciosamente Libertinas
Bernard, Georges
Mr Ediciones, Colección: Sileno
1992
ISBN: 8427015836 ISBN-13: 9788427015838
192 páginas


lunes, 21 de mayo de 2012

Ermyntrude y Esmeralda......¿Comprar o no comprar?

Portada original, ilustración de Erté
En la última entrada, les decía que este libro era interesante porque tiene una divertida historia dentro, una interesante biografía del escritor y además picardía y originalidad. ¿porqué no comprarlo?

El libro tiene al menos dos inconvenientes decepcionantes: Creo que el mayor problema del libro es la traducción; además de la mala calidad de los dibujos. Ambos problemas hacen que se pierda la mitad del sentido que el autor le quiso dar al libro.....permítanme explicar:

Sobre la traducción:
El autor presenta de una manera muy sutil la defensa de la homosexualidad como algo inofensivo a la moral pública, en una historia en donde los únicos que tienen una relación de amor con deseo sexual son hombres, el resto de las relaciones mostradas son más de libertinaje o amor romántico.

También nos dice que tanto proteger a las niñas para que no se corrompan con temas sexuales, resulta contraproducente porque de todos modos lo descubrirán algún día. Hablamos de tiempos en los que una chica decente no tenía acceso a un diccionario para despejar sus dudas. Si la veían leyendo un diccionario caía la deshonra sobre ella.

También habla de una manera graciosa de los homosexuales que esconden su "depravación" casándose con niñas ingenuas; de las mujeres que desean a otras mujeres y de los hombres que acarician niños.

Para esto, en el libro no hay genitales, ni vulvas, ni penes, ni excitación sexual; hay "gatitas" y hay "Guaguás", que "hacen morritos". En la traducción de Valdemar, se traducen como "cositas" y "colitas", que "se ponen contentos".

Si bien el sentido original de ambos textos es similar: el usar palabras infantiles para los genitales, creo que debería haberse respetado la imagen del gato para representar la sexualidad femenina y la del perro para representar la sexualidad masculina........¿porqué? porque lo que la traducción inglesa refiere, es que cuando un gato ve a otro, debería tratar de pelear; que cuando un gato y un perro se encuentran, pueden finalmente convivir, pero que cuando dos perros se encuentran, lo primero que hacen es olerse mutuamente. El mensaje oculto del autor era que lo natural era que dos hombres se amaran, que los griegos lo hacían y era bien visto.


Papá dijo que Godfrey no podía jugar, que no era digno de juntarse con nosotros, lo cual fue una lástima. El pobre Godfrey está tan triste, ya mí me da mucha pena. Supongo que hizo algo muy malo, pero lo curioso esque a mí no me parece tan malo, a decir verdad, ahora lo quiero más que antes.......Me dijo que no creía haber hecho nada malo, al parecer los griegos también lo hacían, al menos los de Atenas, los  mejores entre los griegos, lo cual es muy divertido, ¿no te lo parece? 

Luego hay juegos de palabras, cuando a una de las chicas le regalan una gatita, y se usa el doble sentido para algunas imágenes graciosas, que en la traducción de Valdemar se pierden.

No te lo dije entonces,pero en aquel momento me habría gustado abrazarlo..., si el gato no se hubiera escapado del cesto en aquel preciso momento. ¡Qué casualidad que el gato y la gatita se hubieran puesto de acuerdo para enredar a la vez!  

Sobre las ilustraciones:
Resulta que la edición original de 1969 trae 17 magníficas ilustraciones de Erté. Puedo entender que, al tener derechos de autor, Valdemar las quiera sustituir, pero al menos debió haber captado las sutiles imágenes que nos regala (de la mano de las palabras "gatita" y "guaguá")....además que los dibujos están feos, feos, feos y por el precio, uno esperaría las imágenes originales.

Ilustración de Erté
Ilustración en la edición de Valdemar




















Noten el detalle del perrito (pene) conociendo al gatito (vulva)



     



Por supuesto, me gusta mucho, lo admiro, seguro que lo admiro más que a nadie en el mundo, pero lo que de verdad me sorprendió fue que, aunque siempre había pensado que sería lo más bonito que pudiera ocurrirme, no me apetecía nada de nada. No entiendo nada, a menos que yo..., no te cuento nada más. ¡Esto es todo!




 
¿Crees tú, ay, querida, crees tú que estarán enamorados? Casi estoy segura de que sí, pero entonces, si lo están, no entiendo nada de nada, porque, ¿cómo van a tener bebés? Te ruego que me contestes a vuelta de correo, te lo suplico (OJO al detalle del perrito).



De forma que ahí tenía la gatita de Simpson, que había hecho morritos por la mía; pero no quise. Creo que hay un punto en el que hay que decir que no...




El lugar donde están colocados los animalillos es muy sugerente


Vaya que sí, se me echó encima, empezó a besarme con mucha violencia, parecía todavía más excitado que Henry. Aunque al principio no me gustaba nada, después ya no me importaba tanto.



Bueno y aquí el gato sólo es decorativo.


Yo sé que no se trata de un libro de ilustraciones, pero creo que con un poco de atención, el libro hubiera sido mucho mejor y hubiera transmitido el mensaje original del autor, que al final, en una novela corta, es lo único que importa.

¿Qué hacer? el libro vale la pena de leer......quizás si un amigo lo tiene o si lo consigues en la biblioteca pública.



viernes, 18 de mayo de 2012

Ermyntrude Y Esmeralda de Lytton Strachey

Un escritor homosexual viviendo en la victoriana y posteriormente eduardiana Inglaterra escribe una novelita erótica que parodia la literatura libertina francesa; lo hace como un entretenimiento mientras escribe una biografía harto mas seria sobre personalidades en la época victoriana. Cualquier escritor homosexual (necesariamente "de closet" en ese tiempo) se habría conformado con escribir literatura, pero no Lytton Strachey, quien era abiertamente contrario a la hipocresía de la moral inglesa de la época.

Leyendo de corrido y sin tomar en cuenta el contexto en que fue escrita, la historia es simplemente narrativa romántica con un poco de picardía: una novela epistolar en la que dos jovencitas de 16 años están empeñadas en descubrir cómo se hacen los bebés, qué es el amor y qué tiene eso que ver con "esas ridículas cositas que les cuelgan a las estatuas".

Ellas sospechan, pero nadie las informa nada, así que tienen que aprender de la manera más complicada: espiando, suponiendo, practicando.

Una de ellas descubre que su hermano tiene algún lío romántico con su maestro. Ella sabe que debe ser amor, pero no entiende entonces cómo podrían casarse y tener bebés. Al ser descubiertos, el maestro es despedido y desterrado y el hermano enviado lejos.

Ermyntrude,  descubre que llama la atención de los hombres, pero se da cuenta que no sabe decidir qué es el amor, si es una conveniencia social, si es una imposición de los padres. Esmeralda un día tiene la oportunidad de ser seducida por un mayordomo y descubre toda la verdad: el sexo no va necesariamente aparejado con el matrimonio o el amor, las clases sociales no importan en la cama y hay mujeres a las que les gustan las mujeres.

Entonces se cayó la vela, nos quedamos completamente a oscuras, después casi ni sé qué pasó, porque era todo tan excitante, pero de alguna forma me recliné a medias sobre la escalera, que es muy pendiente, de madera, por cierto; y Henry estaba sobre mí, me abrazaba como nunca, así que ya puedes hacerte idea de que no estaba precisamente muy cómoda. Se me ha olvidado decirte que cuando estaba abrazándome sentí que la cosita se me alegraba tanto que no sabía qué hacer, excepto abrazarlo a él aún más, lo cual hacía que se pusiera aún peor. Pero cuando estábamos tendidos todavía se me alegraba más. Luego Henry empezó a quitarme la falda, la enagua, y yo le ayudaba, era muy divertido..., qué prisa teníamos, cómo se movía su cuerpo,con qué fuerza respiraba, empezaba a darme un poco de miedo. Pero me sujetaba con demasiada fuerza como para que pensara en poder irme, si es que lo hubiera deseado; de repente, muy de repente, la cosita empezó a dolerme horriblemente, casi grito. Era como si algo entrara dentro de mí, pero, aunque me hizo daño, la cosita seguía la mar de alegre, y empezó a sentirse contenta, como si le gustara, y me parece que sí que le gustaba, más que nada en el mundo. 


Obviamente el libro no fue publicado sino hasta 1969, los temas que trataba eran demasiado escandalosos para su época; pero el autor era así.......escandaloso.

Strachey Lytton(1880-1932) era hijo de una sufragista (un escándalo entonces), "abiertamente" homosexual  y formó parte del "Círculo de Bloomsbury", que tenía fama de ser algo así como una cofradía de poetas libertinos que hacían orgías y "luchaban por los derechos de los pervertidos". En realidad era más parecido a un "club de intelectuales", pero ...... cría fama ........

Pacifista, escritor de satíricas biografías incómodas, irónico, irreverente. Escribió cuentos y ensayos donde defendía la homosexualidad y declaraba su problemática, pero parece ser que nunca se atrevió a publicarlos (la homosexualidad era ilegal en Inglaterra entonces)

Hay una anécdota muy curiosa sobre su vida: Dora Carrington parece que estaba perdidamente enamorada de él, pero él no le podía corresponder por su homosexualidad. Aparentemente ella aceptó casarse con Ralph Partridge para que su amado Lytton pudiera tener acceso sexual a él y participar en tríos. No sabemos si ellos al fin tuvieron contacto sexual, aunque se supone que no aunque vivían juntos. En 1932 Lytton muere de cáncer en el estómago y poco tiempo después ella se suicida al no poder superar su pérdida. Su marido pudo evitar el primer intento de suicidio pero al final ella se pegó un tiro.


Hay una película de 1995 al respecto (Carrington) pero como yo no me dedico a las biografías ni a las películas, le dejo a otros el hacer la investigación.


Bueno, la pregunta sería ¿Recomiendo este libro? De inicio no sé responder, me inclino a pensar que no lo recomiendo. Es bastante costoso, aunque es interesante la disertación sobre la prohibición a la homosexualidad y la lectura no tiene desperdicio.

En el siguiente literotismo comento porqué no recomiendo comprarlo.







Perversógrafo: Sexo vaginal, homosexualidad, lesbianismo, pederastia.



Ermyntrude y Esmeralda
Lytton Strachey
Valdemar
España, 2002
ISBN: 84-7702-393-X

págs: 96

domingo, 13 de mayo de 2012

Confesiones de una desvergonzada de ¿Anónimo?

Cuando uno comienza a leer este libro, tiene la impresión de que no está escrito por ningún ignorante. Es un libro erótico (muy erótico) con una línea cómica muy marcada. Un libro de los años 70's que quiere pasar por victoriano de 1880.

Comparativamente, este es un libro muy bien escrito para la basura pornográfica que solía publicarse en esas fechas. Adicionalmente, una historia intencionalmente trillada; intencionalmente basada en obras eróticas clásicas (recupera un estilo desaparecido), pero mejorada con un humor fino.

Una chica cuya familia empobrece, una chica a la que su tía toma a cargo, descubre la sensualidad a manos de una sirvienta que la masturba y la induce al sexo anal con su hermano.......sexo anal que la marca toda su vida porque le fascina

Después de estrenarse con su hermano, comienza a ofrecer su agujerito a los amigos de su hermano, y al vecino del departamento de abajo, un doctor a quien le gustaban las niñas. Pronto descubre que puede cobrar por chupar a los viejos e incluso es violada por un cochero (una razón más para aborrecer el sexo vaginal).

Después de quedar huérfanos de madre y ser abandonados por el padre, va a vivir al campo, donde encuentra a una amiga con quien milita en la onda lesbiana. Posteriormente se encapricha con el jardinero, quien es el novio hipersexual de la sirvienta que la inició, y se repasa al primo, a quien intenta quitarle lo lerdo. Mientras tanto, el hermano parece gallito, pisando todo lo que se le pone enfrente.


Yo había comenzado a gemir desde que él comenzara a empujar, y lo hacía cada vez con más violencia a medida qua iba avanzando, de manera que, sin detenerse e incluso arrimándome mas a él para que sintiera que había llegado al fondo, me dijo:
-Intente contenerse, señorita Lucienne, porque ahora es cuando va a empezar lo bueno….Parece que le gusta, ¿No es cierto?
-¿Oh, sí!, ¿Oooh…..sí! ¡Qué grande es! ¡Qué grande!
Lucas había practicado con calma y suavidad el mete-saca mientras había temido hacerme daño, sin duda porque pensaba que volvería a buscarlo de mucho mejor grado si conservaba un buen recuerdo de la primera vez. Sin embargo, al ver que todo iba sobre ruedas, ya no dudó en poseerme como el buen coracero que era, dando impetuosos empujones al tiempo que tiraba de mis caderas para que acudieran al encuentro de su picha. Yo no podía evitar gemir al ritmo de sus acometidas, ya sin ninguna conciencia de lo que me sucedía, aparte de que sentía mi vientre íntimamente  acoplado a su cuerpo de un modo cada vez más acogedor. Ya no necesitaba tirar de mí, pues yo buscaba su picha levantando el culo cada vez que ésta salía, con un jadeo violento y ansioso.. Lucas también se enardeció, y en medio de nuestros suspiros, le oí decir:
-¡Tú también eres una guarra! Eres muy guarra ¿eh? Te gusta mi pepino, ¿verdad? ¡Ah!, para ser tan joven, mueves muy bien el culo.
-¡Sí, si! ¡Soy una guarra! – logré decir entre dos  gemidos- No lo puedo evitar…..Siegue, sigue….¡Oh!, está ardiendo….¡Qué gusto da!
Hubiera debido estar en guardia, pues sabía que cuando se le pone la picha tan caliente a un hombre es porque se va a correr. Pero no se le puede exigir demasiado a una principiante alocada. La fiebre del culo siempre ataca a las mujeres en dos tiempos: el primero es cuando de pronto sienten deseos de un hombre al verlo; el segundo, cuando sienten llegar al goce con dicho hombre, con otro o….. con otra. Yo me encontraba en la segunda situación, y no poseía aún la suficiente experiencia para conservar un ápice de sangre fría en medio de la tormenta, y ejecutar justo a tiempo el retroceso necesario para que el hombre se corra en la puerta de la gruta, en lugar de hacerlo al fondo. Por fortuna, existe un Dios para proteger a las imprudentes, pues con lo que Lucas metió aquel día en mi vientre, al cabo de nueve meses hubiera debido dar a luz una buena camada de bebés jardineros o jardineras.
Se corrió pues, copiosamente, con acompañamiento de unos bramidos dignos de un caballo de tiro, hasta que a mi vez solté la mantequilla de auténtica novilla normanda. No les he pedido opinión a tan bravos animales, pero supongo que, cada uno por su lado, deben sentir lo mismo que un hombre que se corre casi con la misma abundancia de orina, o que una mujer que recibe semejante manguerazo.



Ella se pasa por las piernas y las nalgas a todo hombre que se le atraviesa (y con quien no arriesgue su reputación). Poco después entra al servicio de una pareja de "nobles" de la región. Ella resulta ser una ex-prostituta lesbiana y él un degenerado con quien disfruta una sesiones académicas de lujuria.

Bueno........esto es un historia trillada, una novela erótica típica.....¿qué tiene de especial? Que además de estar bien escrita, hace gala de un sentido del humor muy fino y de buen gusto, tiene reminiscencias de obras eróticas clásicas:

Yo había visto este libro atribuido a Rousseau, lo cual es absurdo dado que tiene errores históricos muy obvios para ser una novela antigua. Por casualidad me entero hoy que la secuela de esta historia sí está firmada: es una obra de Jacques Cellard, un experto en novela erótica francesa y escritor ocasional de novela erótica en los 70's.





Perversógrafo: Sexo anal, vaginal, oral, masturbación, pederastia, prostitución, facial, lesbianismo, violación, tríos,  sandwichitos, frutas, flores, magreo, 69, beso negro, exhibicionismo, dedo-culo, orines, corpolalia.






Confesiones de una desvergonzada
Anónimo (Jacques Cellard)
Robinbook
España, 2006
ISBN 9788479278458
272 págs.






jueves, 22 de marzo de 2012

Psychopathia sexualis de Richard Von Krafft-Ebing

Antes de Freud y sus teorías sobre el psicoanálisis, la psicología no existía como una ciencia; sin embargo hubo magníficos trabajos de investigación que en aquellos días le permitieron a la ciencia médica un acceso al estudio de casos de personas con "anomalías sexuales". Quizás en aquellos momentos no se entendía el origen de dichas "desviaciones sexuales", pero el solo hecho de documentarlo ya es una tarea de titanes.

El mejor ejemplo es "Psychopathia sexualis", un trabajo del forense y psiquiatra austriaco Richard Von Krafft-Ebing. Se trata de un tratado sexológico que intenta explicar el origen de las desviaciones sexuales de más de 250 casos que documentó, la mayor parte de primera mano. La primera edición vio la luz en 1886, en plena Europa Victoriana y de algún modo marcó la percepción de la sexualidad en el mundo occidental.

La intención original era servir de referencia a médicos y jueces, por lo que pudorosamente se esconden las prácticas sexuales en un latín muy culto, para evitar que fuera leída por aficionados.


Caso 76: fetichismo de pies y zapatos
(Dr. Pascal, Igiene dell’amore.) X., comerciante, de cuando en cuando, sobre todo cuando hacía mal tiempo, le acometía el siguiente deseo: se ponía al habla con una prostituta cualquiera y le pedía que le acompañara a una zapatería, donde le compraba el par de botines de charol más hermoso que hubiera, con la condición de que se los calzara inmediatamente. Tras esto, la mencionada tenía que pisar cuantos excrementos y charcos encontrara por la calle para ensuciar las botas lo más posible. Una vez hecho esto, X. llevaba a esa persona a un hotel. Apenas entraban a la habitación, se arrojaba a sus pies y experimentaba un placer extraordinario restregando los labios por ellos. Una vez limpias las botas por tal procedimiento, entregaba un dinero y seguía su camino.


Caso 96: fetichismo de obesidad
Un caballero con considerables problemas me consultó a causa de una impotencia que le empujaba prácticamente a la desesperación.
De soltero su fetiche eran las mujeres de generosas formas. Se casó con una dama de la complexión correspondiente y fue perfectamente potente y feliz con ella. Al cabo de unos meses, la dama enfermó gravemente y adelgazó mucho. Un día que quiso cumplir el débito conyugal, se vio completamente impotente, estado en el que ha permanecido. Si, en cambio, intentaba el coito con mujeres orondas, era perfectamente potente. Incluso los defectos corporales se pueden convertir en fetiche.

Caso 102: fetichismo de bigote
X(Tiziano Ferro)., 20 años, de sexualidad contraria, solo ama a hombres con un bigote grande y bien poblado. Un día X(Tiziano Ferro). conoce a un hombre que responde a su ideal. Se le lleva a casa, pero se lleva una gran decepción cuando este se quita el bigote (postizo). Hasta que no se lo vuelve a poner, no recobra su atractivo para X(Tiziano Ferro)., que con ello vuelve a estar en plena posesión de su potencia.

Caso 124: fetichismo de terciopelo
C. es un gran amante del terciopelo. C. se siente atraído por las mujeres hermosas de manera normal, pero lo que le excita sobremanera es encontrar a la persona con la que mantiene relaciones sexuales vestida de terciopelo. Resulta aquí especialmente llamativo que no es tanto la visión del terciopelo como su tacto lo que provoca la excitación. C. me explicó que acariciar la chaqueta de terciopelo de una persona de sexo femenino le produce una excitación que difícilmente podría alcanzar de otra manera (Dr. Moll op. cit., p. 127).


Hoy podríamos decir que el estudio está desactualizado; que es conservador hasta la médula y descalificar al autor por el hecho de tratar simples gustos sexuales como enfermedades. Sin embargo si nos ubicamos en la época en que fue escrito, el simple hecho de documentar varios cientos de casos que en su momento hubieran llevado a la cárcel a los pacientes, y más allá, el tratar de encontrar la causa de dichas "perversiones", nos damos cuenta que el libro fue un gran avance.


El libro está dividido en cuatro secciones:
  • paradoxia.- deseo sexual en la infancia o vejez.
  • anesthesia.- escasez de deseo.
  • hyperesthesia.- deseo excesivo.
  • paraesthesia.- deseo sexual sobre un objeto equivocado (homosexualidad, fetichismo, sadismo, masoquismo, pederastia, etc)

Para Krafft-Ebing,  el objetivo del sexo era la procreación, y cualquier forma de deseo con un fin distinto  era una perversión. La violación, por ejemplo, era un acto aberrante, pero no una perversión, ya que de ella podría derivarse el embarazo. 

Con todo lo políticamente incorrecto que hoy nos pueda parecer, creo que Krafft-Ebing tiene un punto interesante; él proponía que se tomara en cuenta el estado mental de los ofensores sexuales, que había alguna clase de descargo si éstos tenían una "perversión"....posteriormente él mismo dejó de usar el término perversión y comenzó a utilizar "diferenciación"

La masturbación es vista como una iniciación homosexual (a que no lo habían pensado.....es sexo, con alguien de tu mismo género.....tú) El fue el primero que propuso que la homosexualidad podía tener un origen en las etapas fetales, algo que ha tomado impulso nuevamente.

Sigmund Freud hizo que se olvidaran muchas de las teorías más interesantes de Krafft-Ebing, paradójicamente ahora su trabajo es utilizado por nosotros los conservadores para criticar que el mundo se está descomponiendo y está lleno de seres pervertidos.

El libro no ha tenido mas que un par de traducciones al castellano, una en especial hecha por la editorial La máscara, toma los casos más escandalosos para vetilarlos en su colección "Malditos Heterodoxos"

Es de agradecer la traducción que está haciendo un entusiasta bloguero, Alberto Bustos, quien se ha dado a la titánica tarea de hacer accesible la obra a los hispanohablantes:


Le deseo el mejor de los éxitos.



martes, 13 de marzo de 2012

Posturas sexuales según F.K. Forberg

¿Cuántas posturas sexuales conoces?
Alguna vez ya había yo comentado por aquí de mi tío, el que piensa que existen 68 posturas sexuales, porque a partir de la 69 empiezan puuuuuras mamadas.

Sin apostar mi credibilidad en ello, hay quien dice que entre los manuales sexuales clásicos, el que presenta mayor número de ayuntamientos sexuales distintos es el libro "De Figuris Veneris", o Manual de Erotología, publicado en 1824 por el gran erotólogo y filósofo alemán F.K Forberg, que nos presenta nada menos que 90.

Presuntamente basado en antiguos textos romanos y griegos, nos presenta una enumeración bastante particular de comportamientos, que harían sonrojar al mismo Vatsiaiana, autor del Kama Sutra.


Para muestra:

1. El hombre inclinado hacia adelante, recibiendo entre sus piernas a la mujer acostada de espaldas, las piernas estiradas.
2. El hombre inclinado hacia adelante, recibido entre sus piernas por la mujer acostada de espaldas, las piernas separadas.
3. La mujer acostada de espaldas, tiene entre sus piernas una sola de las piernas del caballero.
4. La mujer acostada de espaldas, los pies cruzados sobre los riñones del caballero.
5. La mujer acostada de espaldas, una de sus piernas estiradas, la otra puesta sobre los riñones del hombre.
6. La mujer acostada de espaldas, el caballero montado al revés.
7. La mujer acostada de espaldas, el caballero montado transversalmente.
8. El hombre acostado, la mujer a medias acostada sobre el flanco, las piernas estiradas.
9. El hombre acostado, la mujer a medias acostada sobre el flanco, una pierna estirada, la otra levantada sobre los riñones del hombre.
10. La mujer a medias acostada, el caballero montado al revés.
11. El hombre de rodillas, la mujer acostada de espaldas, las piernas separadas.
12. La mujer acostada de espaldas, las piernas levantadas sobre los riñones del hombre de rodillas.
13. La mujer acostada de espaldas, una pierna estirada, la otra levantada sobre la espalda del hombre de rodillas.
14. La mujer acostada de espaldas, las piernas levantadas sobre la espalda del hombre de rodillas.
15. La mujer acostada de espaldas, una pierna estirada, la otra levantada sobre la espalda del hombre de rodillas.
16. La mujer acostada de espaldas, una pierna levantada sobre los riñones del hombre de rodillas, la otra sobre su espalda.
17. El hombre de rodillas atraviesa a la mujer sentada, las piernas separadas.
18. La mujer sentada, una pierna estirada, la otra levantada sobre los flancos del hombre de rodillas.
19. La mujer sentada, las dos piernas levantadas sobre los dos flancos del hombre de rodillas.
20. La mujer sentada, una pierna estirada, la otra levantada sobre la espalda del hombre de rodillas.
21. La mujer sentada, las dos piernas levantadas sobre la espalda del hombre de rodillas.
22. La mujer sentada, una pierna sobre la espalda del hombre de rodillas, la otra estirada.
23. El hombre de rodillas, la mujer dada vuelta.
24. El hombre de espaldas, la mujer de frente.
25. El hombre de espaldas, la mujer dada vuelta.
26. El hombre de espaldas, la mujer atravesada.
27. El hombre de espaldas, la mujer levantada.
28. El hombre sentado, la mujer de frente.
29. El hombre sentado, la mujer de frente, las piernas al aire.
30. El hombre sentado, la mujer dada vuelta.
31. El hombre y la mujer de pie.
32. El hombre y la mujer de pie, una pierna del hombre o de la mujer levantada en el aire.
33. El hombre de pie, la mujer acostada de espaldas, las piernas separadas.
34. La mujer acostada de espaldas, las piernas levantadas sobre los riñones del hombre de pie.
35. La mujer acostada de espaldas, una pierna estirada, la otra levantada sobre los riñones del hombre de pie.
36. La mujer acostada de espaldas, las dos piernas levantadas sobre la espalda del hombre de pie.
37. La mujer acostada de espaldas, una pierna estirada, la otra levantada sobre la espalda del hombre de pie.
38. La mujer acostada de espaldas, una pierna levantada sobre la espalda del hombre de pie, la otra sobre sus riñones.
39. El hombre de pie, la mujer a medias acostada sobre el flanco.
40. El hombre de pie, atravesando a la mujer sentada, las piernas separadas.
41. El hombre de pie, atravesando a la mujer sentada, las piernas en el aire.
42. El hombre de pie, atravesando a la mujer sentada, una pierna estirada, la otra en el aire.
43. El hombre de pie, la mujer levantada.
44. La mujer levantada, las piernas sobre la espalda del hombre de pie.
45. El hombre de pie, la mujer de rodillas, dada vuelta.
46. El hombre de pie, la mujer en cuclillas, dada vuelta.
47. El hombre de pie, la mujer vuelta de espaldas y levantada de tal modo que sólo la parte inferior del cuerpo quede en el aire, permaneciendo la parte superior apoyada.
48. El hombre de pie, la mujer vuelta de espaldas, la parte inferior del cuerpo levantada artificialmente.



Hasta aquí........todo bien.
Pero luego nuestro amigo "nos cambia bien gacho de canal"

49. Hombre pedicado acostado.
50. Hombre pedicado de pie.
51. Hombre pedicado de rodillas.
52. Hombre pedicado agachado.



Y ya para el 53...........¡Ah, qué mi Forberg.........sieeeeeeeeempre sale con sus mamadas!


53. Irrumateur acostado.
54. Irrumateur sentado.
55. Irrumateur de pie.
56. Irrumateur arrodillado.
57. Irrumateur agachado.
58. Cunnilinge acostada.
59. Cunnilinge sentada.
60. Cunnilinge de pie.
61. Cunnilinge de rodillas.
62. Cunnilinge agachada.
63. Fellatio y cunnilingus.

Luego sale con sus jaladas:

64. Masturbador.
65. Mano oficiosa.
66. Mano oficiosa de un tercero.
67. Ayuda del dedo.
68. Ayuda de un aparato de cuero.


Luego ¡Ah cabrón! ¿A qué clase de fiesta me metí?

69. Coito con un cuadrúpedo macho.
70. Coito con un cuadrúpedo hembra.
71. Tríbada practicando la cópula.
72. Tríbada pedicando.
73. Tres participantes: un copulador es pedicado.
74. Tres participantes: un pedicon es pedicado.
75. Tres participantes: un Celador es pedicado.
76. Tres participantes: un Celador practica la cópula.
77. Tres participantes: un Celador pedicado.
78. Tres participantes: un Pelador irrume.
79. Tres participantes: una telatriz es atravesada.
80. Tres participantes: una telatriz es pedicada.
81. Tres participantes: una telatriz sufre un cunnilingus.
82. Tres participantes: un cunnilinge opera la cópula.
83. Tres participantes: un cunnilinge pedica.
84. Tres participantes: un cunnilinge irrume.
85. Tres participantes: un cunnilinge es pedicado.
86. Tres participantes: una cunnilinge es atravesada.
87. Tres participantes: una cunnilinge es pedicada.
88. Cuatro participantes: forman una doble cadena.
89. Cuatro participantes: forman una triple cadena.
90. Grupo de cinco copuladores.

Y creo que podía seguirle.......no había necesidad de hacerlo ya que había roto el récord.

Al menos no podemos negar la originalidad.