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martes, 5 de julio de 2011

Gerard Nordmann, rescatista de la pornografía y bibliófilo

El millonario Gerard Nordmann (1930, 1992) era millonario. El millonario Garard Nordman tenía una exitosa cadena de tiendas. El millonario Gerard Nordmann era suizo de nacimiento y judío de origen (o de origen judío, no estoy muy seguro). El millonario Gerard Nordman tenía una biblioteca ¡Y qué biblioteca!

Gerard Nordmann era una persona que me hubiera gustado tener por amigo; no por ser millonario, ni por ser dueño de una cadena de tiendas ni tampoco por ser suizo; sino porque era  coleccionista de arte erótico y bibliófilo hasta la médula, erudito y generoso dueño de una colección única y envidiable y aficionado a la plática literotica.

Nordmann comenzó a coleccionar cochinadas desde los 17 años, era abiertamente aficionado a la erótica, platicaba y presumía sus hallazgos entre sus familiares y amigos, entre los cuales desafortunadamente no me encontré nunca.

El pensaba que las obras eróticas eran importantes como documentos de una etapa no estudiada del hombre, y que además eran cosas frágiles cotinuamente amenazadas por la intolerancia, es por ésto que las conservaba con cariño y las coleccionaba con locura.

Bueno, un día Gerard Nordmann se murió (cosa que no le envidio) y su hermosa viuda se quedó con toneladas y toneladas de invaluables obras que no le significaban lo que a su marido. Como se ve muy mal hacer una venta de garage con la colección erótica invaluable del marido, se hace la versión "chic" de lo mismo: lo mandas a Christie's para que lo subasten......no todo, sólo unos mil ejemplares para juntar sólo unos 7 millones de dólares.

La colección de Gerard Nordmann estaba compuesta por libros, cartas, documentos, fotografías, manuscritos y otras linduras. Entre las joyas estaba la edición más antigua de los Sonetti Lusuriossi de Pietro Aretino (que no la primera) del temprano "chincuechento"; estaba el rollo original de "Las 120 jornadas de Sodoma" del Marqués de Sade; estaba un curioso diario de Pierre Louÿs con una relación de las mujeres a las que enculó, un ejemplar de 1833 de Gamiani ou une nuit d'exces, de Alfred de Musset. Está la única colección completa de "Mi vida secreta" en 11 volumenes y el manuscrito original de Historia de O de Pauline Réage.

Tenemos obras y manuscritos de Voltaire, Bataille, Dalí, Flaubert, La Fontaine, Maupassant, Sade, Théophile Gautier, Kleist, Klossowski, Louis XV, Mandiargues, Masson,  Queneau, Stendhal, Rimbaud, Picasso, Oscar Dominguez, Man Ray y Verlaine, entre otros.

Se supone que ésta colección rivalizaba con "L'enfer" de la de la Biblioteca Nacional de París, y sobrepasaba con creces al "Private Case" de la Biblioteca Nacional de Londres.

Curiosamente, en un incomprensible acto de mojigatería, Christie's no publicó fotografías de los lotes en su sitio de subastas, como suele hacerlo; además puso una leyenda (correcta y comprensible) en el catálogo impreso que envía a sus abonados:

"Este catálogo contiene imágenes que no deben ser vistas o percibidas por menores" ... "el hecho de proponer el contenido de este catálogo a la vista de un menor está sujeto a sanciones penales"

Así, en 2006 se llevó a cabo la subasta y tan maravillosa colección fue despanzurrada (si me disculpan el uso del elegante término). De este despanzurramiento se obtuvieron algunos millones de dólares:

El Aretino se vendió por la friolera de 425 mil dólares; la biblioteca Nacional de Francia compró fotografías y manuscritos de Pierre Louÿs por unos 4,440 euros.

El rollo de "las 120" se fue a la Biblioteca Bodmeriana, no estoy seguro si como compra directa sin subasta, como donación o préstamo.

El Gamiani de 1833 se vendió por 91,200 euros, un  Souvenirs de Jeunesse, de Mijaíl Alexandrovitch von Zichy, alcanzó el precio de  168 mil euros. El álbum Romantisme, de Le Poittevin, editado en 1830 se vendió por 132 mil euros.

A "precio raza", por menos de 500 euros hubo ediciones originales de L'amour aux colonies y en 1500 euros una "Lista de todos los curas detenidos en flagrante delito con las mujeres públicas de París, a partir de documentos hallados durante la toma de la Bastilla", de 1790, con un grabado en el que aparece un comisario en el instante de arrestar a un sacerdote

Cartas de Sade, de los Borbones, de los Hasburgo; grabados eróticos.........bueno, para qué les describo, consultenlo directamente: PIQUELE AQUI

"Gérard no pretendía sólo reunir textos libertinos, sino descubrir en los textos de grandes autores -explica su viuda- el sentido mismo de la vida y del pensamiento. Y proteger el patrimonio universal más perseguido, por intolerancia o ignorancia".

Definitivamente un hombre para admirar.

Ojalá que Dios (o la deidad o fuerza cósmica de su preferencia) lo tenga en un buen persogadero.

martes, 7 de junio de 2011

Henry Sepencer Ashbee (Pisanus Fraxi)

Si quisiera causarles un síncope narcoléptico les platicaría que allá por el antepasado siglo hubo un exitoso hombre de negocios llamado Henry Spencer Ashbee, que nació en 1834 y murió en 1900, por lo que vivió toda su vida ligada a la Inglaterra Victoriana; que se casó con una mujer rica y que tenía un negocio en la industria textil, viajero incansable, vivía en Londres, respetable paterfamilias, padre del diseñador Charles Robert Ashbee. Miembro Correspondiente de la Real Academia de la Lengua Española,  bla, bla, blaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhuuummm.

Conservador, conservador, conservador, bueno, eso fingía ser éste tipo.

En sus ratos libres también era bibliófilo, erotómano y escritor......de esos de clóset. Además de pasión por los Cervantes, tenía una respetable colección de libros eróticos.......y hablamos de miles de libros en un ambiente y un mercado represivo que castigaba el comercio de dichos bienes.

Entonces, públicamente era un adinerado conservador y moralista, pero en secreto era cochinote y aficionado a la flagelación pasiva......esos weyes son buenos para escribir sobre sus costumbres.

Como escritor, tenía al menos dos pseudónimos no demasiado difíciles de adivinar: Fraxinus Apis  y Pisanus Fraxi. Fraxinus significa fresno en latín (ash en inglés) y Apis significa abeja; fresno-abeja en inglés Ash-bee......tataaaaaaan, resuelto el misterio.

Ahora, Fraxinus Apis no suena escatológico, así que tomas las letras y las combinas de nuevo y obtienes Pisanus Fraxi  (Pis-anus = orines-ano) , un pseudónimo mucho más respetable para un erotómano.

Ashbee era amigo de Sir Richard Francis Burton, Richard Monckton Milnes (también poseedor de una gran colección de libros eróticos), Algernon Swinburne, el impresor que se hacía llamar Charles Carrington y otros, todos ellos contrarios al puritanismo victoriano de la época y afines a la erotomanía, seres que por tanto merecen su propio literotismo.

Al menos tres de sus obras son invaluables; de trata de bibliografías puntillosas de los libros con pasajes eróticos (no necesariamente de su colección) y que por su antigüedad nos dan luz sobre libros que terminaron en las hogueras y sobre atribuciones de anónimos.

Index Librorum Prohibitorum (Índice de libros dignos de ser prohibidos) 1877, el nombre hace mención al índice que el Santo Oficio publicaba sobre libros con ideas políticas, religiosas o sexuales peligrosas para la Iglesia.
Centuria Librorum Asconditorum (Cien libros dignos de ser escondidos), 1879
Catena Librorum Tacendorum (Cadena de libros dignos de ser silenciados), 1885
Los tres libros firmados bajo pseudónimo y publicados en ediciones privadas.


Recientemente se ha hecho más y más popular atribuir a Ashbee la autoría de la monumental obra pornográfica "Mi vida Secreta", publicada bajo el seudónimo de "Walter" y que parece ser una reescritura de la "Novela de la Lujuria", también anónima, pero con atribución a .........¡Mira, ya son más literotismos futuros!

"Mi vida secreta" es una obra pornográfica, una especie de diario íntimo centrado en el sexo, no tiene más que sexo y es tan espermático que se supone que es una obra de ficción. Una obra de ficción en 11 volúmenes y cuyo manuscrito debió medir mas de 4500 cuartillas. El libro contiene toda la fantasía y la manera de pensar de la Inglaterra victoriana, por lo que si le exprimes el semen y otros fluidos, es un documento valioso que estuvo proscrito de las estanterías por más de 100 años.

La leyenda dice que Ashbee se cepilló secretamente a cerca de 2,000 mujeres, la mayor parte prostitutas, en un transcurso de 40 años. Se dice que a medida que envejecía se alejaba de su esposa e hijos, que mientras él se hacía más conservador, sus tres hijas eran educadas (demasiado, en su opinión), su esposa se hizo pro-sufragista (¡Escándalo!) y en el colmo del escándalo su hijo era homosexual y socialista.

Al morir, años después de un divorcio, Ashbee legó su colección de alrededor de 1600 libros eróticos al Museo Británico. El museo tenía muchos años tras la colección de Cervantes de Ashbee, pero la condición era que se aceptara el lote de erótica junto con los Cervantes. Se supone que posteriormente se mandó destruir una buena parte de la colección erótica usando un reglamento de manera mañosa.

Aqui un ejemplo del Centuria Librorum Asconditorum, que no se ve como el libro más entretenido del universo.



martes, 12 de abril de 2011

Joaquín López Barbadillo, leyenda del erotismo en castellano

<<-- Allá está el texto
Que el editor y empresario Joaquín López Barbadillo (1874-1922) no nos impresione; por muy decente que suene su obra y por muy grande que sea su aportación a la literatura en España, se trata de un hombre de carne y hueso quien desde joven dilapidó su fortuna y se dio al libertinaje. Por un tiempo se dedicó a la redacción en un periódico, cronista, aficionado a los toros; escribió obras de teatro y poesía.

Parece haber llevado una vida cerca de las imprentas, pero estaba destinado a vuelos más altos (ya bájale zonzo). La última parte de su vida la pudo dedicar a su obra maestra y pasión. Tenía afición al coleccionismo de libros "raros y exquisitos" (eróticos pues), que aparentemente no escaseaban en su biblioteca personal; así que gracias a su conocimiento de idiomas, a su notable biblioteca y a su interés por la cochinada, amén de su gusto por la impresión; inventó lo que hoy es una  institución entre las editoriales españolas: La colección de erotismo.

A principios del sigo XX, comienza por editar un par de obras bajo el título de "Colección clásica de obras picarescas"; en 1907 publica "La hija de la Celestina", una novela pícara escrita por el tatara-tatara-tatara, etc de Barbadillo. Al año siguiente, en 1908; publica "La comedia del herrador", del gran Pietro Aretino, traducida por él mismo.

Sospecho que esas ediciones fueron sólo la prueba de lo que sería la empresa que lo inmortalizaría. Sospecho también que era una manera de medir qué tan complejo sería evadir la censura.

Entre 1914 y 1924, Joaquín López Barbadillo publica veinte volumenes en pequeñas tiradas de 300 ejemplares (50 numerados). La censura la evade (no siempre con éxito) alegando que eran traducciones e impresiones privadas, bajo suscripción para bibliófilos y prácticamente como un pasatiempo entre sus amigos.

En realidad yo he visto tantos volumenes en venta, que sospecho que las tiradas eran más grandes. En mi opinión, la "Colección biblioteca de López Barbadillo y sus amigos" tuvo la importancia que 50 años después tendría la colección "La sonrisa vertical".

Antes de su colección, no hay antecedentes en castellano. Como referentes seguramente tomó la colección de la "Erotika Biblion Society" o el "Musée Secret du Bibliophile". El caso es que el señor se puso a reeditar, compilar, traducir o desempolvar viejos libros. Parece ser que tuvo problemas con la ley y que no llegó a hacer una fortuna, pero bueno.......tampoco murió de hambre.

Colección clásica de obras picarescas

  • La hija de Celestina, por Alonso Gerónimo de Salas Barbadillo, vecino y natural de la villa de Madrid 1907
  • Comedia de El Herrador del azote de príncipes y gran demostrador de vicios y virtudes, Pedro Aretino, ahora por vez primera puesta de la engua tosacana al castelano por Joaquín López Barbadillo 1908

Colección biblioteca de López Barbadillo y sus amigos

  • Los diálogos del divino Pedro Aretino ahora por vez primera puestos de la lengua toscana al castellano. Los traduce, anota y publica a su costa D. JLB (primer volumen vida de las monjas) 1914
  • Los caprichosos Dialogos del divino Pedro Aretino, nunca hasta ahora puestos en castellano; los traduce y comenta don Joaquín López Barbadillo. Contiene este volumen la escandalosa vida de las casadas 1914
  • Los diálogos del divino Pedro Aretino. Ahora por vez primera puestos de la lengua toscana en castellano. Los traduce, anota y publica a su costa d. JLB. Volumen tercero. Contiene este volumen la narración de La infame vida de las cortesanas que la imprime a su costa. 1915
  • Los ejercicios de devoción del caballero Enrique Roch con la señora duquesa de Condor. Obra escrita en francés por el famoso libertino Abate de Voisenon de alegre memoria y puesta en castellano por JLB etc. 1916
  • Anandria o Confesión de la señorita Safo. Historia ingenua, rara y deliciosa de una libertina precoz y de una sociedad secreta de amor sáfico. Obra francesa anónima del siglo XVIII, por vez primera puesta en castellano por JLB etc. 1916
  • Gamiani o dos noches de pasión. Maravilloso cuadro en que se pintan las orgías sáficas y sádicas de una frenética gozadora de amor. Novela hasta hoy casi desconocida de Alfredo de Musset, traducción castellana de JLB etc. 1916
  • Cancionero de amor y de risa, en que van juntas las más alegres, libre y curiosas poesías eróticas del Parnaso español, muchas jamás impresas hasta ahora y las restantes publicadas en rarísimos libros, compilación formada por la diligencia y cuidado de JLB etc. 1917
  • La academia de las damas, llamada "Satira sotádica de Luisa Sigea sobre los arcanos del amor y de Venus". Compuesta en seis coloquios Primera parte Escribiola en latín el maestro Nicolás Chorier y la traduce en castellano JLB etc. 1917
  • La academia de las damas, llamada "Satira sotádica de Luisa Sigea sobre los arcanos del amor y de Venus". Compuesta en seis coloquios segunda parte Escribiola en latín el maestro Nicolás Chorier y la traduce en castellano JLB etc. 1917
  • La tercera Celestina (Tragicomedia de Lisandro y Roselia). Obra de pasatiempo y recreación la cual rata de amores (propia materia de mancebos) y de la malicia de las alcahuetas. La escribió el maestro Sancho de Muñón, teólogo natural de Salamanca. Copia y reducció hechas sin una sola alteración por JLB etc. 1918
  • Las delicias de los Césares. Famosa colección erótica de monumenntos de la vida privada de los primeros emperadores romanos, sacada de una serie de piedras y medallas grabadas en su tiempo con la representación al desnudo de sus amores, sus orgías y sus aberraciones. La publicó por vez primera en el siglo XVIII con una encantadora explicación el señor Hancarville y hoy reproduce las célebres láminas y traduce el texto JLB etc. 1919
  • El culto secreto de las matronas romanas. Famosa colección erótica sacada de una serie de piedras y medallas grabadas en su mayoría en la época de Augusto y de Tiberio. Obra que sirve de continuación a "Las delicias de los Césares" la publicó por vez primera en el siglo XVIII con una detallada explicación de los libidinosos temas gráficos el señor Hancarville y hoy reproduce las célebres láminas y traduce el texto JLB etc. 1919
  • Teresa Filósofa. La Más Famosa Novela Erótica Francesa Del Siglo XVIII, Basada En El Escandaloso Proceso Del Padre Juan Bautista Girard y de la visionaria Catalina Cadiére, burlada por sus artimañas lujuriosas. Obra de autor anónimo, puesta ahora en castellano por JLB etc. 1920
  • El gineceo. Imponderable colección de setenta y seis portentosos estudios de desnudo del insigne dibujante francés André de Rouvyere en que palpita toda la ardiente escala, las crispaciones, las zalamerías, la animalidad, los furores, los delirios, de la pasión carnal de la mujer. Obra publicada en París en una edición única por la "Sociedad de El Mercurio de Francia" con una glosa de Rémy de Gourmont y ahora reproducida en España de igual modo por JLB etc. 1921
  • Museo de Nápoles. Gabinete secreto. Pinturas, bronces y estatuas eróticas con su explicación. Sola reproducción auténtica y completa del celebrérrimo de César Famín. Texto reformado y ampliado y purgado de errores con numerosos datos nuevos y originales por JLB etc. 1921
  • Jardín de Venus. Colección absolutamente íntegra de los graciosísimos cuentos libertinos del famoso don Félix María Samaniego. Manuscrito rarísimo y precioso, jamás impreso hasta ahora, que ha sido hallado por la buena fortuna de JLB etc. 1921
  • Un verano de amor. Ingenuas confidencias libertinas de dos bellas y ardientes muchachas de París. Novela publicada en Bruselas -1868- con el pseudónimo de "Un  autor a la moda" por el peregrino ingenio francés Gustavo Droz. Traducción castellana de JLB etc. 1922
  • Margot la remendona (Historia de una prostituta). Novela filosófico-erótica, una de las más celebres publicaciones libertinas del siglo XVIII francés, la escribió Fougeret de Montbron, y la puso por primera vez en castellano JLB etc. 1923
  • La cortesana inglesa (Memoras de Fanny Hill) Creadora de las formas más refinadas del placer sexual. Novela casi desconocida del gran lujurioso John Cleland, puesta ahora en castellano por JLB etc. 1924
  • El Jinete. Aquí se revela un escandaloso proceso impuesto el año de 1613, en la Ciudad de la Plata, en que el canónigo don Gaspar González de Sosa es acusado y preso por el delito de sodomía. Descripciones testimoniales de horrible crudeza. Rarísimo y sensacional documento que fue hallado por la buena ventura de Joaquín López Barbadillo y que hoy arregla y da a conocer José Bruno. Van una diatriba contra el pecado nefando y unas notas del mismo. 1924


Bueno, 17 libros eróticos y dos de picaresca en 22 tomos y varias ediciones en 17 años de edición ¿Qué tienen de especial? podrán preguntarse. La sonrisa vertical editó el cuádruple de libros en la misma cantidad de años.

Lo especial es que se trata de la primera colección de literatura erótica en castellano (que yo sepa), y si bien es comparativamente modesta con el monstruo que es "La sonrisa vertical", se trata de la obra de un solo hombre (con algunos ayudantes), trabajos pulcrísimos de investigación, recopilación, traducción, ilustración y rescate de documentos olvidados....todo eso en una época donde el libro era aún un trabajo artesanal.

Sonaría muy bonito decir "Me quito el sombrero ante la memoria de tan ilustre hombre", pero resulta que no acostumbro usar sombrero......quizás quitarse los calzones no sea tan elegante, pero definitivamente sería más propio.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Roy Melisander Johnson, Filantroporno

Desde hace tiempo me mataba la curiosidad de saber acerca de el famoso coleccionista al que Anais Nin le escribe su carta de odio; es muy obvio que en los años 30s y 40s, en Estados Unidos hubo una gran producción de literatura erótica de muy distintas calidades, y que esa producción no estuvo empujada por algún movimiento artístico o cultural, era mi opinión que había dinero detrás, pero no lograba armar el rompecabezas.

En el fondo de mi estantería tengo un pequeño libro editado en 1974 por la editorial ROCA que se llama "Folklore Erótico" y cuyos temas son tan variados que había estado acumulando polvo por años después de ser rescatado de una librería de viejo donde acumuló polvo por años (Lo compré porque tiene un capítulo sobre Pisanus Fraxi).

Resulta que el libro es una traducción de "The Horn Book : studies in erotic folklore and bibliography" de nada menos que el gran folklorista  Gershon Legman, pero el traductor ni siquiera se molestó en poner los datos completos del autor ni del libro en su idioma original. El libro, impreso en inglés en 1964, es una colección de escritos de Legman de la década de los 50s.

En el libro, me encuentro ésta referencia:

Best me contó dos cosas muy interesantes acerca de Mi vida secreta. Una fue que un autor e investigador estadounidense, llamado R.T., le había escrito un enorme suplemento, con un título similar y casi tan largo como las 4,200 páginas del original. Este suplemento o imitación fue vendido en manuscrito, volumen a volumen, según iba siendo escrito, a un viejo millonario petrolero de Ardmore, Oklahoma quien ya tenía en su colección "toda" la erótica impresa en inglés, la que guardaba en archivadores de acero en su oficina central porque su mujer no toleraba esa clase de libros en su casa. Este caballero, con quien mantuve posteriormente correspondencia, no podía leer sino en inglés, y explicaba francamente que "su imaginación se excitaba sólo una vez" con cada nuevo libro y por tanto no podía releerlo "con utilidad" sino después de olvidarlo completamente: problema idéntico al de los lectores de las novelas de crimen, sucedáneo literario de la experiencia inmoral, por analogía en muchos aspectos. Por consiguiente, él se las arregló para que le escribieran dos nuevos manuscritos eróticos bajo pedido por entregas semanales, rechazando al igual que el autor de Mi vida secreta, toda escena de flagelación o sadismo. Cosa que le honra.

Los manuscritos eran escritos por autores indigentes, locaizados e invitados a esta labor por un agente literario de Hollywood y un vendedor particular de libros en Nueva York y sus subagentes,cada uno de los cuales recibía una suculenta tajada del precio pagado por el millonario. Los autores por su parte, recibían unos módicos 50 a 100 dólares por cada manuscrito de cien páginas, lo que en parte dependía de su reputación literaria........
En diversas ocasiones he tenido en mis manos más de cincuenta de esos manuscritos destinados al millonario de Oklahoma, pero en copias al carbón encargadas y guardadas subrepticiamente por los agentes para publicarlas más tarde una vez muerto el millonario......
Otro grupo de parodias o cntinuaciones eróticas de semejante origen copian el modelo de los "Trópicos" de Henry Miller y, en verdad, al leerlas no resultan muy diferentes de las obras maestras del género que Miller ha continuado publicando bajo su propio nombre....

A pesar de que Ardmore dice ser el lugar con más millonarios del planeta, no hay tantos personajes que empaten con una colección de 2,000 manuscritos eróticos, así que uno se entera de muy buenos chismes. El millonario era el empresario (benefactor, filántropo, líder la la iglesia local y un largo etcétera) Roy Melisander Johnson, quien, en términos simples, estaba "podrido en dinero" y necesitaba la cochinada literaria para "menear el ganso".

Parece ser que Legman no se enteró de esa colección por accidente. Legman alternaba sus estudios de Folklore  y sus  escritos con esa rama de la prostitución que practican algunos libreros: Se dedicaba a comerciar con libros "raros y antiguos". Como don millones ya tenía todo lo editado en inglés en su época (que no podía ser tanto) usaba a Legman como alcahuete literario ofreciéndole 200 dólares por manuscrito...."cien pa'tí y cien pa'l escritor". ¿Cómo explicar que haya sido tan benévolo con Johnson en su libro, cuando Legman regularmente era cruel en sus críticas a todos?

Legman era conocido de Henry Miller (aunque no eran amigos), en alguna ocasión le pidió entrevistarse con él acerca de unos manuscritos que quería, pero él envió a Anais Nin en su lugar. Pronto ya tenemos la conocida historia de Nin escribiendo erotismo por encargo, junto con todos sus amigos.

Obviamente en ésos 2,000 manuscritos debe haber habido mucha porno-basura, pero también hubo joyas como la segunda versión de "Mi Vida Secreta", las magníficas obras de "El profesor de Oxford" (que ¡demonios!, no encuentro) de un tal Longus Erectus Mentulus (Lupton Allemong Wilkinson), las primeras ideas de Henry Miller de donde nacerían "Sexus", "Plexus" y "Nexus", probablemente "Opus Pistorum"; los cuentos originales de Nin, que después serían "Delta de Venus" y "Pajaritos", "El abogado del diablo" de Robert Sewall y un largo etcétera.

Johnson tenía contactados agentes en Nueva York, Chicago, Kansas, San Luis y Los Angeles para conseguir manuscritos, pero hablamos de una época donde ya existía el papel carbón, así que todo mundo se quedaba con una copia de los originales y así mucho fué reescrito e impreso en los sesentas y setentas, una vez que Johnson había muerto.

No creo que haya existido alguien que haya patrocinado tantas obras literarias como nuestro querido Johnson, creo que le debemos un aplauso y quizás una escultura por haber aliviado el hambre de tantos autores durante la gran depresión.

A la muerte de Johnson, su colección fue dispersada en el mercado, principalmente hacia los impresores de revistas de kiosco o hacia la naciente industria del cine porno. Se supone que Legman pudo haberse quedado también con parte de la colección, que si no fue vendida podría aún estar en la biblioteca Kinsey

Quién sabe, quizás aún hay por allí sorpresas inéditas de autores famosos, esperando para ser descubiertas.

Como dato curioso, parece que  Nin hasta llegó a dudar de la existencia de un benefactor:

Diciembre de 1940) Henry me habló del coleccionista (Legman, supongo). A veces almorzaban juntos. Le compró un original y luego le sugirió que escribiera algo para uno de sus viejos y ricos clientes. No podía decir mucho acerca de él, salvo que estaba interesado en los relatos eróticos.
...
Nunca recibió una palabra de agradecimiento de su extraño patrón (Johnson, ahora sabemos). Podía ser natural que no quisiera revelar su identidad, pero Henry empezó a atosigar al coleccionista. ¿Existía realmente aquel patrón? ¿No irían destinadas aquellas páginas al propio coleccionista, para alegrarle su melancólica existencia? ¿Eran uno y otro una misma persona? Henry y yo discutimos este extremo largamente, hicimos conjeturas y nos divertimos.
En este punto, el coleccionista anunció que su cliente estaba a punto de llegar a Nueva York, y que Henry se reuniría con él. Pero la reunión nunca llegó a celebrarse. El coleccionista se mostraba pródigo en sus descripciones de cómo enviaba los originales por correo aéreo y de lo mucho que costaban, pequeños detalles para añadir realismo a sus proclamas en favor de la existencia de su cliente.
Un día quiso un ejemplar dedicado de Black Spring.
–Creí haberle entendido que él tenía ya todos mis libros firmados –objetó Henry.
–Es que ha perdido su ejemplar de Black Spring.
–¿A quién debo dedicarlo? –preguntó Henry, inocentemente.
–A un buen amigo; con eso bastará. Y firme con su nombre.
Pocas semanas más tarde, Henry necesitaba un ejemplar de Black Spring y no encontraba ninguno. Decidió pedir prestado el del coleccionista. Fue a su oficina, y la secretaria le rogó que esperase. Empezó a mirar los volúmenes de la librería y descubrió un ejemplar de Black Spring. Lo sacó y resultó ser el dedicado al "buen amigo".
Cuando llegó el coleccionista, Henry le habló del asunto, riendo. Con el mismo buen humor, el coleccionista explicó:
–¡Oh, sí! El viejo se impacientó tanto que le envié mi propio ejemplar mientras esperaba que usted me entregara el firmado, con el propósito de cambiárselo cuando él vuelva a Nueva York.
Al encontrarnos, Henry me dijo:
–Esto me huele peor que nunca.



Folklore Erótico
G. Legman
1974
Ediciones Roca
281 pags.

Aquí un interesante artículo en inglés sobre el caso Nin-Miller-Legman-Johnson:


La primer imagen la puse porque Ardmore es el sitio más aburrido y poco sexy del planeta, pero encontré una sexy taza petrolera que puedes comprar aquí


La segunda imagen la he tomado de aquí