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lunes, 26 de agosto de 2013

La Isla de las Damas, de Pierre Louys (Fragmento)

Me disculpan, pero el dibujante es muy ingenuo
o está ten enfermo como un servidor.

Una disculpa por el olvido, pero a alguna alma caritativa se le ocurrió que era hora de embellecer mi biblioteca con un estilo más modernista; mandó hacer unas hermosas estanterías con cargo a mi cuenta bancaria y le dio en la madre a mi estante superior, que ahora está púdicamente oculto de miradas indiscretas con unas puertecillas.

Bueno, eso hace de mi estante superior, un "infierno", en el sentido de que ocultaron la pornografía, lo cual también tiene su encanto pero atenta contra la escritura desordenada de este blog.

Por lo pronto, mientras recupero el ritmo de escritura,  les dejo un fragmento de una de tantas obras inacabadas de Pierre Louys, un fragmento pornográfico de una obra de ficción sobre una isla maravillosa: Cuatro navíos franceses, gobernados por Hércules de …, encallaron fortuitamente hacia 1623 frente a lo que se conoce como L’Île aux dames, al oeste de las islas del Cabo Verde. Dos de las naves del extraviado convoy que se dirigía a la Guyana, transportaban familias de colonos acaudalados. Otra, artesanos y utensilios de toda índole. El último galeote, acaso el más generoso, transbordaba meretrices; “de doce a quince años, frescas, sanas” y libres de padecimientos venéreos.
Un millar de ciudadanos franceses desembarcaron en esta isla de vegetación admirable. Sin mosquitos, sin serpientes, la isla se encontraba habitada por “un pueblo de indígenas desnudos que acogieron a los recién llegados”.

Legislación
La Licencia para Follar (más o menos así, aunque queda pendiente de revisión):
Yo, Hércules 1, rey de la Isla, Concedo a mis súbditos licencia para follarse a todas las mujeres y muchachas que consientan en ello, sin discriminación de edad, estado civil o parentesco, en cualquier lugar público o privado, y como les dé la gana hacerlo.
Concedo, en justa correspondencia, a todas las mujeres y muchachas, licencia para hacerse follar por quien consienta en ello, en cualquier modalidad y posición de jodienda, y de entregarse al libertinaje donde les plazca, sin impedimentos de ningún tipo.
Prohíbo, bajo pena de muerte, secuestrar o violar a cualquier mujer o muchacha.
Ordeno, sin embargo, que ninguna muchacha permanezca virgen cuando comiencen a crecerle las tetas. y el vello; que si se descubre a alguna que todavía fuera núbil y virgen, se le concedan siete días para elegir a un follador y hacerse desvirgar; y que si, agotado este plazo, no encontrara ningún hombre o se negase a buscarlo, sea recluida en el burdel público hasta que su virgo haya sido roto y atravesado.
Además, declaro:
Que las pichas y los coños no son en modo alguno partes vergonzosas, sino partes nobles cuya visión nadie está obligado a ocultar.
Que los actos de impudicia, fornicación, adulterio, incesto y otras formas de libertinaje (excepto el crimen de I violación) son lícitos en todos los lugares y entre todas las personas.
Así me complazco en manifestarlo, para general conocimiento.
Promulgada en palacio, el 7 de mayo de 1623.

Hércules

Más tarde se aplican dos ligeras modificaciones a la licencia adjunta.
La primera, de uso: Dando por supuesto que las obreras casadas no admiten de buen grado el incesto entre sus hijas y maridos, se renuncia a perseguir a aquellas que pegan a sus hijas al sorprenderlas en flagrante delito.

La segunda, administrativa: Como consecuencia del accidente sufrido por una vieja institutriz de los reales hijos, que se dio de morros contra el suelo tras rebalar en un charco de semen, y se mató, todas las calles de la ciudad se siembran de carteles con la siguiente inscripción: «Prohibido derramar semen en la vía pública». Dicho con otras palabras, una muchacha está en su perfecto derecho de chupársela a quien quiera en la calle, pero no le está permitido escupir el semen.
La isla de las Damas, Pierre Louys





viernes, 7 de diciembre de 2012

Duraznos contra el estreñimiento

Me encuentro una coincidencia muy curiosa. En 1879, en plena represión Victoriana, se editaba clandestinamente una revista llena de groserías y pornografía desde el mismo Londres: La famosa revista "La perla"

Pierre Louÿs nace en 1870, así que no puede ser autor del siguiente texto en la revista:

NEW INVENTION
A new patent shoe-horn, for the insertions of big pricks into tight bum-holes, is reported to have been invented by a lady member of the Comedie Francaise, who is said to place the half skin of a peach, turned inside out, upon the tip of a lover's penis, before he is allowed to enculer his chere amie, who prefers bum-fucking to the old orthodox plan of coition.


EL ÚLTIMO INVENTO
Informan que existe una nueva patente de calzador para poder meter grandes pollas en apretados ojos de culo; la misma ha sido inventada por una dama que pertenece a la Comedie Française. También nos dicen que el tal invento consiste, según lo practica su inventora, en colocar media piel de un melocotón, vuelta para arriba, sobre el capullo de la picha de su amante, antes de permitirle que le dé por culo a su querida amie, quien prefiere un buen polvo por detrás, que no la ortodoxa y antigua jodienda por delante.
La Perla no. 4, Londres, Oct 1879

Lo que me parece extraño es que uno de los apuntes posteriores de Pierre Louys, en el inconcluso libro  "Manuel de Gomorrhe" es tan similar que supongo que "casi" es una referencia. Cabe suponer que aunque hoy sea relativamente fácil encontrar un ejemplar de la revista, en los tempranos  1900 no debe haber sido tan sencillo. ¿Casualidad?, ¿Leyenda urbana como aquella del coño de las orientales?
No tengo idea.

Le procédé le plus parfait semble être de coiffer le gland avec une peau de pêche retournée, qui favorise le passage du membre dans le sphincter sans laisser après lui aux parois l'enduit trop glissant de la vaseline.

El procedimiento perfecto, parece ser el de encapotar el glande con una piel de durazno vuelta hacia dentro, esto favorece el pasaje del miembro por el esfínter sin ser tan resbaladizo como la vaselina.
Pierre Louÿs ,  Manuel de Gomorrhe



lunes, 12 de noviembre de 2012

Historia BDSM - Quinta Parte (Y ya)

Del Comic de Guido Crepax

Viene de aquí.

 Bueno, esta historia del BDSM se torna larga. Terminábamos el período Victoriano, donde las madrizas se armaban (en la literatura) sin razón alguna, y casi siempre terminaban con alguien siendo flagelado.

Es a principios del siglo 20, cuando Apollinaire "resucita" los escritos del marqués de Sade; se publican nuevas ediciones de los trabajos de Sade, incluyendo por primera vez "las 120 jornadas de Sodoma";  entre los maestros del Surrealismo, Sade es encumbrado al nivel de Pietro Aretino, quien es obligado a compartir su título de "divino".

Sade es "el divino marqués", las once mil vergas (1907) es publicado en honor a él, así como "la historia del ojo" de Georges Bataille (1928) y otro montón de obras surrealistas que se nutren de las ideas de Sade.

Luego vino la segunda guerra, que hizo que Nietzche tomara vigencia nuevamente. Hubo mucho estudio de Sade en ese momento, desde Pierre Klossowsky, Georges Bataille, y Simone de Beauvoir, quienes querían ver en los escritos sadeanos una vena filosófica y una utopía sexual perfecta (¿!!!!!?).

¿Bueno, pero quién inventó eso de atar al amante y vestir ropa de cuero?

Resulta que allá por finales de los años 40 o inicios de los 50, una mujer en sus treintas llamada Anne Desclos tenía un amante que era editor de libros, pornógrafo y admirador de Sade. Se trataba nada menos que de Jean Paulhan, quien incidentalmente trató de imprimir una colección de los grandes libros eróticos de la historia como ediciones privadas para coleccionistas.

André Pieyre de Mandiargues, quien escribiría "El inglés descrito en el castillo cerrado" explicaba muchos años después que Paulhan pensaba que las mujeres eran incapaces de escribir literatura erótica de la calidad de la sadeana. Para demostrarle que estaba equivocado, Desclos le escribe "La Historia de O" como una serie de cartas con la intención de seducir y excitar a su amante.

Aunque ella ya tenía un renombre (se hacía llamar Dominique Aury), Paulhan imprime el libro bajo otro pesudónimo, "Pauline Reage". Auqnue ella no tenía intención de hacer público su escrito, éste era de tal calidad que en  1954 sale a la luz y es inmediatamente un éxito de librería, desatando tal polémica que es incluso prohibido en algunos países.


Cuando tuvo que ponerse en cuclillas en el pedestal de porcelana, se encontró, enmedio de tantos reflejos, tan en evidencia como cuando, en la biblioteca",unas manos desconocidas la forzaban.
—Espera que entre Pierre y verás.
— ¿Por qué Pierre?
—Cuando venga a encadenarte, quizá te haga ponerte en cuclillas.O palideció.
—Pero, ¿por qué?
—No tendrás más remedio —dijo Jeanne—. Pero eres afortunada.
— ¿Afortunada, por qué?— ¿Es tu amante el que te ha traído aquí?—Sí. 
—Contigo serán mucho más duros.
—No comprendo...
—Pronto lo comprenderás. Llamaré a Pierre. Mañana por la mañana vendremos a buscarte. 
Andrée sonrió al salir y Jeanne, antes de seguirla, acarició la punta de los senos de O, quien se quedó de pie, junto a la cama, desconcertada. Salvo por el collar y los brazaletes de cuero que el agua del baño había endurecido y contraído, estaba desnuda.

—Vaya con la hermosa señora —dijo el criado al entrar. Le tomó las manos y enganchó entre sí las anillas de sus pulseras, obligándola a juntarlas manos, y éstas, en la del collar. Ella se encontró, pues, con las manos juntas a la altura del cuello, como en oración. No quedaba sino encadenarla a la pared con la cadena que caía encima de la cama después de pasar por la anilla. El hombre soltó el gancho que sujetaba el otro extremo y tiró para acortarla. O tuvo que acercarse a la cabecera de la cama, donde él la obligó a tenderse. La cadena tintineaba en la anilla y quedó tan tensa que la mujer sólo podía desplazarse a lo ancho de la cama o ponerse de pie junto a la cabecera. Dado que la cadena tiraba del collar hacia atrás y las manos tendían a hacerlo girar hacia delante, se estableció un cierto equilibrio y las dos manos quedaron apoyadas en el hombro izquierdo hacia el que se inclinó también la cabeza. El criado la cubrió con la manta negra, no sin antes haberle levantado las piernas un momento para examinarle el interior de los muslos. No volvió a tocarla ni a dirigirle la palabra, apagó la luz que proporcionaba un aplique colocado entre las dos puertas y salió. 
Tendida sobre el lado izquierdo, sola en la oscuridad y el silencio, caliente entre las suaves pieles de la cama, en una inmovilidad forzosa, O se preguntaba por qué se mezclaba tanta dulzura al terror que sentía o por qué le parecía tan dulce su terror.

Si un día termino de leer la obra, les haré un literotismo al respecto, pero les puedo decir que se trata del nacimiento de la subcultura del BDSM como se conoce actualmente. Con sus esclavos y su sumisión total.


Era verdad que René nunca la había golpeado y la única diferencia en sus relaciones entre la época de antes de Roissy y el tiempo transcurrido desde que ella volviera de allí era que ahora él se servía de su dorso y de su boca además de su vientre. Ella nunca supo si los latigazos que había recibido en Roissy con los ojos vendados o de flagelantes encapuchados, en alguna ocasión le fueron dados por él, pero le parecía que no. Seguramente, el placer que él obtenía ante el espectáculo de su cuerpo encadenado y entregado, debatiéndose en vano y al oír sus gritos era tan vivo que no consentía en privarse de la menor parte de él prestando sus propias manos, porque su intervención activa le hubiera distraído. Y ahora lo confesaba así, ya que, cariñosa, suavemente, sin moverse de la butaca en la que estaba hundido, con una pierna encima de la otra, le decía lo feliz que se sentía al entregarla, a inducirla a entregarse a las órdenes y a la voluntad de Sir Stephen. Cuando Sir Stephen deseara que pasara la noche, o aunque sólo fuera una hora, en su casa, o que le acompañara a algún restaurante o espectáculo de París o de fuera de París, la llamaría por teléfono y le enviaría el coche, a menos que fuera a buscarla el propio René. En aquel momento, ella tenía la palabra. ¿Consentía? Pero ella no podía hablar. La voluntad que le pedían que expresara era la voluntad de abandonarse, de aceptarpor anticipado cosas a las que ella sin duda deseaba decir que sí, pero a las que su cuerpo se negaba; por lo menos, en lo relativo al látigo.

Desclos nunca se alejó de Paulhan. Tiempo después de su muerte, un final para "La historia de O" sale a la luz: "Rertorno a Roissy", en donde la historia de la sumisa continúa, pero ahora ya no es una esclava sino una simple prostituta. La autora explicaría que con la muerte de su amado, también decidía "matar" a O, la esclava, y enterrarla.

Allí atrás de esas novelas hubo candela.


Reage, Pauline - Historia De O



lunes, 21 de mayo de 2012

Ermyntrude y Esmeralda......¿Comprar o no comprar?

Portada original, ilustración de Erté
En la última entrada, les decía que este libro era interesante porque tiene una divertida historia dentro, una interesante biografía del escritor y además picardía y originalidad. ¿porqué no comprarlo?

El libro tiene al menos dos inconvenientes decepcionantes: Creo que el mayor problema del libro es la traducción; además de la mala calidad de los dibujos. Ambos problemas hacen que se pierda la mitad del sentido que el autor le quiso dar al libro.....permítanme explicar:

Sobre la traducción:
El autor presenta de una manera muy sutil la defensa de la homosexualidad como algo inofensivo a la moral pública, en una historia en donde los únicos que tienen una relación de amor con deseo sexual son hombres, el resto de las relaciones mostradas son más de libertinaje o amor romántico.

También nos dice que tanto proteger a las niñas para que no se corrompan con temas sexuales, resulta contraproducente porque de todos modos lo descubrirán algún día. Hablamos de tiempos en los que una chica decente no tenía acceso a un diccionario para despejar sus dudas. Si la veían leyendo un diccionario caía la deshonra sobre ella.

También habla de una manera graciosa de los homosexuales que esconden su "depravación" casándose con niñas ingenuas; de las mujeres que desean a otras mujeres y de los hombres que acarician niños.

Para esto, en el libro no hay genitales, ni vulvas, ni penes, ni excitación sexual; hay "gatitas" y hay "Guaguás", que "hacen morritos". En la traducción de Valdemar, se traducen como "cositas" y "colitas", que "se ponen contentos".

Si bien el sentido original de ambos textos es similar: el usar palabras infantiles para los genitales, creo que debería haberse respetado la imagen del gato para representar la sexualidad femenina y la del perro para representar la sexualidad masculina........¿porqué? porque lo que la traducción inglesa refiere, es que cuando un gato ve a otro, debería tratar de pelear; que cuando un gato y un perro se encuentran, pueden finalmente convivir, pero que cuando dos perros se encuentran, lo primero que hacen es olerse mutuamente. El mensaje oculto del autor era que lo natural era que dos hombres se amaran, que los griegos lo hacían y era bien visto.


Papá dijo que Godfrey no podía jugar, que no era digno de juntarse con nosotros, lo cual fue una lástima. El pobre Godfrey está tan triste, ya mí me da mucha pena. Supongo que hizo algo muy malo, pero lo curioso esque a mí no me parece tan malo, a decir verdad, ahora lo quiero más que antes.......Me dijo que no creía haber hecho nada malo, al parecer los griegos también lo hacían, al menos los de Atenas, los  mejores entre los griegos, lo cual es muy divertido, ¿no te lo parece? 

Luego hay juegos de palabras, cuando a una de las chicas le regalan una gatita, y se usa el doble sentido para algunas imágenes graciosas, que en la traducción de Valdemar se pierden.

No te lo dije entonces,pero en aquel momento me habría gustado abrazarlo..., si el gato no se hubiera escapado del cesto en aquel preciso momento. ¡Qué casualidad que el gato y la gatita se hubieran puesto de acuerdo para enredar a la vez!  

Sobre las ilustraciones:
Resulta que la edición original de 1969 trae 17 magníficas ilustraciones de Erté. Puedo entender que, al tener derechos de autor, Valdemar las quiera sustituir, pero al menos debió haber captado las sutiles imágenes que nos regala (de la mano de las palabras "gatita" y "guaguá")....además que los dibujos están feos, feos, feos y por el precio, uno esperaría las imágenes originales.

Ilustración de Erté
Ilustración en la edición de Valdemar




















Noten el detalle del perrito (pene) conociendo al gatito (vulva)



     



Por supuesto, me gusta mucho, lo admiro, seguro que lo admiro más que a nadie en el mundo, pero lo que de verdad me sorprendió fue que, aunque siempre había pensado que sería lo más bonito que pudiera ocurrirme, no me apetecía nada de nada. No entiendo nada, a menos que yo..., no te cuento nada más. ¡Esto es todo!




 
¿Crees tú, ay, querida, crees tú que estarán enamorados? Casi estoy segura de que sí, pero entonces, si lo están, no entiendo nada de nada, porque, ¿cómo van a tener bebés? Te ruego que me contestes a vuelta de correo, te lo suplico (OJO al detalle del perrito).



De forma que ahí tenía la gatita de Simpson, que había hecho morritos por la mía; pero no quise. Creo que hay un punto en el que hay que decir que no...




El lugar donde están colocados los animalillos es muy sugerente


Vaya que sí, se me echó encima, empezó a besarme con mucha violencia, parecía todavía más excitado que Henry. Aunque al principio no me gustaba nada, después ya no me importaba tanto.



Bueno y aquí el gato sólo es decorativo.


Yo sé que no se trata de un libro de ilustraciones, pero creo que con un poco de atención, el libro hubiera sido mucho mejor y hubiera transmitido el mensaje original del autor, que al final, en una novela corta, es lo único que importa.

¿Qué hacer? el libro vale la pena de leer......quizás si un amigo lo tiene o si lo consigues en la biblioteca pública.



viernes, 18 de mayo de 2012

Ermyntrude Y Esmeralda de Lytton Strachey

Un escritor homosexual viviendo en la victoriana y posteriormente eduardiana Inglaterra escribe una novelita erótica que parodia la literatura libertina francesa; lo hace como un entretenimiento mientras escribe una biografía harto mas seria sobre personalidades en la época victoriana. Cualquier escritor homosexual (necesariamente "de closet" en ese tiempo) se habría conformado con escribir literatura, pero no Lytton Strachey, quien era abiertamente contrario a la hipocresía de la moral inglesa de la época.

Leyendo de corrido y sin tomar en cuenta el contexto en que fue escrita, la historia es simplemente narrativa romántica con un poco de picardía: una novela epistolar en la que dos jovencitas de 16 años están empeñadas en descubrir cómo se hacen los bebés, qué es el amor y qué tiene eso que ver con "esas ridículas cositas que les cuelgan a las estatuas".

Ellas sospechan, pero nadie las informa nada, así que tienen que aprender de la manera más complicada: espiando, suponiendo, practicando.

Una de ellas descubre que su hermano tiene algún lío romántico con su maestro. Ella sabe que debe ser amor, pero no entiende entonces cómo podrían casarse y tener bebés. Al ser descubiertos, el maestro es despedido y desterrado y el hermano enviado lejos.

Ermyntrude,  descubre que llama la atención de los hombres, pero se da cuenta que no sabe decidir qué es el amor, si es una conveniencia social, si es una imposición de los padres. Esmeralda un día tiene la oportunidad de ser seducida por un mayordomo y descubre toda la verdad: el sexo no va necesariamente aparejado con el matrimonio o el amor, las clases sociales no importan en la cama y hay mujeres a las que les gustan las mujeres.

Entonces se cayó la vela, nos quedamos completamente a oscuras, después casi ni sé qué pasó, porque era todo tan excitante, pero de alguna forma me recliné a medias sobre la escalera, que es muy pendiente, de madera, por cierto; y Henry estaba sobre mí, me abrazaba como nunca, así que ya puedes hacerte idea de que no estaba precisamente muy cómoda. Se me ha olvidado decirte que cuando estaba abrazándome sentí que la cosita se me alegraba tanto que no sabía qué hacer, excepto abrazarlo a él aún más, lo cual hacía que se pusiera aún peor. Pero cuando estábamos tendidos todavía se me alegraba más. Luego Henry empezó a quitarme la falda, la enagua, y yo le ayudaba, era muy divertido..., qué prisa teníamos, cómo se movía su cuerpo,con qué fuerza respiraba, empezaba a darme un poco de miedo. Pero me sujetaba con demasiada fuerza como para que pensara en poder irme, si es que lo hubiera deseado; de repente, muy de repente, la cosita empezó a dolerme horriblemente, casi grito. Era como si algo entrara dentro de mí, pero, aunque me hizo daño, la cosita seguía la mar de alegre, y empezó a sentirse contenta, como si le gustara, y me parece que sí que le gustaba, más que nada en el mundo. 


Obviamente el libro no fue publicado sino hasta 1969, los temas que trataba eran demasiado escandalosos para su época; pero el autor era así.......escandaloso.

Strachey Lytton(1880-1932) era hijo de una sufragista (un escándalo entonces), "abiertamente" homosexual  y formó parte del "Círculo de Bloomsbury", que tenía fama de ser algo así como una cofradía de poetas libertinos que hacían orgías y "luchaban por los derechos de los pervertidos". En realidad era más parecido a un "club de intelectuales", pero ...... cría fama ........

Pacifista, escritor de satíricas biografías incómodas, irónico, irreverente. Escribió cuentos y ensayos donde defendía la homosexualidad y declaraba su problemática, pero parece ser que nunca se atrevió a publicarlos (la homosexualidad era ilegal en Inglaterra entonces)

Hay una anécdota muy curiosa sobre su vida: Dora Carrington parece que estaba perdidamente enamorada de él, pero él no le podía corresponder por su homosexualidad. Aparentemente ella aceptó casarse con Ralph Partridge para que su amado Lytton pudiera tener acceso sexual a él y participar en tríos. No sabemos si ellos al fin tuvieron contacto sexual, aunque se supone que no aunque vivían juntos. En 1932 Lytton muere de cáncer en el estómago y poco tiempo después ella se suicida al no poder superar su pérdida. Su marido pudo evitar el primer intento de suicidio pero al final ella se pegó un tiro.


Hay una película de 1995 al respecto (Carrington) pero como yo no me dedico a las biografías ni a las películas, le dejo a otros el hacer la investigación.


Bueno, la pregunta sería ¿Recomiendo este libro? De inicio no sé responder, me inclino a pensar que no lo recomiendo. Es bastante costoso, aunque es interesante la disertación sobre la prohibición a la homosexualidad y la lectura no tiene desperdicio.

En el siguiente literotismo comento porqué no recomiendo comprarlo.







Perversógrafo: Sexo vaginal, homosexualidad, lesbianismo, pederastia.



Ermyntrude y Esmeralda
Lytton Strachey
Valdemar
España, 2002
ISBN: 84-7702-393-X

págs: 96

sábado, 5 de noviembre de 2011

La historia del rey Gonzalo y de las doce princesas de Pierre Louys

Los libros de Pierre Louÿs tienen la particularidad de venir en dos sabores distintos: Por un lado tenemos su obra "seria" con una elegancia y una sensualidad al extremo, con una increíble belleza. Por otro lado tenemos su obra pornográfica: pequeñas piezas que recreaban sus obras serias, pero de una manera grosera y desvergonzada.

Cuando hablo de grosería, hablo de una elegante grosería, hasta que lees a Louÿs nunca se te ha ocurrido que hay un modo elegantísimo de decir cochinadas.

Louÿs escribía estas....cosas para sí mismo, en privado. Estas obras poseen una fijación casi enferma por el sexo anal con jovencitas, por las niñas diciendo groserías y por el sexo pedófilo. Las muchachas suelen actuar como prostitutas, dicen lo que una prostituta de bajo presupuesto diría, pero  con una elegancia que sólo se logra con años y años de educación.

Este libro en particular "dicen los que dicen que saben" que está basado en otro libro de Louÿs llamado "La historia del rey Pausole", aunque como no lo he leído, no tengo elementos para afirmarlo o negarlo.

El rey Gonzalo tiene doce hijas de 8 a 18 años: Prima de 18, Secunda de 17, Tertia de 16, Quarta y Quinta de 15, Sexta de 14, Séptima de 13, Octava de 12, Nona de 11, Décima de 10, Puella de 9 y Párvula de 7 y medio...digo, tampoco era cuestión de partirse la cabeza.

Al darse cuenta que todas sus hijas tienen picores en sus partecitas (no muy) pudendas, decide internar a la reina en un convento para poder iniciar a sus hijas en un insano despertar sexual.....o para participar de el insano despertar sexual de sus hijas...o para despertar insano participando sexualmente con sus hijas....o lo que sea.  Sus hijas son muy vírgenes de sus coños, pero muy lesbianas y se insertan toda clase de cosas en sus anos.

Aunque el rey muestra una clara preferencia por las hijas menores, es de agradecer que la diosa sexual del relato sea Prima, la mayor. Prima es viciosa y seductora.


—….¿Qué es lo que mejor conoces?
Prima le rodeó el cuello con los brazos y le susurró al oído:
—Esta noche, lo que mejor conozco es el modo de excitarte.
—¿Es eso una ciencia?
—Conseguir que se ponga tiesa una picha sin tocarla es todo un arte. Es un arte de cuya experiencia carezco, pero cuyos secretos conozco a la perfección. Es, en suma, el Arte del Amor.
—Demuéstramelo.
—Tengo toda la noche.
—¿Cuántos secretos hay en el amor?
—Conozco un millar de ellos, e inventaré muchos más. Claro que los secretos de amor no se dicen en ningún otro lugar que no sea la cama...
El rey empezaba a comprender que la mayor de sus doce hijas era demasiado lista para él. Prima se percató de sus pensamientos y, sabiendo que una enamorada no debe intimidar a aquel a quien desea seducir, se acostó sobre la colcha, atrajo al rey y, en un abrir y cerrar de ojos, se desvistió sin apenas dejar entrever sus encantos, pues se tendió sobre él, cuerpo contra cuerpo, mostrando tan sólo sus pechos pero hacién dole sentir todo lo demás.
—Prima, eres demasiado hermosa —afirmó el rey—.No podré permanecer durante mucho tiempo en el estado al que me has llevado.
—No temas nada. El primer secreto del amor es conseguir estar excitado. El segundo es conseguir dejar de estarlo.
—Eso me parece más prudente.
—No, no, me siento segura de mí. Me amas ya lo suficiente como para dejar de mi cuenta la dosificación de tu placer. Acabas de decirme que soy demasia do hermosa, aunque apenas si has visto mi rostro. Pues bien, será eso lo primero que vas a desvirgar: mi rostro.


Las pequeñas son unas graciosas desvergonzadas con gusto por lamer las axilas, los anos, los menstruos y los orines.


Dominada todavía por el dolor, Séptima quiso sonreír para decir, en tono aún más quedo: 
—¿Tan puta como tú? 
—No.Todavía os queda mucho... 
—Pero ¿cuando una virgen tiene un mango como éste en el trasero...? 
—Eso demuestra que es virgen. 
—¿Y cuando el mango es el de su padre? 
—Eso es una prueba de amor filial. 
—¿Y cuando el mango de su padre acaba de salir del culo de su bollera... 
—Entonces la pobre bollera es, además, cornuda. —¡Qué descaro!¡Resulta que la cornuda soy yo!


El rey se reduce a dejarse conducir, como si fuera el silencioso camarógrafo de una película. El libro no contiene sexo vaginal, situación que viene a ser una burla: las chicas deben proteger su virginidad para conseguir un buen marido.

Al final hay un par de relatos interesantes; particularmente me llama la atención uno que se llama "La muestra", sobre una fantasía anal con una prostituta que no cobra sus servicios.


Hizo que me tumbara cuan largo era y se agachó sobre mi miembro con mil precauciones, hasta que el glande quedó situado exactamente bajo el ano.
—No estoy mojada, ¿lo ves? —dijo—. Pero no te preocupes, no te haré daño. Y, dejándose caer con suma habilidad, se tragó la punta del miembro y apretó violentamente el esfínter un poco más arriba.
En cuanto sentí la opresión de aquel músculo caliente, no pude contenerme y mi semen fluyó a borbotones en el intestino, mientras ella continuaba excitándome el miembro con enloquecedoras contracciones.
Su culo me chupaba como una boca. Jamás había gozado de un modo tan doloroso.
—¡No te aflojes! —exclamó cuando hube expulsado el último chorro—.Apenas hemos empezado.
Y, haciendo descender su grupa, se empaló sentada encima de mí. Toda mi verga estaba sumergida en su interior. Entonces, puso en movimiento la totalidad de su musculoso y rosado trasero, que yo veía subir y bajar con una indescriptible excitación. Apoyaba los puños en la cama y su cuerpo ascendía y descendía cada vez más rápido, sin soltar en ningún momento mi miembro, que era engullido y vomitado precipitadamente.


Este es un típico libro pornográfico de Louÿs, es de agradecer que el relato sea tan corto y que no muestre pedofilia heterosexual a detalle. Se puede entender de manera muy simple: no era un libro para publicarse; se trata de una fantasía onanista del autor.



Perversógrafo: Lesbianismo, masturbación, coprolalia, sexo anal, oral, en las axilas, juguetes sexuales, urofagia, escatología, pedofilia, exhibicionismo, voyeurismo, tríos, incesto, juguetes sexuales.





La historia del rey Gonzalo y de las doce princesas 
Pierre Louys
Editorial La Máscara
Malditos heterodoxos
Valencia, 2000
ISBN: 84-7974-433-2

martes, 25 de octubre de 2011

El inglés descrito en un castillo cerrado de André Pieyre de Mandiargues

Este es uno de los libros más bizarro, clandestino, cruel, excéntrico, extremo, excesivo, macabro, paródico, sádico y surrealista que he leído (dicho en orden estrictamente alfabético), mucho más intenso que Sade y comparable con "Las once mil vergas" de Apollinaire. Bien escrito y bien traducido, los personajes son más elegantes que los sadeanos y por tanto menos desagradables, igual de enfermos que los de Apollinaire, pero menos gráficos en sus descripciones (al menos en la primera parte del libro).

El autor de este libro nos muestra que al violar a una mujer no es necesario perder el buen humor; que no tienes que matar a tus víctimas, le puedes pedir a tus criados negros que lo hagan fuera de tu vista y que hay una manera exquisita y civilizada de comer caca:

Enseguida apareció una puntita de mierda, picuda e insignificante, que mostró la cabeza y se retiró inmediatamente a su caverna. Seguidamente reapareció, seguida lenta y majestuosamente por el resto del salchichón que constituía uno de los más bellos cagajones que un intestino haya producido jamás...Su boca, manchada por la mierda acumulada sobre el cuerpo de Mony. Lanzó un gemido y descargó al mismo tiempo que Mony.
Apollinaire


Y dicho esto, apoya a la muchacha contra la cama y, arrodillándose, le abre las dos nalgas con las manos.  Al principio parecía que sólo deseaba observar la situación, se muestra sorprendido, poco a poco se acerca, con la lengua arranca pedazos, sus sentidos se inflaman, su verga se levanta, la nariz, la lengua, la boca, todo parece trabajar a la vez, su éxtasis parece tan delicioso que apenas puede hablar y el semen sube por fin; coge su verga, la menea y, descargando, termina de limpiar tan completamente aquel ano, que nadie hubiera dicho que hubiese estado tan sucio poco antes.
Sade


Tomad los vasos y llenadlos con un vetusto Château-Châlons, ese vino tan delicioso que no se puede beber con ningún otro sustento. Jamás como mierda sin haber hecho antes un brindis por Francia ¡Viva Francia!......Tuvo que beber otra vez al atragantarse con una punta de cagajón, mientras la joven Cándida le miraba con una sonrisa tímida.
La mierda era suculenta. Consumí tanta como leche de merluza había saboreado; habría comido más de no habérselo llevado las negras.
AP de M 

Ante todo, estamos ante un libro cómico (un humor horrible); una parodia de los castillos de Sade escrita por el autor para un grupo de amigos amantes de lo que ahora llamaríamos sadomasoquismo. Montcul, el particular protagonista de la historia tiene un nombre que es un guiño a ese humor negro; en francés Montcul suena igual que en castellano usaríamos el "¡...mi cola, qué!" o el "mis huevos". Así, cuando una de las esclavas negras dice ofendida "Montcul es Montcul", leeríamos en francés algo tan ambiguo como "Mi cola es mi cola" o "Montcul mi cola" o "Mi cola es Montcul"

Un castillo oculto, al que sólo se llega cuando la marea está baja, ya que está construido en una isla (como el sadeano castillo del ogro Minski). Un castillo que desde fuera es similar en todo a una plaza de toros, donde los criados están presos y las víctimas son secuestradas, un castillo donde no hay ley (Como en el sadeano castillo de Silling)

Un reportero pasa a visitar a un viejo compañero de burdeles, al que había conocido en Suiza, en un extraño burdel donde había establos y vacas, y hasta las vacas se asustaban al ver y sentir la perversión del par de amigos.

El castillo del amigo es "de locos", desde fuera una fortaleza impenetrable en medio del mar, aún así acogedor por dentro, con sus ventanales y su lujo y su extravagante decoración erógena: Columnas como penes, fuentes como nalgas, argollas de plata en el piso, candelabros con escenas eróticas, un platón de plata vaciado sobre una jovencita. Dentro todos visten de un modo extraño, aparentando una extravagancia fuera de este mundo, como en "el jardín de los suplicios" de Mirbeau, otro de los libros con el que guarda similitudes.

Dentro del castillo Montcul tiene un par de esclavas negras y un par de sirvientes negros inmensos; un verdugo y varias mujeres secuestradas que eventualmente serán asesinadas. Montcul tiene una impotencia incipiente, pero la violencia y el miedo aún lo excitan, por ello ahora está en su retiro disfrutando de matar a quienes le dan placer.

La primera noche, aún con toda su violencia, todavía se puede considerar excitante para el lector. Comienzan con una cena extravagante, como todo en el castillo: esperma de pescado con los más locos y psicodélicos condimentos; coños de ternera, sesos de aves marinas servidos en los propios cráneos, dulces como relleno de mariscos que deben descuartizar antes de comer y el plato principal: mierda.

La cena es una parodia de alguna cena que tuvo el autor con sus amigos, en el proologo aparece el guiño al respecto.

Todos de buen humor por la bebida, comienzan la orgía atando a la cocinera y metiéndole un inmenso consolador de hielo por el culo; para luego pasar a flagelar a una jovencita, arrojarla a los pulpos, golpearla, patearla, joderla, sodomizarla, irrumarla, arrojarla a los perros jodedores de coños y culos y mandarla matar cuando ya no les sirve. Muy felices y muy enfermos, todos se van a seguir la orgía por tríos en sus habitaciones.

Hasta aquí los personajes parecen erotómanos asesinos, pero poco a poco se van perfilando como dementes absolutos.

Al día siguiente Montcul expone su filosofía, nos damos cuenta que ha matado a mucha gente, que su más preciado fin es el asesinato; envenenaba gente inocente, organizaba degollinas y recibía prisioneros judíos de los nazis.

Un día, un general que le mandaba prisioneros le presenta a una jovencita como su sobrina. La chica tenía un novio inmenso. Después de ganarse su confianza, los captura, mandando ahogar a sus guardias de una manera cruel, los toma prisioneros y los entrega a un par de prisioneros judíos; hay violaciones, muerte, desmembramientos, castraciones con los dientes y muchas cosas que ya no son tan excitantes ni tan divertidas.

La sobrina resulta estar más loca aún que Montcul, o de plano ser lenta, sádica y masoquista a la vez. Montcul amenaza con hacer volar el castillo con explosivos que tiene en los sótanos el día que ya no pueda excitarse y eyacular; su castillo fabuloso tiene forma de un pene, con dos bodegas bajo los cimientos llenas de explosivos.

La locura va creciendo hasta horrorizar el mismo visitante, quien huye despavorido del castillo y sus dementes inquilinos

Se puso boca abajo entre mis piernas y me miró riendo, apoyada levemente sobre los codos; paseó por mi cuerpo sus lindos senos puntiagudos. Yo estaba enhiesto, confesémoslo, como un martillo pilón. Siguieron aún mas caricias de los senos y de la lengua, que saboreé cerrando los ojos, hasta que  el rostro de Viola bajó otra vez a lo largo de mi cuerpo, y noté que me chupaba. Había atrapado el glande de un golpe, sin tocar el mango, y lo importunaba con exquisitas sacudidas; lo mordisqueaba cautamente (quiero decir, sin pasarse del punto en que el placer deja paso al dolor); a veces hundía mi verga en su gaznate hasta más allá de las amígdalas (de las que notaba el choque y, vencida la resistencia, el suave estrangulamiento en torno a mi órgano) de una forma que se me antojó decididamente encantadora, pues siempre me ha fastidiado que me chupen, como suelen hacerlo las putas, con la punta de los labios únicamente.
No tardé mucho en eyacular, pues llevaba varios días sin vaciar los testículos. Volvió entonces Viola a tumbarse sobre mí , y sus labios --Fué nuestro primer y único beso de enamorados -- depositaron en mi boca los restos del néctar que yo acababa de perder en la suya.


Los seguidores de Sade tienen que buscarlo para su biblioteca. La novela es surrealista, una invención cubista con su descripción alternativa de un lugar "fuera del mundo y la ley de los hombres".


El libro fue publicado en 1953 bajo el nombre de Pierre Morión con una edición clandestina para bibliófilos. El prologo del libro, escrito muchos años después por el mismo autor, es una delicia, es algo para leer por si solo por la belleza. La explicación que él hace de su libro hace que este literotismo salga sobrando.




Perversógrafo: Sexo oral, anal, vaginal, por las orejas, por la nariz, violación, masturbación, esclavitud, sadismo, exhibicionismo, zoofilia, violencia, coprofagia, urofagia, lluvia dorada, beso negro, bondage, voyeurismo, tríos, orgías, muerte, flagelación, racismo, asesinato, anticlericalismo, lesbianismo, deep throat.


El inglés descrito en un castillo cerrado
André Pieyre de Mandiargues
Tusquets Editores
La Sonrisa Vertical SV 12
España, 1991
ISBN: 978-84-7223-312-6
128 pág.

martes, 18 de octubre de 2011

Historia de una prostituta vienesa de Josephine Mutzenbacher (Félix Salten)

¿Félix Salten ( Austria 1869-1945), el autor de "Bambi" escribió este libro? la mayor parte de la gente piensa que sí. ¿Qué lo llevó a escribir una novela pornográfica y pedófila? Creo que nunca lo sabremos. Posiblemente el hecho de que en 1905, un año antes de la primera edición del libro, Sigmund Freud diera a conocer sus teorías de la sexualidad infantil tenga algo que ver, quizás el libro fue una corroboración de  las teorías freudianas o quizás aprovechó la fama que le daría un libro con ideas a la moda freudiana.

"Historia de una prostituta vienesa" es una novela pornográfica, tiene forma de unas memorias de una prostituta de 50 años llamada Josephine Mutzenbacher, quien recuerda su juventud de alocadas escapadas sexuales. En realidad el nombre del libro tiene poco que ver con su contenido, ya que la narración es de los años infantiles y comprende de los 5 a los 12 años, edad previa a los 14 años cuando ella dice haberse hecho prostituta.

Aunque el autor siga siendo desconocido, desde un inicio fue atribuida a Félix Salten o a Arthur Schnitzler (Autor de "Relato soñado", libro en el cual se basa la película "Ojos bien cerrados") Aunque la atribución posterior ha confirmado que el estilo es de Salten.

Josephine adulta quiere que sus clientes sepan cómo las mujeres son empujadas a la prostitución por su temprano despertar sexual y no por las circunstancias sociales (Freudiano asunto) Josephine es la menor de cuatro hermanos de una pobre familia vienesa. A los 5 años es iniciada sexualmente por un huésped de la familia, quien la toca para excitarse. Unos años después, su hermano Franz se hace uno de sus amantes, junto con otros niños del barrio.

Para Pepita, el sexo es el más importante de sus juegos infantiles, y lo practica inocentemente y sin pudor alguno. Sabe que le está prohibido por sus mayores, pero no lo acepta así. Ella es curiosa y continuamente busca las mejores maneras de obtener placer; ya sea viéndolo de los adultos, participando en orgías o buscando amantes. El contenido de la obra está lleno de tabúes: Incesto, pedofilia, violación, homosexualidad, prostitución infantil, sexo oral...no por nada fue un éxito de ventas desde su primera edición.

Ellos estaban en el centro de la bodega, abrazándose y besándose. El había conseguido desabrocharle la blusa y jugaba con sus pechos, que eran grandes y firmes con color lechoso. A medida que el señor Horak los manipulaba, observé cómo los pezones se hacían más grandes y duros. Ella, mientras él la besaba, le palpaba el frente de los pantalones, hasta que le abrió la bragueta y metió la mano dentro.
Al acariciarle el miembro, ella empezó a temblar, excitándose ostensiblemente. Tenía una máquina tan desmesuradamente larga que la mano de ella se veía pequeña al recorrerlo de un extremo a otro. Yo estaba sorprendida de su tamaño y delgadez.
La respiración del señor Horak era tan fuerte que desde donde yo me encontraba, se podía oír perfectamente. Llevó a la señora Rhinelander hasta un barril, la hizo sentar y apoyar la espalda contra el muro.
Ella murmuraba:
-Ven rápido. ¡No puedo resistir más!
El la levantó las piernas con los brazos y en esta posición introdujo el largo palo. Penetró con fuerza hasta donde pudo y ella, con voz ronca susurró:
-¡Caray! ¡Me estás desplazando el estómago!
Era la primera vez que veía follar en esa postura, por ello no me perdía detalle. El le había puesto una mano entre los pechos. Ella no cesaba de besarle, gimiendo, jadeando y murmurando:
¡Oh! ¡No puedo resistir esto más… voy a morir!... Ahora, así… no te corras todavía… Me estoy corriendo… por Dios… me estoy corriendo otra vez… ¡Oh! ¡Dios!... Contente, no te corras… ¡te lo suplico!... 


A los trece años, Pepita queda huérfana de madre, su padre se da cuenta de su relación con uno de los maestros y aprovecha para hacerla su amante regular. Otro huésped les recomienda entonces hacerse prostituta y alcahuete.

El libro casi no contiene otra cosa que descripciones explícitas y escandalosas de Pepita con compañeros y compañeras de todo sexo, edad, profesión y condición social. La edad de la protagonista hace que la narración sea una serie de abusos sexuales (sin violencia), lo que te deja como lector con sentimientos encontrados, por un lado es un libro bien escrito pero por otro lado el tema...

Lo singular de esta obra erótica es que se trata de uno de los pocos ejemplos de narrativa erótica en idioma alemán (otro sería las "Memorias de una cantante alemana"), su importancia entonces viene a ser como la que Fanny Hill tendría en el idioma inglés.

Aunque claro, Fanny Hill se inicia en el mundo del sexo a los quince años, y en sus años de prostitución nos describe a menos de una decena de amantes, mientras que Josephine dice haber tenido mas de 33,000 en treinta años de prostitución.

Otra singularidad tiene que ver con el aspecto legal: en Alemania existía una lista de libros que no podían venderse en librerías públicas por ser obras pornográficas y por tanto dañinas a la juventud. Este libro tuvo el honor de haber pasado por esa lista, de haber sido defendida por sectores de la sociedad y por tener un reconocimiento legal desde entonces: "La pornografía y el arte no son mutuamente excluyentes"



Perversógrafo:  Incesto, pedofilia, violación, homosexualidad, prostitución infantil, sexo oral, anal, vaginal, pedofilia, pedofilia, pedofilia, pedofilia, pedofilia.


Una traducción bastante básica del libro se puede leer en este enlace:

Desafortunadamente sólo son los primeros 13 capítulos, los otros cinco capítulos están accesibles (restringido) en Google Books.....en Inglés.






Historia de una prostituta vienesa
Mutzenbacher, Josefine
Tusquets Editores
La Sonrisa Vertical SV 74
España, 1991
ISBN: 978-84-7223-380-5
240 pág.

martes, 4 de octubre de 2011

Cachondeos, escarceos y otros meneos de Camilo José Cela

Deveritas deveritas, así se llama el libro, y aunque sea uno de los menos conocidos del Nobel Gallego, tiene su nosequé que te mantiene entre la estupefacción y la risa abierta.

Ya los títulos de los cuentos nos dicen lo que se puede esperar de tan singular autor: "Los palpamientos irreversibles", "El coleccionista de polvos casuales",  "Epístola amorosa de una señorita tortillera", "Sobre la retribución del polvo conyugal",  "La diaconisa Petra se cepilla al judío Cebollada", "Arterioesclerosis del cipote", entre otros.


Si Cela no hubiera sido tan intencionalmente provocador, creo que sería un personaje para recordar y reír. En estos cuentecillos, hace gala de su conocimiento del idioma y lo dobla, y lo retuerce y lo forza hasta casi hacerlo ininteligible....y entonces viene la chanza y la risotada:

En mi pueblo había una puta que jodía por las casas, como lavaba la lavandera, cosía la costurera, planchaba la planchadora, ponía inyecciones la enfermera y administraba los santos óleos el señor cura párroco. Se llamaba Lupita, aunque algunos le decían Lourdes la del Juguetero, y tenía mucha clientela entre subnormales profundos, hipocondríacos, protésicos dentales con orquitis por picadura de acalefo, ¡que ya es afinar!, reverendos padres que optaron por colgar la sotana y darse con entusiasmo al tumulto y al cachondeo, reverendos padres que vistiéndose todavía por la cabeza no habían olvidado que el pecado de escándalo se perdona difícilmente, poetas líricos estípticos por el abuso de la carne de membrillo, tortilleras vergonzantes o alérgicas, jubilados, artríticos, reumáticos, prostáticos y demás suertes de especies sedentarias.

La mayor parte de la obra se desenvuelve como un diálogo entre un grupo de chismosos que desmadejan la historia, en general no se puede hablar de mucho erotismo pero sí de desfachatez y provocación al lector.

Nos metimos en un bar de por allí y nos pusimos a hablar. De repente, cuando finiquitó la última gamba (tampoco eran muchas), suspiró y me dijo: --Soy una incomprendida... ¡Estoy tan sola! --No, mujer; eso se quita jodiendo. ¿Quieres que probemos?--¡Por mí...!Ante aquella arrebatada confesión de amor y de pasión me la llevé a la cama; en la plaza de Oriente tengo un ático destartalado en el que no hay más que una cama, una cafetera, una botella de coñac mediada y una taza.--Entre dos que bien se quieren, con una taza basta.--¡Claro! ¿Tienes azúcar?--No; el azúcar es muy malo para la dentadura.--Claro. ¿Puedo chupar un traguito de coñac?--¡Mujer! Todo lo mío es tuyo.--¡Coño, qué generoso!--¿Qué te habías creído?Una vez vaciados los vasos seminales y cogido bastante frío en el lomo, le sonreí.--Oye, ¿por qué no te vistes y te vas? En la calle luce el clemente solecico de la primavera que es una bendición de Dios  y a lo mejor, con un poco de suerte, hasta te tropiezas con otro que te invita a más vermú y más gambas.--¡Anda, pues es verdad! -exclamó mientras se vestía precipitadamente, sostén incluido-. ¡Parto presto!
Es entendible que el libro sea tan poco conocido a pesar de ser tan "celiano", y es que para 1991 que sale de la imprenta, ya España estaba completamente destapada y sus chanzas y groserías no admiraban a nadie.

El librito tiene una parte muy interesante, y es que viene aderezado con un largo anexo; se trata de un "Vocabulario secreto", imagen de aquel diccionario secreto que nunca pudo terminar.

Así, no tenemos el mejor libro del mundo, pero si se tropiezan con él deberían adquirirlo; uno nunca sabe  cuándo va a necesitar una lectura breve y picante para una sala de espera aburrida.




Perversógrafo: Sexo vaginal, oral, lesbianismo, prostitución, todo sugerido.



Cachondeos, escarceos y otros meneos
Camilo José Cela
Ediciones Temas de Hoy
EEUU, 2002
ISBN: 0971995001
214 pags.

martes, 27 de septiembre de 2011

Distopías sexuales: Cuando la Ciencia-Ficción mató al erotismo Parte 2 de 2


Tradicionalmente la ciencia ficción ha sido un género menor dentro de la narrativa. En general, antes de la revolución sexual la ciencia ficción siempre fue bastante asexual.

En los primeros treinta años del pasado siglo surgen una serie de estados totalitarios que amenazan las libertades. En aquel entonces los totalitarismos a imagen del socialismo soviético eran vistos como una peligrosa posibilidad para el futuro. En esa misma época surge la ciencia ficción moderna, con su énfasis en la tecnología y la organización social. Es lógico que la ciencia ficción hiciera suyos los miedos que la sociedad sentía cercanos.

En las distopías sexuales del siglo 20 vemos un Estado que utiliza la libertad sexual para "matar" el deseo mediante su inmediata satisfacción.

Nosotros (1921) de Yevgeny Zamyatin
Esta novela nos narra una sociedad encerrada en una campana de cristal, donde todas las personas son números sin un nombre, en una colonia más parecida a una cárcel que a una sociedad. Fue escrita en 1921 en la Rusia revolucionada.
En el Estado Unico, todos están siendo vigilados para que sigan los designios del líder único y sean productivos. Para "los números" (no personas ni ciudadanos) no existe la privacidad, no existe la individualidad ni tienen nombres. D-503 tiene días sexuales con O-90, algo así como una novia que ha sido seleccionada por el Estado para él. El estado determinaba la cantidad óptima de sexo para mantener sedada la concupiscencia de cada uno de sus ciudadanos, por lo que podías estar seguro de tener todo el sexo frío que orgánicamente necesitaras, pero no una satisfacción erótica.
Al cabo de una hora O vendría a verme. Me embargaba un estado de excitación agradable y al mismo tiempo útil. En casa me dirigí inmediatamente a la administración de la vivienda, exhibí mi billete rosa y así me dieron la autorización para cerrar los cortinajes. Este derecho se nos concede únicamente los días sexuales. Habitamos siempre en nuestras casas transparentes que parecen tejidas de aire, eternamente circundadas de luz. Nada tenemos que ocultar el uno al otro y, además, esta forma de vivir facilita la labor fatigosa e importante del Protector.
Pues si así no fuese, ¡cuántas cosas podrían suceder! Precisamente las moradas extrañas e impenetrables de nuestros antepasados pueden haber sido la causa de que se originara aquella miserable «psicología de jaula»: «Mi casa es mi fortaleza». A las 22 horas corrí los cortinajes y en el mismo y preciso instante entró O en mi cuarto. Venía algo jadeante y me ofreció su boquita rosada y también su boleto rosa. Arranqué el talón... y luego... Únicamente en el último instante, a las 22.15, me separé de los labios rosados.

El sexo (que no "relaciones sexuales") es el único aspecto de la vida cotidiana que se tiene en relativa privacidad: una vez que se entrega el pase al guardia, se pueden cerrar las cortinas por 15 minutos....esa es toda la intimidad que se permite, no hay "abacho", no hay "becho" y no hay "apapacho".

Un día D-503 conoce a I-330, una mujer que no viste uniforme sino un bonito y "setsy" vestido; seduce, coquetea, bebe alcohol y fuma, además de que se comporta de una inapropiada manera erótica. Si la historia suena conocida es porque es la base del Orwelliano "1984".
- ¡Que extraño: aquí las gentes amaban así, «simplemente»..., se enardecían, se torturaban!... - Nuevamente clavó la mirada en el suelo -. ¡Qué despilfarro tan irrazonable y antieconómico de energías humanas!..., ¿verdad?
La historia no acaba bien; ellos terminan muertos o con el cerebro frito y sembrando el germen de la revuelta social que destruye el equilibrio de la ciudad. La libertad resulta ser peor que la cárcel donde vivían.


Un Mundo Feliz (1932) de Aldous Huxley
Ambientada en Londres en 2540, éste libro nos describe un mundo donde las personas son condicionadas por un Estado todopoderoso que controla artificialmente desde los nacimientos hasta los gustos y las modas. El mundo tiene castas y todos viven felices, sanos y desenfadados.

Todas estas cosas se han alcanzado tras eliminar la familia, la diversidad cultural, el arte, la ciencia, la literatura, la religión y la filosofía. En este estado, el sexo es un deber y una forma de relacionarse socialmente; todo sentimiento es ajeno en el sexo. El sentimiento en el sexo es visto como algo enfermo.
Entretanto, las letras llameantes habían desaparecido; siguieron diez segundos de oscuridad total; después, súbitamente, cegadoras e incomparablemente más reales de lo que hubiesen podido parecer de haber sido de carne y hueso,más reales que la misma realidad, aparecieron las imágenes estereoscópicas de un gigantesco negro y una hembra Beta-Más rubia y braquicéfala abrazados. El Salvaje se sobresaltó. ¡Aquella sensación en sus propios labios! Se llevó una mano a la boca; las cosquillas pararon; volvió a poner la mano izquierda en el puño metálico y volvió a sentirlas. Mientras tanto, el órgano de perfumes exhalaba almizcle puro. Agónica, una superpaloma arrullaba en la banda desonido: ¡Oh..., oooh...! Y, vibrando a sólo treinta y dos veces por segundo, una voz más grave que el bajo africano contestaba: ¡Ah..., aaah! ¡Oh, oooh! ¡Ah...,aaah!, los labios estereoscópicos se unieron nuevamente, y una vez más las zonas erógenas faciales de los seis mil espectadores del Alhambra se estremecieron con un placer galvánico casi intolerable. ¡Ohhh...!El argumento de la tira era sumamente sencillo. Pocos minutos después de los primeros Ooooh y Aaaah (tras el canto de un dúo y una escena de amor en la famosa piel de oso, cada uno de cuyos pelos -el Predestinador Ayudante tenía toda la razón- podía palparse separadamente), el negro sufría un accidente de helicóptero y caía de cabeza. ¡Pum! ¡Qué golpe en la frente! Un coro de ayes se levantó del público.El golpe hizo pedazos todo el condicionamiento del negro, quien sentía a partir de ese momento una pasión exclusiva y alocada por la Beta rubia.
El choque de la sociedad tradicional y la sociedad de consumo, es mostrada desde la óptica de un "salvaje", un hombre criado lejos de la ciudad  que choca con los ciudadanos condicionados por hipnopedia....la ausencia del amor es insoportable para el salvaje.

Como la familia ha sido abolida, la promiscuidad es rampante, es casi una obligación social porque "todos nos pertenecemos". Esta libertad sexual es la negación del erotismo, el sexo es divertido pero se trata más de un ejercicio de gimnasia copulatoria que excluye la fantasía, el riesgo o la violencia....no se diga el amor, que sería una aberración y una enfermedad.

La razón de ser del sexo vendría a ser la descarga de las tensiones, ansiedades e inquietudes que podrían convertirse eventualmente en fermento de inconformidad contra el sistema.....si no es suficiente, están las drogas. Las orgías no son tales, sino "servicios de solidaridad" y son un escape pseudoreligioso.

La historia termina mal, porque el mecenas del Salvaje, Bernard es expulsado de la sociedad hacia "Las islas" y John el salvaje se ahorca ante la imposibilidad de hacer que la bella Lenina se enamore de él. Es tan mala la sociedad como la libertad.


El mundo interior (1971) de Robert Silverberg
En el año 2381, las personas viven en enormes edificios de mil pisos denominados "Mónadas Urbanas" o Monurb. Cada monurb contiene cerca de un millón de habitantes divididos en "ciudades", cada ciudad tiene veinte pisos y alberga a una comunidad de extracto social similar.

¿Cómo amontonar a un millón de habitantes en un espacio reducido sin tener fricciones entre vecinos? Los vecinos comparten todo; en ésta sociedad machista donde la fertilidad es la máxima aspiración, todos son libres de fornicar cuando y donde quieran con cualquier persona.

Más que eso, la promiscuidad sexual viene a ser casi una obligación, los hombres salen en la noche a hacer las "rondas nocturnas", y visitan a las mujeres de sus vecinos, amigos o desconocidos; cualquier puerta está abierta y todas las piernas están disponibles, ya que es un exceso de descortesía no aceptar las proposiciones de cualquier ciudadano. El fin de la promiscuidad sexual es evitar las frustraciones y las tensiones en una sociedad amontonada.

En un pasaje, se muestra a un ciudadano de la mónada extasiado ante los celos que siente por su cuñado, muestran que es enfermizo tener celos en una sociedad donde todo se comparte.
Jasón se siente presa de una serie de visiones eróticas, y se ve hundido de nuevo en sus febriles fantasías de antes. Ve las extendidas piernas de Micaela agitándose bajo el bombeante cuerpo de Michael, ve su extática cara infantil mirando un punto indeterminado por sobre el hombro de su hermano. Los buenos ratos que debieron pasar juntos. Michael, el primero en tomarla. ¿A los nueve años, a los diez quizá? ¿Cuán jóvenes? Sus primeros e inexpertos intentos. Déjame que sea yo esta vez quien esté encima, Michael. Oh, de este modo parece distinto. ¿Crees que esto que hacemos está mal? No, tonta, ¿no hemos estado durmiendo juntos durante nueve meses enteros? Pon tu mano aquí. Sí. Me haces daño Michael. Oh. Oh, así es estupendo. Pero espera, unos segundos tan solo. Qué buenos ratos debieron pasar.

La necesidad de vivir en poco espacio hace que la intimidad desaparezca, ya no existen tabúes sobre la desnudez ni el sexo. El libro está centrado en personajes que, aún cumpliendo con la ley, dudan de las creencias y ante el miedo del terrible gobierno central que incinera a todo aquel que no se adapte, se amargan la vida. Tenemos una pareja que sienten celos y que aspiran a la monogamia, tenemos al exitoso e hipersexual hombre de 15 años (eras adulto a los 12) que se da cuenta que está encerrado en un mundo donde el sexo se usa para cortar las aspiraciones y que su futuro no lo lleva a ningún lado. Tenemos al joven que quiere conocer el mundo exterior, sólo para descubrir que la libertad es tan terrible como su cárcel.

¿Las orgías? ¿el sexo? no había, tomabas una mujer y te descargabas en ella, si se podía, le dabas placer, pero no había nada más, ni seducción ni emoción.

El matrimonio ya no implicaría propiedad sexual, sino que sería apenas una convivencia civil para criar a los hijos. La libertad absoluta es vista como algo imposible, al final, los humanos siempre somos presas de nuestras creencias.

Lo que al principio parece una sociedad idílica y feliz, armónica, sin guerras y suavemente erotizada, da paso a la visión de una gigantesca comuna hippie con sexo y drogas como control inicial; con terapias para los inadaptados y muerte para los que se vuelven locos.


La solución de los utopistas, de Platón a Huxley pasando por Fourier, consiste en extinguir el deseo y el sufrimiento que provoca mediante su inmediata satisfacción, pero no se trata de erotismo, se trata simplemente de usar el sexo como un mecanismo de control social.

Yo tengo la impresión que el erotismo ha florecido en aquellas sociedades que imponen prohibiciones a sus miembros, pero que al mismo tiempo no tienen castigos muy extremos o cuyas leyes de censura tienen manera de ser evadidas.



sábado, 24 de septiembre de 2011

Distopías sexuales: Cuando la Ciencia-Ficción mató al erotismo Parte 1 de 2

"Hay un encanto de lo prohibido que lo hace indeciblemente deseable"
Mark Twain

Hubo un tiempo en que la Ciencia-Ficción quiso matar de "indigestión sexual" a la sensualidad. Existen varias obras de ciencia ficción que tratan el tema de las distopías sexuales como remedio al erotismo desenfrenado. Dichas obras tienen en común que un estado controlador veía al erotismo como un peligro porque liberaba al individuo y lo elevaba, así que proponían el remedio de la promiscuidad y una sociedad hipersexualizada; se trataba de extinguir el deseo y el sufrimiento que provoca mediante su inmediata satisfacción.

Esto puede parecer un absurdo para las generaciones actuales que culpan a la represión (machismo, cultura judeocristiana, iglesia católica, conservadurismo o cualquier chivo expiatorio) de sus insatisfacciones (físicas, psicológicas, religiosas, sexuales, holísticas, laborales o las que sean)

El punto es, en mi opinión, que una buena dosis de prohibición es necesaria para la sensualidad (al menos para la artística) y que la permisividad ataca directamente al deseo y su satisfacción. Nunca va a ser tan atractivo el logro que se obtiene fácilmente como aquel que siempre estamos a punto de alcanzar.

Bueno, hasta aquí el sermón, abran su libro en la página 72:

Sexualidad en las Utopías

Las utopías sexuales existen desde antes que la ciencia ficción. En "La ciudad del Sol" (1623), Campanella propone la planeación central de la vida comunitaria, incluyendo la vida sexual del individuo. Toda persona sana debería reproducirse, pero aquellos que no fueran aptos para la reproducción, deberían tener la oportunidad de sedar su conscupiscencia a fin de ho cometer actos impuros o peligrosos para la sociedad.
Ninguna mujer puede entregarse a la procreación antes de cumplir 19 años de edad. Los varones deben haber cumplido veintiuno, o más si son de temperamento frío. Para que no incurran en actos contra la naturaleza, se permite a algunos la unión carnal antes de llegar a dicha edad, pero con una mujer estéril o grávida. Las Maestras matronas y los Maestros de edad más avanzada cuidan de permitir los placeres amorosos a quienes secretamente lo piden o manifiestan en las palestras públicas verse urgidos por mayores estímulos. Sin embargo, el permiso ha de estar autorizado por el Gran Magistrado de la procreación, que es el supremo Maestro de la Medicina y cuya autoridad no reconoce más limitación que la del triunviro Amor.
Campanella no aboga por la poligamia, sólo reconoce que una sociedad sin propiedad privada, ni privacía ni relaciones familiares duraderas era más fuerte y solidaria.

Charles Fourier en Le noveau monde amoreux, dos siglos mas tarde Fourier sí recomendaba abolir el matrimonio. La teoría de Fourier se basaba en controlar las pasiones de las personas mediante su inmediata satisfacción; él decía que si se satisfacían las pasiones (necesidades) el individuo podría realizarse en plenitud.

El individuo necesitaría variedad, por ello la monogamia es contraria a su teoría. Fourier era una especie de libertario en el plano sexual. El creía que las únicas actividades sexuales que podrían ser prohibidas eran aquellas que involucraran fuerza o dolor. El sadismo, el masoquismo, la sodomía, el lesbianismo, la homosexualidad, pederastia, zoofilia, fetichismo o incesto eran opciones aceptables ya que satisfacían una necesidad y permitían que la persona se realizara en plenitud.
La Pasión, la cual hemos aprendido a ver como “el mal”, es de hecho, virtualmente, el principio divino. Los seres humanos son estrellas microscópicas, y todas las pasiones y deseos (incluyendo los “fetiches” y las “perversiones”) son por naturaleza no solamente buenas, sino necesarias para la realización del destino de los humanos .....la vida del Falansterio es una continua orgía del sentimiento intenso, del pensamiento y de la actividad, una sociedad de amantes y salvajes entusiastas. Cuando la vida social de la Tierra es armonizada, nuestro planeta volverá a incorporarse al universo de Pasión y se experimentarán vastas transformaciones en la forma del cuerpo humano, en el tiempo atmosférico, en los animales y plantas, incluso en los océanos.

Antisexus (1926) de Andrei Platonov
Andrei Platonov, en 1926, escribe un ensayo llamado "Antisexus"; un divertimento satírico que nos revela un mundo dominado por la necesidad de ser más productivos. Platonov nos describe un mecanismo que inhibiría los deseos sexuales de las personas, haciendo que fueran mas productivos en sus trabajos; que no existiera la necesidad de unirse a una pareja o procrear hijos, con lo que la economía mejoraría de inmediato.

Nuestra empresa está diseñada para eliminar la violencia sexual de hombre y tener como naturaleza suprema la cultura de paz y un lugar tranquilo sin problemas, y una tasa prevista de desarrollo.   En esta época de crisis social y económica, cuando el matrimonio material es difícil, cuando casi la procreación es imposible.... los hombres, estamos llamados a resolver el problema mundial de las relaciones sexuales y el alma humana. En general, nuestra empresa ha hecho mas noble el mecanismo sexual y ha dado al mundo una nueva moral de conducta. Hemos eliminado el elemento de sexo en las relaciones humanas para dar paso a la amistad psíquica pura. Sin embargo, dado el alto valor del placer en estos tiempos, debemos mantener un adecuado seguro entre los sexos; el diseño de nuestra máquina que permite que alcance por lo menos un triple de gozo contra la más bella de las mujeres, se ha probado su uso a largo plazo en prisioneros recién liberados después de 10 años de aislamiento estricto.... Además, el controlador le da un encanto especial de cualquier dureción - desde unos segundos hasta varios días, si disponen de tiempo los consumidores queridos. Un programa especial permite controlar el disco en unidades de volumen de consumo de semen y así lograr un grado óptimo de equilibrio emocional, es decir, evitar el agotamiento excesivo del cuerpo y bajar la calidad de vida. Nuestro lema es - el destino emocional y fisiológico de nuestros clientes que desahogan su impulso sexual, debe estar en sus manos, a través de los organismos reguladores pertinentes. 
Platonov nunca llega a explicar si se trata de un mecanismo que inhibe el deseo o si simplemente es una "máquina de follar", pero ya propone un subsidio del estado para controlar la libido de un pueblo en aras de la mejora social y económica.

En estas utopías, se trataba de darle a cada quien lo que necesitara sexualmente para que viviera feliz. Hay otro tipo de distopías ya en el plano de la ciencia ficción, en el siguiente post pretendo poner tres ejemplos interesantes.


Concluyo enseguida