domingo, 4 de septiembre de 2011

Ligeros libertinajes sabáticos de Mercedes Abad

Aquí tenemos un libro sobre relaciones sexuales "fuera del camino normal". Con ello no me refiero a que es un libro de perversiones inconcebibles, sino que la autora tiene un modo particular de entender lo erótico.

Libro ganador del VIII Premio La Sonrisa Vertical (1986), "Ligeros libertinajes sabáticos" contiene una colección de diez cuentos breves que hablan en mayor o menor grado de las eyaculaciones, las relaciones sexuales anómalas y una curiosa fijación de la autora por relacionar el sexo y la comida (Y me refiero a tener relaciones sexuales con la comida)

Las historias son intrincadas y algunas veces parabólicas; me recuerda un poco la escritura de Anais Nin (Pajaritos, Delta de Venus), pero los cuentos de Mercedes Abad son mas cortos y con el final mas a la vista que aquellos.

En "Malos tiempos para el absurdo o Las delicias de Onán", la autora nos explica en voz del narrador eso que siempre nos hemos preguntado ¿Porqué es tan peligroso fornicar al pastel(torta, tarta) en año nuevo frente a tu amante? ¿La champaña se disfruta mas cuando está abierta o cerrada? Eros, Tanatos y comida.

"Una mujer sorprendente" nos retrata una mujer sibarita en todos los sentidos: Ella ofrece manjares exquisitos a sus amantes; sus amantes son siempre personas especiales de algún modo, como si en la cama ella también fuera "gourmet". El día que decide contratarle un ayudante a su cocinero gay, aquello se convierte en una historia de celos, intrigas, sabotajes y muerte. Eros, Tanatos y comida.

En "Pascualino y los globos" tenemos uno de los cuentos más extraños del libro; Pascualino nos cuenta su historia de éxitos sabiendo que es un farsante, su vida pasa ente sus ojos mientras está bajo una inmensa mujer haciendo un cunilinguo mortal. Un suicidio interesante. Eros y Tanatos.

"Pincho moruno" es un divertido cuento de una corredora e de bienes raíces que descubre que la mejor manera de comer higos es tomarlos directamente de un pene como en una brocheta.

"Ligeros libertinajes sabáticos" nos describe los  pormenores de unas fiestas muy especiales y masturbatorias que organizan los miembros de la alta sociedad. Es más un relato de "sexo a lo loco" que un cuento.


El señor Robertson sufría enormemente porque su esposa era lesbiana y amaba a la señora Smith. La señora Smith también sufría porque se sentía culpable.
Al señor Robertson lo único que le gustaba realmente era exhibir su miembro y jugar con él al billar.
Nadie se asombraba al contemplar el desmesurado miembro del señor Robertson. La única persona que parecía preocupada al ver la polla desnuda del señor Robertson era el señor Adams. El señor Adams se acercaba al señor Robertson, se sacaba su propio miembro de los pantalones, lo comparaba con el del señor Robertson y se echaba a llorar desconsoladamente.
La señora Adams nunca estaba allí para calmarlo.Todo el mundo sabía donde estaba la señora Adams.
Cuando decidían ir en su busca, daban unas cuantas vueltas infructuosas por la casa. El señor Adams lloraba cada vez más fuerte.
Todos sabían que sólo la señora Adams podía consolarlo.
Cuando hallaban a la señora Adams en el jardín, la viuda Peterson descubría que había perdido a su canario.
Todos miraban hacia el escote de la viuda Peterson. El espacio que separaba los dos senos prominentes de la viuda Peterson ostentaba un doloroso vacío.
Entonces todos los invitados oían un trino procedente del interior de la señora Adams y diez pares de ojos clavaban sus miradas en la señora Adams.
La señora Adams se sacaba un canario del interior de su vulva, lo entregaba a su propietaria y corría arrepentida a consolar al señor Adams. El señor Adams aceptaba sus mimos. El señor Adams olvidaba la polla del señor Robertson.
El señor Robertson olvidaba el tamaño de la suya, corría un tupido velo sobre la homosexualidad de su esposa, la abrazaba ardientemente y se despedía del resto de los invitados y del señor y la señora Johnson.
Todos empezaban a olvidarlo absolutamente todo, y el señor y la señora Johnson recibían orgullosos los agradecidos comentarios de sus invitados acerca de lo deliciosa que había sido la fiesta.


Tenemos a Sherlock Holmes y a Watson, uno como un impoluto estoico y otro como un enamorado platónico (Dos socios inolvidables o El erotismo de la lógica). Deseo y decepción.

A continuación viene una serie de tres cuentos algo escalofriantes: En "Crucifixión del círculo" tenemos nuevamente el amor y la muerte cuando un hombre cuenta los días que puede vivir sin su amada. En "Juego de niños" todo es aún mas siniestro con un ladrón sorprendido. Un extrañísimo hombre nos cuenta sus pesadillas en "Canapé frío"; Un hombre a quien se le aparece un demonio mujer en sueños, que le pasa su calor corporal, lo llaga y lo calcina...un hombre que tiene una "amante fría".

El colofón del libro se llama "Ese autismo tuyo tan peligroso" y es un cuento sobre las masturbaciones vegetarianas de la autora al escribir los relatos, y las curiosas miradas de las vendedoras del mercado.

Ironía, sentido del humor, inteligencia y sensualidad......un libro muy disfrutable.




Perversógrafo: Masturbación con pasteles, con botellas, con frutas y verduras, virginidad, deseo, comida, infidelidad, lesbianismo, homosexualidad, exhibicionismo, desnudez, necrofilia , sueños húmedos......sexo vaginal ocasional, pero no "normal".





Ligeros libertinajes sabáticos
Mercedes Abad
Tusquets Editores
La Sonrisa Vertical SV 47
Marzo 1986
ISBN: 978-84-7223-350-8
144 pág.

viernes, 2 de septiembre de 2011

El cuento de la abuela, la caperucita roja original

Todos conocemos el cuento de la caperucita roja, esa niñita de buen corazón que visitaba a su abuela enferma y que fue engañada por el malvado lobo y después rescatada por el valiente cazador que despanzurra al cánido travesti.

Mamadas..... el cuento original es más siniestro, y si no abiertamente pedófilo, al menos PG-13. El lobo representa a una mente masculina adulta que busca satisfacer sus necesidades. La historia que circulaba en Francia en el medioevo decía algo así:


El Cuento de la abuela


“Había una mujer que acababa de cocer pan. Le dijo a su hija: 
- Ve a llevarle esta hogaza calentita y esta botella de leche a tu abuelita. 
Y la niña partió. En la encrucijada se topó con un bzou, (un demonio), que le dijo:
- ¿Adónde vas?. 
- Le llevo esta hogaza calentita y esta botella de leche a mi abuelita. 
- ¿Qué camino tomarás? – le preguntó el bzou- ¿el de las agujas o el de los alfileres?
- El camino de las agujas, le dijo la niña. 
- Vale, entonces yo tomaré el de los alfileres. 
La pequeña niña se distrajo recogiendo agujas. Mientras tanto, el bzou  llegó a la casa de la abuela, la mató y puso un poco de su carne en la despensa y una botella de su sangre en el estante. La niña llegó y llamó a la puerta.
- Empuja- dijo el bzou- está cerrada con paja mojada. 
- Buenos días, abuelita. Te traigo una hogaza calentita y una botella de leche.
- Ponlo en la despensa, mi niña. Coge la carne que está allí, y bebe de la botella de vino que hay sobre el estante.
Mientras ella comía, un pequeño gato decía: 
¡Que puerca! Se come la carne de su abuela y se bebe su sangre.
- Desvístete, mi niña- dijo el hombre lobo- y métete en la cama junto a mí.
- ¿Dónde dejo el delantal?
-Tíralo al fuego, mi niña, ya no te va a hacer ninguna falta.
Y cada vez que le preguntaba dónde dejaba todas sus otras prendas, el corpiño, el vestido, las enaguas, las largas medias, el bzou respondía:
-Tíralas al fuego, mi niña, no las necesitarás nunca más.
Cuando se acostó desnuda bajo la sábana, la niña dijo:
- Ay, abuelita, ¡qué peluda eres!
- Así no paso frío, mi niña.
- Ay, abuelita, ¡qué uñas tan largas tienes!
- Así me rasco mejor, mi niña.
- Ay, abuelita, ¡qué hombros tan anchos tienes!
- Así puedo cargar la leña para el fuego, mi niña.
- Ay, abuelita, ¡qué orejas tan grandes tienes!
- Así te oigo mejor, mi niña. 
- Ay, abuelita, ¡qué agujeros de la nariz tan grandes tienes!
- Así aspiro mejor el aroma de mi tabaco, mi niña.
- Ay, abuelita, ¡qué boca tan grande tienes!
- Es para comerte mejor, mi niña. 
(En una tradición, aquí termina el cuento cuando se la comen.......sin moraleja)

- ¡Oh abuelita, me he puesto mala¡ Déjame salir.
- Mejor háztelo en la cama, mi niña.
- Ay, no, abuelita, quiero ir fuera.
- De acuerdo, pero no tardes mucho.
El bzou le ató un cordón de lana al pie y la dejó salir. Cuando la niña estuvo fuera, ató el cordón a un ciruelo que había en el jardín. El bzou se impacientó y dijo:
- ¿Estás haciendo mucho? ¿Estás cagando?. 
Cuando vio que no le respondía nadie, salió de la cama de un salto y vio que la niña había escapado. La siguió pero llegó a su casa justo cuando ella cerraba la puerta tras de sí, poniéndose a salvo.


La niña sale de su casa con pan y leche (merienda infantil); pasa por el bosque de "las agujas o los alfileres", (símbolos de la iniciación a la edad adulta), y llega con un demonio que le ofrece vino y carne (como en la eucaristía) y la mete desnuda a su cama; ella descubre poco a poco el cuerpo de quien está en la cama....no es difícil ver que hay un cuento sobre la madurez sexual de las niñas.

No es el único cuento infantil que tiene origen en cuentos crueles y "sexosos"; en su versión original "la Bella Durmiente" era violada por un rey;  "Rapunzel" dejaba subir al príncipe para tener relaciones sexuales y "Cenicienta" mandaba decapitar a sus hermanas.

Bueno, más amablemente les dejo la versión de caperuza que más me gusta, no es tan cruel ni tan pedófila, pero es más divertida:




martes, 30 de agosto de 2011

El Ananga Ranga de Kalyana Malla

El Ananga-Ranga es un tratado hindú sobre sexualidad. A diferencia del mejor conocido Kamasutra, éste no es un manual de civilidad o buenas costumbres en la cama, sino un libro dirigido a las parejas casadas para ayudarles a conservar la armonía sexual.

Escrito en el siglo 15 o 16, el Ananga-Ranga o "Barco en el mar del amor" es un tratado moderno con consejos para prevenir la separacion de las parejas casadas o para mostrarles como vivir felizmente sus vidas juntos. Se trata de prevenir el adulterio a través de la satisfacción sexual mutua. El autor advierte que la monotonía y la falta de variedad son peligrosas y que su libro muestra cómo variar el disfrute de los cuerpos.

Variando las prácticas, un hombre puede vivir como si tuviera 32 mujeres distintas (sin tener que darles de tragar y aguantarlas, agrega mi imaginario "yo misógino") El libro está sin duda basado en los manuales antiguos, pero su novedad además del objetivo de la escritura, es el énfasis que pone en la etica, la espiritualidad y el conocimiento divino.

Fue traducido al inglés en el año 1885, editado por Sir Richard Francis Burton como parte de sus traducciones de antiguos manuscritos. El tratado da una importancia alta al juego previo y a la seducción, para que la pareja no se canse uno del otro.

El libro consta de 10 capítulos; en cierta forma es similar a otros tratados sexuales, pero con un objetivo distinto.

CAPITULO 1.- Acerca de las cuatro clases de mujeres y el placer. Las mujeres se clasifican por su temperamento y el tamaño de sus genitales.

CAPITULO 2.- Las zonas sensibles de la mujer

CAPITULO 3 .- Las diferentes clases de hombres y mujeres, consejos para cada tipo de pareja.

CAPITULO 4 .- Cualidades, características y temperamentos de las mujeres

CAPITULO 5.- Características de las mujeres según las diferentes regiones (de la India)

CAPITULO 6.- Trabajos externos: acelerar el orgasmo, retrasar la eyaculación, aumentar el pene, el deseo sexual, disminuir el yoni, belleza, embarazo, aborto, parto, anticoncepción.

CAPITULO 7 .- Atracción, seducción, amor, amistad.

CAPITULO 8 .- Sobre la mujer, el hombre, la familia, el adulterio.
CAPITULO 9 .- Placeres externos que preceden al placer interno: abrazos, besos, rasguños, mordiscos, cabello, golpes, nalgadas, etc

CAPITULO 10 .- Los goces internos posturas y vida en pareja

El libro pone mucho énfasis en el manejo que se debe de hacer de la diferencia entre hombre y mujeres en los tiempos de la excitación sexual. El manual fue escrito por el poeta para  instruir en los secretos amorosos a una chica de la casta de los poderosos


Posición de la rueda del kama: ideal para las parejas voluptuosas.  El hombre se sienta entre las piernas de la mujer y luego extiende totalmente los brazos para rodearla por el cuerpo.  Así da comienzo el coito.Ella busca montar sus muslos sobre los masculinos y, a la vez, sujeta los hombros de su hombre, pero echando la cabeza hacia atrás, ya que cuenta con mejor apoyo.La "rueda del kama" tiene la imagen de una mesa: los elementos físicos componen la pareja, en la que ésta va a cocinar, servir y degustar el mejor banquete.Cuando se realiza por primera vez, provoca enseguida el orgasmo, pero con la práctica se podrá disfrutar de esta posición a plenitud.Mirándose a la caraDe frente y con los ojos bien abiertos, para poder contemplar la excitación del otro.  Algo que se debe premiar con unos besos apasionados.


En el libro se detalla que antes de la penetración, es indispensable la excitación previa. Se nos advierte que la monotonía sexual arriesga a la pareja a evadir al marido en busca de otras aventuras o a la mujer por otras pasiones, de ahí obtiene importancia hacer del sexo un arte. La monotonía genera saciedad, y ésta la desolación del coito.

Obviamente también tenemos una parte de posturas sexuales; mucho menos acrobáticas que en el Kamasutra, pero con la peculiaridad que las posturas son más satisfactorias en la práctica. Por supuesto, no podemos olvidar que no se trata de un libro de literatura, sino en un antiguo manual sexual, por lo que la mayor parte del texto serán largas clasificaciones sin vigencia actual, pero en sí el libro es muy disfrutable.









Ananga Ranga
Kalyana Malla
Editorial: JORGE A MESTAS
España, 2002
ISBN: 8495994437
pág: 140

sábado, 27 de agosto de 2011

El Decamerón de Giovanni Boccacio

En plena Edad Media hubo una compleja obra literaria que introdujo la literatura erótica en el lector que no había leido nada igual en los últimos mil años. Aunque hubo algunos ensayos eróticos medievales anteriores, ninguno fue de amplia difusión ni inspiración a otros.

Escrito en 1351, "el Decamerón" está ambientado durante la epidemia de peste negra que azotó Florencia en 1348. La historia habla de siete mujeres y tres hombres jóvenes que se refugian en una villa en las afueras de Florencia. Para pasar el tiempo, cuentan historias que giran alrededor de el amor, la astucia y la fortuna.

El estilo es de historias es de Mise en Abyme o relatos dentro de otros, estilo que aparentemente copia de Las mil y una noches. No es aventurado decir que Boccacio conoció los clásicos persas.

Cada uno de los diez personajes sugerirá un tema para un día, y cada quien contará una historia, así hasta juntar las cien historias en diez días (decamerón = diez días)

Los temas, curiosidad en el medioevo, rara vez son religiosos, rara vez tratan de reyes, están ambientados en la mentalidad clasemediera y el hombre normal. Parece ser que el libro está dirigido al público femenino, o al menos así se deduce de las varias menciones.

Lo interesante para nosotros, es que gran parte de los cuentos (dos terceras partes) hablan del amor erótico desde el punto de vista del placer sexual. asi, aunque constreñido por el pecado y la moral, el punto de visrta del placer sexual es uno muy positivo para lo que uno esperaría de una novela de esa antigüedad.


-Rústico, ¿qué es esa cosa que te veo que así se te sale hacia afuera y yo no la tengo?
-Oh, hija mía -dijo Rústico-, es el diablo de que te he hablado; ya ves, me causa grandísima molestia, tanto que apenas puedo soportarlo.
Entonces dijo la joven:
-Oh, alabado sea Dios, que veo que estoy mejor que tú, que no tengo yo ese diablo.
Dijo Rústico:
-Dices bien, pero tienes otra cosa que yo no tengo, y la tienes en lugar de esto.
Dijo Alibech:
-¿El qué?
Rústico le dijo:
-Tienes el infierno, y te digo que creo que Dios te haya mandado aquí para la salvación de mi alma, porque si ese diablo me va a dar este tormento, si tú quieres tener de mí tanta piedad y sufrir que lo meta en el infierno, me darás a mí grandísimo consuelo y darás a Dios gran placer y servicio, si para ello has venido a estos lugares, como dices.
La joven, de buena fe, repuso:
-Oh, padre mío, puesto que yo tengo el infierno, sea como queréis.
Dijo entonces Rústico:
-Hija mía, bendita seas. Vamos y metámoslo, que luego me deje estar tranquilo.
Y dicho esto, llevada la joven encima de una de sus yacijas, le enseñó cómo debía ponerse para poder encarcelar a aquel maldito de Dios. La joven, que nunca había puesto en el infierno a ningún diablo, la primera vez sintió un poco de dolor, por lo que dijo a Rústico:
-Por cierto, padre mío, mala cosa debe ser este diablo, y verdaderamente enemigo de Dios, que aun en el infierno, y no en otra parte, duele cuando se mete dentro.
Dijo Rústico:
-Hija, no sucederá siempre así.
Y para hacer que aquello no sucediese, seis veces antes de que se moviesen de la yacija lo metieron allí, tanto que por aquella vez le arrancaron tan bien la soberbia de la cabeza que de buena gana se quedó tranquilo. Pero volviéndole luego muchas veces en el tiempo que siguió, y disponiéndose la joven siempre obediente a quitársela, sucedió que el juego comenzó a gustarle.


Las historias de basan en fuentes antiguas, facecias y leyendas europeas, pero la concepción profana del hombre y el tratamiento del cuerpo como algo alegre y positivo nos llevan a ver que la literatura en Florencia se adelantó cien años al renacimiento.

Los personajes de Boccaccio son seres comunes, defectuosos y desprovistos de cualquier valor noble, caballeresco o cortés, propio de una sociedad feudal. Destacan los ladrones, embusteros y adúlteros, y se enaltece su astucia, que les permite salir airosos de las situaciones descritas, a diferencia de la antigua concepción medieval, donde el protagonista o héroe de la historia poseía facultades inherentes a su ser, como la belleza o la fuerza, y asociadas siempre a la nobleza y la divinidad. Finalmente hay un leve  sentido anticlerical en las historias


Tenemos maridos cornudos, tenemos mocetones violados por un convento de monjas, tenemos embusteros que se hacen pasar por otras personas para meterse en cama con cónyuges ajenos, inocentes muchachitas a las que le sacan el diablo por ciertos métodos poco ortodoxos, autocornudos y algún sodomita.

La idea medieval de la mujer como fuente inagotable de libido, proclive a caer en las tentaciones de la carne es algo bastante de moda aún.

Otro punto interesante es la audiencia hacia la cual va dirigida: no está escrita en latín sino en florentino. El autor hace explícito su deseo de que sean las damas quienes lean el libro.

Antes de la invención de la imprenta, el Decamerón ya estaba traducido al latín, al catalán y al francés. Hay un par de traducciones al castellano fragmentarias o incompletas. También es un libro que desde un inicio ha sido profusamente ilustrado.

A pesar de la bien cuidada prosa, el estilo es muy simple, los personajes son creíbles y las moralejas se dejan de lado para resaltar el lado irónico o cómico. La obra maestra de Boccaccio fue inspiración para obras como El Heptamerón de Margarita de Navarra, las Cent Nouvelles Nouvelles, Los cuentos droláticos de Honoré de Balzac e incluso Los cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer.

En Españas, después de que Voldemort muere, las ediciones del Decamerón se reproducen en castellano, muchas veces con poca calidad. Este es un libro muy fácil de conseguir en las librerías de viejo.




Perversógrafo: Sexo vaginal, adulterio, voyeurismo, sodomía, masturbación, violación anticlericalismo.





El Decamerón
Giovanni Boccaccio
Grupo Editorial Tomo
2006, México
EAN: 9789707753723
ISBN: 9789707753723
622 págs.

martes, 23 de agosto de 2011

La sonrisa vertical, "los libritos de portada rosa"

Hace mucho lei un relato llamado "El Hombre Que Fue a la Luna... Dos Veces" (Howard Rodman, 1967) sobre un niño en una granja que decía haber ido a la luna en un globo, ante la incredulidad del pueblo a quienes se les hacía maravillosa tal proeza, y dudaban de cómo sería aquello. 80 años después el anciano dice haber ido nuevamente a la luna, ante la risa de todos "Ya nadie va a la luna, no hay nada que ver allí".

Bueno, en la España de 1975 muere Francisco Franco después de treintaitantos años en el poder. Para aquel entonces, los organismos censores ya no funcionan eficientemente, por lo que se comenzaba a gestar una nueva etapa en la historia de España. Con la muerte del generalísimo, la etapa liberal que ya comenzaba a gestarse de hecho, se hace patente en la ley. Así entre 1975 y 1980 llega "la transición" a España. Y ya.....dejamos a Franco (En adelante llamado Voldemort o "el que no debe ser nombrado") de lado antes de que las hordas de pendejos entren a incendiar mi blog por nombrar a "quien tú sabes".

En 1977, el director de cine Luis G Berlanga, en conjunto con Beatriz de Moura, editora de Tusquets, se unen en uno de los mejores proyectos eróticos de la modernidad: fundan la colección "La sonrisa vertical". En ese entonces ya existían las colecciones de erótica de las editoriales, pero el erotismo en la literatura era tan nueva para la gente que éstos proyectos tardarían en tomar la dimensión que tuvieron con el tiempo. La mayoría de las colecciones eróticas de aquellos días ya no sobreviven en nuestros días.

Expresión chilena para describir lo femenino, originada en el habla popular en la Francia del siglo XVIII. "La sonrisa vertical" hace alusión a la vulva de la mujer, que asemeja una sonrisa invertida.

"Queremos dar aire qué respirar, porque el deseo es salud, y sobre todo queremos recuperar el culto a la erección, al hedonismo, a las fértiles cosechas que una buena y gozosa literatura puede ofrecernos. Y, a través de nuestros libros, a través de nuestra y vuestra sonrisa vertical, constatar que el escribir sobre lo biológicamente apetecible es algo inmanente a todos los tiempos, a todas las geografías, a todos los hombres".
Luis García Berlanga

En el año de 1979, depués de varios números de la colección, se les ocurre celebrar un certamen anual llamado "Premio la Sonrisa Vertical" que tenía como bases que los manuscritos fueran:

1.- Obras libres inéditas de 100 a 200 hojas, en cualquier idioma del Estado español (Así decía la convocatoria...hordas de pendejos: absténganse de incendiar).
2.- Que fueran eróticas
4.- Bajo seudónimo, pero el autor se comprometiera a revelar su identidad (mamones)
6 y 8 .- El premio era una estatuilla pedorra y una lana (el verdadero premio era salir editado).

Fueron miembros del jurado: Juan Marsé, Ricardo Muñoz Suay, Jaime Gil de Biedma, Beatriz de Moura, Juan García Hortelano, Camilo José Cela, Fernando Fernán-Gómez, Jorge Edwards, Charo López,  Almudena Grandes, Terenci Moix y Rafael Conte.

En un principio, la idea era que todo ciudadano español sacara de sus gavetas los libros eróticos que se habían escrito durante la represión Voldemort-ista....pero dichos libros no existían; es más, aparentemente tras 40 años de higiene sexual, los escritores no tenían NPI de lo que era la literatura erótica; los primeros años del premio se batalló un poco ante el escaso número se trabajos de calidad aceptable o apenas eróticos, pero poco a poco comenzó a normalizarse esa situación.

En los años 1983, 1994 y 2002 el premio fue declarado desierto, y finalmente en 2004, después de ser declarado desierto, se decidió "suspender temporalmente" el premio. ¿Qué había sucedido?

"La  expresión literaria del erotismo ha ido gradualmente asimilándose a  la narrativa general y se ha integrado, de un modo natural, en  colecciones literarias no acotadas específicamente al género erótico.
La mayoría de las obras premiadas en 'La Sonrisa Vertical' han  recibido, salvo en contadas ocasiones, escasa atención por parte de  la crítica, atención que actualmente ésta les dedicaría de haber sido  publicadas en colecciones no especializadas".

Es decir, como en el cuento del niño que fue a la luna; en un principio el problema del premio fué que la novedad era tal que nadie sabía de qué se trataba; mientras que al final el problema fue que el concepto del erotismo en la narrativa estaba integrado a toda la literatura y el premio ni llamaba la atención ni era importante ya.


A pesar de que el premio haya sido suspendido, la colección se mantiene vigente; a la fecha cuenta con más de 140 libros, algunos de ellos imposibles de conseguir ya (hasta la nueva impresión, si la hay). Las portadas rosas siguen llamando la atención, siguen vendiéndose y siguen editándose nuevos títulos y reimpresiones.


1 La insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona de Camilo José Cela
2 Memorias de una cantante alemana de Wilhelmine Schröeder-Devrient
3 La imagen de Jean de Berg
4 Gamiani de Alfred de Musset
5 Grushenka de VV. AA.
6 A los pies de Omphalos de Henry Raynal
7 Las tres hijas de su madre de Pierre Louys
8 Mi vida secreta I de Anónimo
9 Mi vida secreta II de Anónimo
10 Historia del ojo de Georges Bataille
11 Diálogos de cortesanas y Manual de Urbanidad para jovencitas de Pierre Louys
12 El inglés discreto en un castillo cerrado de André Pieyre de Mandiargues
13 La educación sentimental de la señorita Sonia de Susana Constante Lamy (Premio 1979)
14 Diario de burdel de Josep Lluis Segui (Finalista 1978)
15 Señorita tacones altos de Anónimo
16 Irene de Albert de Routsie
17 Venus en India de Charles Devereaux
18 La pequeña María de Sylvain Saulnier
19 Mi madre de Georges Bataille
20 Los amores prohibidos de Leopoldo Azancot
21 Diez manzanitas tiene el manzano de Ofelia Dracs (Premio 1980)
22 Mater Amantissima de José Jara (Finalista 1979)
23 Cruel Zelanda de Anónimo
24 Amor burgués de Vicente Muñoz Puelles (Finalista 1982)
25 Madame Edwarda y El muerto de Georges Bataille
26 Anacaona de Vicente Muñoz Puelles (Premio 1981)
27 Mi vida y mis amores I de Frank Harris
28 Bestia rosa de Francisco Umbral
29 Fritzcollage de Pedro Sampere (Premio 1982)
30 Nueve semanas y media de Elizabeth McNeil
31 Amor y Tarot de Esteban López
32 Ella o el sueño de nadie de Mauricio Wacquez
33 Beacul de S.G. Seud Clozen
34 El hombre sentado en el pasillo de Marguerite Duras
35 Historia de O de Pauline Réage
36 Duende nocturno de Arnaud Delacomte
37 Tres días, tres noches de Pablo Casado Martín (Premio 1984)
38 Opus Pistorum de Henry Miller
39 Cuentos inenarrables de Aldo Coca
40 El mal de muerte de Marguerite Duras
41 El último goliardo de Antonio Gómez Rufo
42 Emmanuelle de Emmanuell Arsan
43 Las cartas de Saguia-El-Hamra de Vicent García Cervera (Premio 1985)
44 El azul del cielo de Georges Bataille
45 El matarife de Rafael Arjona
46 Sor Monika de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann
47 Ligeros libertinajes sabáticos de Mercedes Abad (Premio 1986)
48 La nina russa de Anna Arumí i Bracons (Finalista 1986)
49 El Pecador Impecable de Manuel Hidalgo
50 Diario de un gran amador de Alberto Lattuada
51 Retorno a Roissy de Pauline Réage
52 Ceremonia de mujeres de Jeanne de Berg
53 El bajel de las vaginas voraginosas de Josep Bras (Premio 1987)
54 Siete contra Georgia de Eduardo Mendicutti (Finalista 1987)
55 El hábito del amor de Anne Cumming
56 Memorias de Dolly Morton de Anónimo
57 La esposa del Dr. Thorne de Denzil Romero (Premio 1988)
58 Elogio de la madrastra de Mario Vargas Llosa
59 La filosofía en el tocador de Marqués de Sade
60 El coño de Irene; El instante y Las aventuras de Don Juan Lapolla Tiesa de Louis Aragón
61 Las edades de Lulú de Almudena Grandes (Premio 1989)
62 Las amistades peligrosas de Pierre Choderlos de Laclos
63 Amatista de Alicia Steimberg (Finalista 1979)
64 La novela de la lujuria de Anónimo
65 Mademoiselle de Mustelle y sus amigas de Pierre Mac Orlan
66 Pubis de vello rojo de José Luis Muñoz (Premio 1990)
67 La caza del zorro de José María Álvarez
68 Las comedias eróticas de Marco Vassi
69 El vizconde Pajillero de los Cojones Blandos de Benjamin Péret
70 Memorias de un librero pornógrafo de Armand Coppens
71 Alevosías de Ana Rossetti (Premio 1991)
72 La última noche que pasé contigo de Mayra Montero (Finalista 1991)
73 Historia de R de Gaia Servadio
74 Josefine Mutzenbacher: Historia de una prostituta vienesa de Felix Salten
75 Las 120 jornadas de Sodoma de Marqués de Sade
76 Confesión sexual de anónimo ruso de Anónimo
77 La alfombrilla de los goces y los rezos de Li Yu
78 La esclava instruida de José María Álvarez (Premio 1992)
79 Yo necesito amor de Klaus Kinski
80 En busca del amor de Anne Cumming
81 Entre todas las mujeres de Isabel Franc
82 Tribulaciones eróticas e iniciación carnal de Salomón, el Magnífico de Leopoldo Azancot
83 Memorias de una princesa rusa de Anónimo
84 El hombre de sus sueños de Dante Bertini (Premio 1993)
85 La amante fea de Josep Lluis Segui (Finalista 1993)
86 La venus de las pieles de Leopold von Sacher-Masoch
87 Las noches salvajes de Cyril Collard
88 Justine o los infortunios de la virtud de Marqués de Sade
89 Preludio carnal de Robert Sermaise
90 Salvajes mimosas de Dante Bertini
91 Tu nombre escrito en el agua de Irene González Frei (Premio 1995)
92 Me gustan sus cuernos de Antonio Elio Brailovsky (Finalista 1995)
93 El Eros de Alberto Bevilacqua
94 El necrófilo de Gabrielle Wittkop
95 La solución salina de Marco Vassi
96 Silencio de Blanca de José Carlos Somoza (Premio 1996)
97 Cuerpos entretejidos de Antonio Altarriba (Finalista 1996)
98 Querido Shera-Zaide de El Djanina
99 El ama: memorias de una dominadora de Annick Foucault
100 La curvatura del empeine de Vicente Muñoz Puelles
101 Desnudarse es lo que ella no quería de Adolf Muschg
102 Roberte, esta noche de Pierre Klossowski
103 La cinta de Escher de Abel Pohutanik (Premio 1997)
104 Hot line: historia de una obsesión de Francesca Mazzucato
105 Bella de Candor y otros relatos chinos de Anónimo
106 Kurt de Kurt K. (Premio 1998)
107 El regalo de Luzbel de Ramón Burcet (Finalista 1998)
108 La revocación del Edicto de Nantes de Pierre Klossowski
109 El mal mundo de Luis Antonio de Villena (Premio 1999)
110 Autobiografía de una pulga de Anónimo
111 Cuentos eróticos de Navidad de VV. AA.
112 Púrpura profundo de Mayra Montero (Premio 2000)
113 La casa de los budas dichosos de Joao Ubaldo Ribeyro
114 Relaciones escandalosamente puras de Francesca Mazzucato
115 Los perros y Las aventuras singulares de Hervé Guibert
116 Espera ponte así de Andreu Martín (Premio 2001)
117 Fanny Hill de John Cleland
118 La atadura de Vanessa Duries
119 Cuentos eróticos de verano de Juan Abreu
120 ¿Qué es Teresa? Es... los castaños en flor de José Pierre
121 Llámalo deseo de José Luis Rodríguez del Corral (Premio 2003)
122 Satisfaction de Alina Reyes
123 Eso no de Marcelo Birmajer
124 Amada de los dioses de Javier Negrete
125 Mujer desnuda, mujer negra de Calixthe Beyala
126 La séptima noche de Alina Reyes
127 El impudor de la mirada de Octavio Lothar
128 Diosa de Juan Abreu
129 Mi vida secreta de Anónimo
130 Diario poco decente de una jovencita de Jacques Cellard
131 Tiresias de Marcel Jouhandeau
132 Cuentos eróticos de San Valentín de Albert Andreu i Alonso
133 El cuaderno de Rosa de Alina Reyes
134 La rendición de Toni Bentley
135 Dos iguales de Cintia Moscovich
136 El hombre que me baña de Valentina Maran
137 Juliette o las prosperidades del vicio de Marqués de Sade
138 Erotomanía. Una historia de amor de Francis Levy
139 Elogio de la azotaina de Jacques Serguine
140 Maravilla en el país de las Alicias de Antonio Altarriba
141 Camiones de ternura de Françoise Rey
142 Feliz cumpleaños… erótico de AA. VV.
143 El año del calipso de Abilio Estévez
144 Nochebuena en tu cuerpo de AA. VV.
145 Brama, de David Miklos

La literatura erótica ha sido considerada tradicionalmente un género menor dentro de la narrativa; sin embargo colecciones como éstas le dan al género su justo valor y reconocimiento; hay en la colección obras que no desmerecen ante los clásicos de todos los tiempos; tenemos algunos premios nobel de literatura  y grandes autores de clásicos.

La Sonrisa vertical recoge obras demonizadas en su época, escritas por autores malditos. También hay anónimos, autores contemporáneos y clásicos del siglo XX.

Es más, me atrevo a decir que se ha hecho costumbre que los libros eróticos tengan tapas en color rosa, aun que no pertenezcan a la colección ¿Coincidencia? De ningún modo.

sábado, 20 de agosto de 2011

Poesia Erótica y Picaresca, Antología de los siglos XVI al XIX

Ya antes he hablado de los excelentes cancioneros antiguos, en especial del Cancionero de Amor y Risa de Joaquín López Barbadillo y del Cancionero Moderno de Obras alegres de Spirrtual.

Hay una editorial que recientemente ha lanzado versiones recuperadas de obras clásicas, desde antiquísimos cuentos (que hoy son infantiles) hasta antologías de todo tipo. la editorial LARSEN tiene como objetivo el mostrar a la mayor cantidad de lectores, tesoros literarios a los que sólo tienen acceso los estudiosos.

Desde el siglo XV y antes, hay cancioneros con poesía picaresca. En el siglo de oro español ésta picaresca cundió y se contagió en autores como Samaniego e Iriarte, y son las obras que más fácilmente nos llegan. Sin embargo hay una gran cantidad de poemas, coplas, quintillas, redondillas, etc que permanecen anónimas, a pesar de haber sido atribuidas a Góngora, a Quevedo, a Espronceda, etc.





DESENGAÑO DE LAS MUJERES 
Francisco de Quevedo
Puto es el hombre que de putas fía,  
y puto el que sus gustos apetece;
puto es el estipendio que se ofrece
en pago de su puta compañía. 


Puto es el gusto, y puta la alegría
que el rato putaril nos encarece;
y yo diré que es puto a quien parece
que no sois puta vos, señora mía.


Mas llámenme a mí puto enamorado,
si al cabo para puta no os dejare;
y como puto muera yo quemado 


si de otras tales putas me pagare,
porque las putas graves son costosas,
y las putillas viles, afrentosas.




COPLAS
Tomás de Iriarte
Eres negra como un cuervo
Y aún mas fea que el hambre, 
pero tienes junto al culo
un gusto de azúcar cande.


Tú me tendiste en el suelo
como si fuese una perra,
Y con esos cojonazos
me lo llenaste de tierra.






TÚ, RÁBANO PIADOSO
Anónimo
Tú, rabano piadoso, en este día 
visopija serás en mi trabajo;
serás lugarteniente de un carajo,
mi marido serás, legumbre mía.
  
Un poquito más largo convenía, 
mas no importa, que irás por el atajo.
Entra de punta y sácame de cuajo 
las gotas que el que pudre me pedía. 


Ya entraste, mas las hojas quedan fuera. 
Pues ¿qué han hecho las hojas a mi papo, 
que no han de entrar, si es él el que lo pierde? 

Las hojas entren, y ojalá viniera
el ramal de fray Lucas, de solapo, 
y diérase mi coño un gentil verde. 

Más adelante en el siglo XIX también tenemos un rico resurgimiento del verso pícaro, más atrás en el siglo XI y XII tenemos algunos anónimos de gran belleza.

Ahora, la picaresca es un género fácilmente accesible al público, pero lo que hace verdaderamente excepcional a este libro es la parte de los poemas eróticos. Al estar gran parte de ellos reunidos en una parte específica del libro, crea un clima cachondón muy disfrutable.

Muy buen libro....de colección; no se lo pueden perder.



Perversógrafo: Sexo vaginal, beso negro, anticlericalismo, infidelidad, masturbación, homosexualidad.



Poesia Erótica y Picaresca
Antología de los siglos XVI al XIX
Editorial Proyecto Larsen
Argentina, 2010
ISBN 9789871458196
154 pags.



martes, 16 de agosto de 2011

Patrañas (Nabo & Higo) de Self Will

Extraño, cómico, aterrador y emocionante.

Este libro contiene dos historias mutuamente complementarias, el ying y el yang de una novela. No, no una novela; dos historias inconexas que a ojos vistos son patrañas: Una mujer insatisfecha sexualmente a la que le crece un pene y un hombre insatisfecho laboralmente a quien le crece una vagina.

El libro trata sobre la sexualidad, la asexualidad, la "insexualidad", la intersexualidad y la manera en que hombres y mujeres conciben el sexo. Más allá, la manera cómo el lector concibe los sexos.

En "Nabo", tenemos una serie de personajes deprimentes: un hombre mínimo, eyaculador precoz y ebrio consuetudinario, casado con una mujer abnegada y, en mi opinión, mínima también. Ella ha tenido ocasión de probar el lesbianismo con sus amigas, encontrando satisfacción sexual mas no la vida tranquila que ella espera. Con Dan, su marido, sólo tuvo una efímera satisfacción sexual en un encuentro casual, lo que la llevó a casarse con él.

Dan es ingenioso y buena persona, pero alcohólico perdido; ella tiene un poder de indiferencia infinito. Va guardando sus frustraciones, enterrándolas. Un día Carol decide comenzar a masturbarse. Casi para terminar sus frotamientos, descubre una pequeña excrecencia cartilaginosa; un "eso" que comienza a hacerla cambiar, se obsesiona por la masturbación mientras Dan ingresa a un grupo de AA.

En el grupo de AA, hay un tal Dave que se quiere pasar de listo; tiene con sus pupilos una labor del tipo "vampirismo voyeurista", donde le gusta inmiscuirse en las relaciones de las personas a las que ayuda por una satisfacción morbosa no sexual.

Carol comienza a ver cómo crece su "eso" hasta convertirse en un pene. Por pudor, jamás va a ver a un médico para que la examine. Más que un cambio físico, Carol comienza a cambiar por dentro, todas las frustraciones que acumulaba como indiferencia, comienzan a aflorar como......algo; como un deseo insatisfecho.

Hasta que explota; explota de una manera aterradora con una venganza bien planeada y horriblemente llevada a cabo.
... Dan sintió cómo los dedos afilados le metían por el ojete una gota de materia fría y viscosamente pegajosa. Carol lo cubrió, apoyando por un instante el pecho en su espalda, y luego se enderezó, miró la espina dorsal encorvada de Dan y, muy tiernamente, guió su pene al blanco.
Carol sintió toda la potencia de su pene, su construcción columnar, su rigidez vascular. Percibió el rechazo contraído del esfínter de Dan, pero embistió pese a eso y debido a eso. Supo que éste era su momento, su confirmación de lo que realmente era... Burdo, ¿verdad? La noción de ser capaz de follarse a Dan, de penetrarlo realmente, de alguna manera volvió agresiva a Carol, la convirtió en una violadora... Burdo, pero cierto.
La historia tiene la forma de una narración hecha por un extraño personaje a un pasajero del tren nocturno. El final es una muestra de la diferencia en nuestra concepción de la agresión sexual entre hombres y mujeres.

En "Higo" tenemos personajes mucho más simpáticos: John Bull, un frustrado escritor de la columna de espectáculos de un semanario y jugador de rugby, descubre un día que le está creciendo una vulva en la corva de una pierna. Bull decide visitar a su médico de cabecera, Alan, un doctor felizmente casado, con una hermosa mujer y una linda bebé; un doctor de imagen intachable y quien todos creen que es un santo.

Alan guarda oscuros secretos; él sabe que no puede ser fiel a su mujer, quien en secreto le causa repugnancia. Alan ha tenido aventuras y relaciones duraderas, siempre por sexo y nunca por veradero enamoramiento. Alan es un hombre que huye de los compromisos.

La historia es simple, Alan se enamora de la vagina de John y decide aprovecharse y desvirgarlo, éste se acepta parte mujer y se enamora del doctor. El doctor, al darse cuenta del compromiso que se hace entre ambos, lo traiciona.

Es una historia muy divertida, con personajes simpáticos y bien logrados.
Cuando por fin lo penetró, Alan tenía la cara enterrada entre los mullidos omóplatos de Bull. La pierna de éste estaba doblada por la rodilla, cómodamente colocada hacia arriba y bajo la entrepierna de Alan. Aunque el médico estaba torpemente tendido en el piso, su mano izquierda tenía libertad de acción. Libertad para acariciar el pene sorprendentemente delgado de Bull; su vientre macizo, sus tetillas como picaduras de mosquitos.
Alan estaba arrobado. Para él, Bull era pura mujer. Primero su histeria y ahora aquella trémula rendición. ¿Podía existir algo más femenino? Para él, eran como dos supervivientes de un accidente aéreo copulando en medio de los restos que se quemaban, afirmando delirantemente el hecho mismo de estar vivos. ¡Y con cuánta belleza su pierna se frotaba contra él, suavizando cada una de sus propias embestidas!
Lo que el autor pretende es mostrarnos las diferencias en la concepción de lo que significa la propia sexualidad entre hombres y mujeres, amén de los prejuicios sociales de ciertas prácticas sociales:

Al final de la primera historia, un personaje masculino actúa como una típica mujer occidental actuaría en una situación de violencia sexual........un choque para el lector que espera ver otra reacción por el simple hecho de ser un hombre quien habla.

Al final de la segunda historia un personaje masculino actúa como una típica mujer occidental actuaría en una situación de engaño y abandono.....un choque para el lector que esperaría que al menos le metiera unos chingadazos entre ceja, oreja y madre al doctor.

Lo que el escritor pretende es que pienses......"Me indigna mucho porqué el personaje no reaccionó violentamente si es un hombre, no una mujer". Y luego te espantas por tu propia construcción social.

Por eso el libro se llama "Patrañas", lo importante no es la historia sino tu reacción a ella. El libro es entretenido, un libro para pensar.


Perversógrafo: Sexo vaginal, oral, anal, juguetes, lesbianismo, infidelidad, masturbación, violación, asesinato, prostitución, homosexualidad, ¿homosexualidad?....sexo extraño.



Patrañas (Nabo & Higo)
Will Self
Editorial Anagrama
1995
ISBN: 978-84-339-0692-2
pág: 224